UNSa: el exrector judicializó el conflicto con la gestión actual por difamación
02/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
El exrector Daniel Hoyos rechazó las acusaciones por presuntas irregularidades en el manejo de fondos en su gestión, denunció una campaña de “difamación” y confirmó que se presentó ante la Justicia Federal para que se investiguen los hechos
El pronunciamiento llegó luego de que la actual conducción del Rectorado, encabezada por Miguel Nina, difundiera un informe en el que advierte posibles irregularidades en el manejo de más de 634 millones de pesos. El documento fue presentado ante el Consejo Superior y apunta a movimientos financieros vinculados a la fundación Fundaltes.
“Miente, miente que algo queda”, lanzó Hoyos al iniciar su descargo público, firmado también por el exvicerrector Nicolás Innamorato. En el texto, las exautoridades negaron de manera categórica cualquier desvío de recursos y cuestionaron tanto el contenido como la intencionalidad política del informe oficial.
“No es verdad que hubo desvío de recursos hacia Fundaltes”, sostuvo el exrector. Según explicó, los aportes realizados por el Banco Patagonia formaban parte de los pliegos de licitación del servicio financiero de la universidad y fueron elaborados conforme a la normativa vigente, con dictámenes de la Asesoría Jurídica.
En la misma línea, defendió el destino de los fondos. “Las acciones financiadas fueron destinadas al mejoramiento de infraestructura, equipamiento informático, promoción de actividades académicas, científicas, sociales, deportivas y culturales”, afirmó. También aseguró que toda la documentación respaldatoria “obra en Fundaltes”, entidad que —según indicó— tiene como finalidad administrar este tipo de recursos.
Uno de los puntos centrales de la controversia es el monto en discusión. Mientras la actual gestión habla de más de 634 millones de pesos, Hoyos sostuvo que el monto original fue de 200 millones. Según detalló, esos fondos se aplicaron a proyectos concretos como la construcción de un parque solar, la compra de minibuses para estudiantes y la adquisición de computadoras para distintas sedes.
El exrector también rechazó el diagnóstico financiero del actual Rectorado. Frente a la afirmación de un déficit superior a los 3.000 millones de pesos, aseguró que su gestión dejó más de 6.200 millones en cuentas bancarias y colocaciones financieras, además de fondos disponibles en la fundación.
Lejos de limitarse al plano político, Hoyos decidió avanzar en la vía judicial. “Nos presentamos voluntariamente ante la Justicia Federal para que se investiguen los hechos”, afirmó. Y remarcó: “Estamos a derecho porque no tenemos nada que esconder. Quien nada debe, nada teme”. A su vez, anticipó que iniciará acciones legales por lo que considera una campaña que afecta su trayectoria y el prestigio institucional.
La postura del Rectorado
Desde la conducción actual presentaron un informe que sostiene que los fondos provenientes del Banco Patagonia, que actuaba como agente financiero, no habrían ingresado al circuito institucional de la universidad, sino que fueron transferidos a Fundaltes, donde luego se habrían invertido en instrumentos financieros.
El secretario general, Alberto Mariscal, señaló que la principal irregularidad radica en ese punto: “la primera observación es por qué ingresó esta plata a Fundaltes y no a la universidad”. En la misma línea, el secretario de Asuntos Jurídicos, Daniel Mansilla, advirtió que, si bien las universidades pueden crear fundaciones, en este caso “el inconveniente es que, en vez de buscar fondos externos, la fundación tomó fondos de la propia universidad”.
El informe también menciona pagos por servicios no prestados, contrataciones sin procedimientos formales y compras registradas a nombre de la fundación, pero utilizadas por la universidad. Sin embargo, hasta el momento no se presentó una denuncia penal formal por estas presuntas irregularidades.
Fuente de la Información: Nuevo Diario