"Hay plata, mucha plata": Amplían la acusación a un exlegislador por intento de soborno a un auxiliar fiscal
02/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Se trata del exdiputado provincial Luis Gerónimo Cisnero, quien ya estaba imputado por asociación ilícita y contrabando de granos a gran escala. Ahora la fiscalía lo imputó porque habría buscado influir sobre un auxiliar fiscal
Las fiscalías de Tartagal y de Salta ampliaron la imputación contra el exdiputado provincial Luis Gerónimo Cisnero por cohecho agravado y tenencia ilegítima de arma de fuego. Según las fiscalías, el exlegislador realizó, a través de un intermediario, un ofrecimiento de dinero a un auxiliar fiscal procurando obtener un beneficio en un proceso judicial en el que ya se estaba investigado por asociación ilícita y contrabando agravado.
En una audiencia de formalización realizada el jueves último la jueza federal de Garantías de Tartagal Ivana Soledad Hernández dejó además sin efecto la libertad bajo caución real de 500 millones de pesos que le había concedido antes a Cisnero y dispuso su prisión preventiva por 60 días.
La misma medida alcanzó a un segundo acusado, identificado por sus iniciales como J.M.A. y señalado como intermediario en el intento de coima, a quien se imputó por cohecho agravado en concurso real con asociación ilícita, en calidad de miembro.
En representación del Ministerio Público Fiscal intervinieron en la audiencia el fiscal general Eduardo Villalba y la fiscal federal Lucía Orsetti, esta última, de la sede fiscal de Tartagal y a cargo de la investigación principal, en la que también hay otras cinco personas imputadas.
La fiscal Orsetti sostuvo que la oferta de soborno no fue improvisado, sino de una maniobra planificada para acercarse a un integrante de la fiscalía a través de vínculos personales y familiares.
Explicó que Cisnero conocía al auxiliar fiscal porque había intervenido en una audiencia de su causa el 23 de diciembre pasado. Según la investigación, ello motivó que, mientras gozaba de libertad, buscara contactarlo.
En una primera instancia contactaron a una persona que era amiga de la familia del funcionario judicial para que hiciera de intermediario, pero esta vía fracasó porque el auxiliar no tenía una relación frecuente con esta persona y no respondió a sus llamados.
Luego J.M.A. logró llegar a un amigo del auxiliar fiscal, a quien convenció para que lo llamara por teléfono, momento en el que se puso al habla e insistió con mantener un encuentro, sin ser claro respecto al motivo. Finalmente, el sábado pasado, J.M.A. interceptó al funcionario a la salida de un gimnasio de General Mosconi y le pidió conversar dentro de una camioneta Toyota.
Prevenido ante la situación, el auxiliar fiscal concurrió con una pequeña grabadora oculta en el bolsillo de su campera. Según relató la fiscalía, allí J.M.A. le dijo que hablaba en nombre de Cisnero y le ofreció dinero para que influyera en favor del exlegislador antes de una audiencia clave prevista para el 23 de junio, fecha en la que vence el plazo de investigación y la fiscalía debe formalizar la acusación penal en lo que se conoce como audiencia de Control de la Acusación, paso previo a que el caso sea elevado a juicio oral y público.
“La que corta el queso es la fiscal”
Durante la audiencia se reprodujeron fragmentos de la grabación hecha por el auxiliar fiscal. “Yo te voy a decir la verdad, la pura. La justa, la justa y la verdad. Hay plata. Mucha plata. Sí, la que vos quieras. ¿Te imaginás?”, se escucha decir al intermediario.
“Él (por Cisnero) dice que está dispuesto a poner guita”, insistió. Y agregó que el exlegislador quería garantías para el 23 de junio: “Yo quiero ya ahí, concreto, que a mí no me van a meter en cana, nada, nada, nada”.
También afirmó que ya habría realizado pagos para obtener beneficios procesales: “Él ha pagado 15.000 dólares de garantía. Ya ha puesto los 15.000 dólares. Pero si no le entregan en 5 o 6 meses, tiene que seguir pagando los 15.000, la garantía”.
El intermediario también sostuvo, refiriéndose a Cisnero: “Me dijo que la que corta el queso es la fiscal. Y si él quiere, que él hable con la jueza, yo pongo guita”.
Para las fiscalías, la maniobra evidenció el intento de ambos imputados de obtener un canal de influencia dentro del sistema judicial, razón por la cual, Villalba y Orsetti dejaron en claro que el caso es de una “inusitada gravedad institucional”.
La jueza coincidió con los fiscales. Resaltó los argumentos vinculados al riesgo de fuga y, sobre todo, la alusión hecha por el MPF respecto al entorpecimiento procesal, lo que, a su criterio, no había podido ser neutralizado con la caución real y la libertad concedida. Por eso la jueza rechazó los planteos de las defensas para limitar el análisis de los dispositivos secuestrados y ordenó la prisión preventiva de ambos acusados.
Asociación ilícita y contrabando
Cisnero ya se encontraba sometido a proceso penal desde el 23 de septiembre del año pasado, cuando fue detenido e imputado por asociación ilícita y contrabando agravado por el valor de la mercadería involucrada y por la cantidad de personas intervinientes. La investigación está vinculada a una presunta operatoria de contrabando de granos a gran escala.
Después, el 30 de octubre de 2025, la Sala I del Tribunal de Revisión de Salta hizo lugar a un planteo de la defensa y le concedió el arresto domiciliario en una de las viviendas allanadas ahora en el barrio privado Green House, de General Mosconi.
El 29 de diciembre pasado, ese mismo tribunal le otorgó la libertad bajo caución real fijada en 500 millones de pesos, junto con otras medidas restrictivas, beneficios que ahora quedaron sin efecto ante la ampliación de la imputación.
Bienes secuestrados
Asimismo, la jueza autorizó peritajes sobre teléfonos celulares, computadoras portátiles, computadoras de escritorio y otros dispositivos digitales secuestrados en los allanamientos realizados el martes pasado, luego de detectarse la tentativa de soborno.
Los procedimientos se llevaron a cabo en cinco inmuebles: dos en Campamento Vespucio —la vivienda de J.M.A. y su local comercial—, uno en Tartagal y otros dos en el barrio privado Green House de General Mosconi, en domicilios vinculados a Cisnero y a uno de sus hijos.
La fiscalía informó que el avalúo preliminar de los bienes incautados en los allanamientos asciende a 584.603.895 pesos.
En Campamento Vespucio se secuestraron cinco celulares, documentación, tarjetas de memoria, una tablet, cinco pendrives, dos CPU y 756 mil pesos.
En un inmueble de la calle Gorriti, en Tartagal, vinculado a un hijo de Cisnero, se incautaron 48 mil dólares, 374.500 pesos, moneda extranjera boliviana y mexicana, además de soportes digitales y una notebook.
En la vivienda del exlegislador, ubicada en el barrio Green House sobre la ruta nacional 34, se secuestraron un automóvil Mini Cooper Countryman, un Volkswagen T-Cross y una camioneta VW Amarok. También, tres teléfonos celulares, dos notebooks, cámaras fotográficas y de video, tarjetas de memoria, tres pasaportes, una pistola calibre .22 con cargador y municiones, y documentación.
En efectivo se hallaron además 36.917.700 pesos, 84.390 dólares, 500 euros y pequeñas sumas en otras monedas.
Entre las joyas y objetos de valor se incautaron tres relojes, 24 cadenas doradas, una medalla, ocho pares de aros, 19 anillos, 11 pulseras, una barra de oro fino de 24 quilates, dos monedas bitcoin de oro, un dije y un prendedor.
En otro domicilio del mismo barrio, vinculado a un hijo de Cisnero, se secuestraron una camioneta Toyota Hilux, un sistema de cámaras de seguridad, dos notebooks, dos motocicletas KTM, cuatro celulares y documentación variada.
Fuente de la Información: Página 12