Luján Sodero Calvet, tras la condena de José Figueroa: “La perpetua era la única respuesta posible, no se podía aceptar la emoción violenta”
02/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
En una entrevista con El Tribuno, la fiscal Luján Sodero Calvet se mostró conforme con la sentencia de prisión perpetua contra José Figueroa por el femicidio de Mercedes Kvedaras
Destacó la contundencia de la prueba que evidenció la violencia de género previa y explicó el móvil del crimen, refiriéndose al control y la cosificación que Figueroa ejercía sobre su esposa. Además, cuestionó la estrategia de la defensa y el papel de los peritos en el caso.
Tras la condena a prisión perpetua contra José Eduardo Figueroa por el femicidio de Mercedes Kvedaras, la fiscal Luján Sodero Calvet, en una entrevista con El Tribuno, sostuvo que la prueba fue “categórica” para acreditar la violencia de género previa, el móvil del crimen y la incompatibilidad de la versión del imputado con la evidencia científica. También defendió su decisión de no replicar los alegatos de la defensa y cuestionó el rol de los peritos.
Doctora, ¿conforme con la sentencia que se leyó hoy?
Muy conforme con la sentencia. Es verdaderamente lo que esperábamos. Entiendo que era la única, y esto lo digo con total convicción, como lo dije en los alegatos, entiendo que era la única respuesta posible en este caso. Desde nosotros, desde los operadores de la Justicia, esta era la respuesta acorde al caso que teníamos enfrente.
Ayer, a última hora, el alegato de la defensa negó directamente que hubiera violencia de género preexistente y dijo que no había sido sistemática. No obstante, usted en su alegato había marcado que hubo violencia psicológica, económica y física.
Sí, efectivamente. Lo ratifico en este momento, y también con total convicción y con absoluta certeza en esto. La prueba fue muy contundente. En el alegato hemos hablado extensamente de esto y hubiéramos podido hablar mucho más.
El tiempo era limitado, y esto es razonable. Tiene que haber un tiempo. Tengan en cuenta que tuvimos casi un mes de juicio, era muchísimo el material y tuvimos que condensar, pero la cantidad de información que hay respecto a eso, hemos tratado de tomar algunos puntos como para ir mostrando esto.
Pero la prueba es categórica respecto a esto. Todo tipo de violencia hemos observado. Yo dije: la única violencia que no se probó, no la tenemos, es la violencia sexual. Fuera de la violencia sexual, hubo violencia simbólica, verbal, psicológica, física, económica, financiera. O sea, todos los niveles de violencia estuvieron presentes.
Basta con ver la comunicación que había entre ellos, y no solo entre ellos, sino la comunicación que tenía Mercedes. Y la comunicación no deja de ser importante porque es lo que ella decía. Ella no está para hablar, pero sí lo que ella le fue diciendo a cada persona en distintos momentos de su vida.
Y eso está. Ella se comunicaba con su hermana, se comunicaba con su tía, tenía una relación muy cercana con su familia, muy afín con su familia, y ella les iba contando cosas desde hace mucho tiempo atrás.
Basta con leer lo que ella ponía y se notaba lo que ella vivía, además de muchos testimonios.
Usted giró su alegato en dos puntos: cómo murió Mercedes y el móvil, el porqué. Después vamos a hablar del cómo, pero en el porqué, o sea, el móvil, usted hizo hincapié e incluso resaltó el mensaje que le envió después de asesinarla Figueroa a la mamá de Mercedes, cuando dijo que ella “eligió otro hombre”. Él no se quería separar, él la cosificaba y, al no tenerla, ya no era parte de él.
Sí, sí. Esto lo tomé como el punto radical, el móvil que tenía él. Creo que todo ha probado… creo no, lo digo con total firmeza: todo demostró que él no quería la ruptura de la relación y todo demostró que, efectivamente, en ese momento, en esa instancia, esto iba a ser una realidad.
Y sí, dije: él perdía el control de la situación. Creo que fue así. Fue un móvil, una razón de ser de su conducta.
Esto, la idea de que ella lo dejaba por otro hombre, y en realidad ella venía planteándose la separación tiempo atrás. La existencia o no de una persona es una decisión propia de su vida y hay que respetar.
Si existió otra persona, no fue la razón central. Eso tiene que entenderse, porque no es una persona que aparece en su vida y todo esto. No. Ella venía sufriendo violencia y la razón de su separación es que ella era una víctima de violencia, que antes no podía tomar una decisión y ahí ahora sí toma una decisión.
Si alguna persona sumó coraje en ella para hacer esto, bien. Pero bueno, esto él lo observa y ahí, cuando él transmite ese mensaje a quien era su suegra, lo dice: “Ella elige a otros hombres”.
Esto no puede no analizarse dentro de ese contexto. Decir: bueno, está dando la razón por la que hizo lo que hizo. Y esto nos saca de toda posibilidad de que esto es un accidente, ni tampoco ningún tipo de emoción violenta.
Entonces, bueno, yo tomé ese mensaje y, por supuesto, los otros mensajes que manda también a otras familias.
Doctora, también dijo que la violencia fue previa, obviamente, durante el hecho y post mortem. Fue impactante lo que describió: cómo él saca el cuerpo de Mercedes. Ni en ese momento respeto la dignidad de ella..
Sí. Creo que esto no admite discusión y no admite otra interpretación que esa. Es tan simbólico, fue tan significativo esto, porque la querella también lo explicó muy bien.
Si tu esposa falleció, y supuestamente de manera accidental, la conducta es preservar ese cuerpo. Es lo que uno espera de la persona que tenés al lado: tratar de rescatarlo o tratar de salvarlo. Y acá, lejos de eso, pasó esto, que es una violencia extrema con quien hasta hacía segundos estaba con vida y era la mamá de tus hijos.
Esto tampoco admitió ningún tipo de discusión. Por eso creo que no se discutió en el momento de otros alegatos de la parte de la defensa, o no se discutió técnicamente, porque esto está registrado y está admitido por el propio señor Figueroa.
Él traslada el cuerpo de su esposa y no es poco el recorrido que hace.
Desde el antebaño hacia la zona del garaje.
Exacto, hasta la zona del garaje. Sale por el antebaño, por el pasillo, según su propio relato, por el pasillo que conecta las habitaciones de los tres niños, y luego dobla por una puerta principal y continúa hasta el garaje.
Es un extenso espacio.
Una casa que tiene 600 metros cuadrados cubiertos.
Ese dato lo dio la parte querellante. Nosotros estuvimos. Primero, hay planimetría del lugar, están los espacios medidos, todo eso se puso en el debate. En el lugar estuvimos y pudimos observar cuáles son las distancias y lo que hay que recorrer para llegar de un punto a otro punto.
También es cierto lo que dije: él mismo manifestó que ella tenía los ojos abiertos. Tampoco me pareció un detalle menor. Por eso lo marqué como un punto de insensibilidad y también de violencia.
Uno, lo primero que hace es cerrar los ojos de la persona. Esto no ocurrió y él admite esto: ella tenía los ojos abiertos. Y cuando, de hecho, se encontró en ese momento el cuerpo de la víctima, ella tenía los ojos entreabiertos.
Por ahí son detalles que aisladamente parecieran no tener un significado, pero lo tienen y mucho, por lo menos a mi criterio.
Y la manipulación no terminó ahí, sino que siguió en el auto y en la forma en que encontraron el cuerpo de Mercedes.
Esto fue también muy significativo. Fue muy significativo porque estamos hablando de un vehículo de unas dimensiones. Él tenía un vehículo más grande. Yo lo dije: era un poquito más complicado llegar a donde estaba el vehículo de él.
Eligió el vehículo de ella, que es más pequeño. Esto obligó a una manipulación más importante del cuerpo. Entonces sí, estaba en una posición de total indignidad, exactamente como lo hemos descrito. Y las fotografías están.
Es muy difícil entender cómo se puede llegar a manejar de esa manera el cuerpo de su esposa.
También el buscar las toallas. Esto es real. Todo esto está documentado. Buscó las toallas, cubrió el cuerpo. Es una logística importante.

Doctora, la estrategia de la defensa, incluso con algunos testigos de por medio, consistió en esto de la emoción violenta, lo pongo entre comillas, y que hubo una reacción en la que el razonamiento pasó a un segundo plano. Que fue una reacción violenta por un desencadenante que le generó un impulso violento, que es la frase esta: “yo en algún lado o afuera la tengo que pasar mejor”. Y que no fue planeado.
Hablar de emoción violenta, puedo afirmar que en mi criterio de ninguna manera se puede hablar en este caso de eso, por muchas razones.
Pero desde lo técnico, la emoción violenta requiere una serie de circunstancias que acá no estaban presentes. No solamente un estímulo que tiene que ser ajeno a la propia persona, sino también circunstancias que hagan excusable eso.
En este caso no tenemos. Además de que tampoco está probado el disparador, supuesto disparador. Esta expresión de la que tanto se habló, “en algún lado la tengo que pasar bien”, no está probada en ninguna parte. Solamente sale de lo que él dijo en su declaración y de ninguna parte más.
Todos los otros datos e indicios que tenemos demuestran otra cosa, como dijimos. Demuestran incluso que hasta el niño estaba en la casa y que no existió tal situación; que la discusión empezó muchísimo antes y no en ese momento en el baño; que los problemas venían ya desde días anteriores; la conducta el día anterior de él.
Todo esto nos muestra que no fue un momento en que todo esto detonó y estalló emocionalmente un dique que no se podía contener, como se dijo. Esto no puede haber sido así.
Además, técnicamente hay que analizar muchísimas cuestiones para esa figura penal: cuál fue el estímulo, la entidad del estímulo, que el autor no tenga nada que ver con ese estímulo. O sea, que la persona no pueda controlar su propia ira no justifica que una persona no pueda controlar su temperamento o no tenga templanza ante un estímulo externo. No justifica.
Y que la circunstancia tampoco. Acá no hay ninguna circunstancia que fuera excusable. No está.
Es bastante más complejo explicar la aplicación de esta figura, pero además, si habláramos de emoción violenta, tendríamos que afirmar que hubo una circunstancia, como dije, externa, que justifica esto. Y sería decir que poner la culpa en ella, de alguna manera, esto está muy claro.
Sería decir: bueno, lo que ocurrió, lo que ella hizo supuestamente, lo que él dice que ella le hizo a él, justifica que él haga esto.
El mensaje que se hubiera transmitido si se tomara una decisión de esas características sería institucionalmente muy grave, porque sería abrir las puertas a que cualquier persona pueda reaccionar de esta manera ante un estímulo subjetivo, que sea cual sea.
O sea, podemos comenzar a habilitar en Salta, que está en una emergencia social por violencia de género, con un índice de femicidio alarmante en relación a otros lugares, poder decir: bueno, que tu mujer diga algo que a vos te ofende, que esto sea tomado como una ofensa, habilitamos, nosotros habilitamos a que puedas matar y esto te atenúa. O sea, disminuye tu culpabilidad.
Esto sería gravísimo y estaríamos diciendo: ella es la responsable de lo que pasó, por eso vos estás atenuado en la culpabilidad.
Esto no era admisible. La violencia de género no es muy compatible con la emoción violenta. O, mejor dicho, para que hablemos de emoción violenta con violencia de género, los estándares de justificación argumentativa penal tienen que ser mucho más altos y no estuvieron acá.
Él dió una versión totalmente distinta a lo que valida la autopsia sobre cómo fue la muerte, que fue asfixia mixta por sofocación y estrangulación manual. Después, él vuelve a la escena del hecho a la semana de iniciar el juicio y expone ahí con el maniquí y con una asistente de la Justicia. Desde ese momento, ¿usted también vio que había forma de que la versión de él sea creíble, porque él cae en una forma a la bañera que no es lo que había establecido Prueger en su reconstrucción virtual?
Sí, sí, exactamente. Yo creo que esa prueba lo que permitió es confirmar lo que ya veíamos con todos los indicios que teníamos en la causa y con toda la prueba que teníamos en la causa: que la versión que él daba era absolutamente incompatible con lo que él dijo desde el primer momento en la audiencia de imputación. Ya era incompatible con lo que nosotros estábamos viendo en la evidencia.
Recordemos que lo que dijo es que se cayó ella a la bañera con él.
Sí, que se cayó ella a la bañera con él en un forcejeo. Ya desde el primer momento se dijo eso. Pero una autopsia que está marcando una asfixia mixta no era compatible con una caída.
Entonces, por supuesto, aparece el informe de Prueger que trata de explicar que hay un efecto latigazo y ahí aparece el latigazo. Pero cuando vamos a la reconstrucción, por lo menos yo salí de la reconstrucción con más tranquilidad todavía de la que ya traía de que todo estaba tan claro.
Porque era totalmente imposible. Esa reconstrucción que se había hecho virtual no compatibilizaba con lo que él estaba declarando, con lo que él estaba mostrando.
Lo que él dijo el día de su declaración: hubo una caída y ocurrió tal cosa. Cuando vamos ahí, él muestra con el maniquí desde dónde se cayó. Yo lo mostré en el juicio cómo fue la caída de cúbito ventral: nada que ver con lo que había expuesto el perito. Desde otro lugar, en otra posición, con otro impacto, con otra zona de impacto. Entonces, no había manera.
Además, por supuesto, la reconstrucción tuvo muchos problemas logísticos que entiendo eran absolutamente superables. Se podría haber evitado que sea de esa manera.
No era una prueba propuesta por la Fiscalía, era una prueba de parte y, por ende, quienes tenían que llevar adelante esa medida era la parte que la proponía. Y hemos visto lo que ocurrió. O sea, siendo que hubo tiempo para hacerlo de otra manera, hemos llegado a tener que hacerla con un elemento rígido que no tenía ni el peso ni las condiciones anatómicas para poder reproducir un acto de esas características.
Después de esa reconstrucción fue el turno de declarar de los peritos médicos y usted ayer tildó de ridículo lo que hizo el doctor Daniel Dip, médico de la defensa, y pidió que se corra vista al Ministerio Público Fiscal para que se investigue la comisión del delito de falso testimonio. El tribunal dijo que, una vez que se confirme la sentencia, se haga eso. ¿Sostiene que fue ridículo? Y cuéntenos un poco más sobre cómo vivió ese momento, porque incluso ayer el doctor Casabella dijo que los que se retractaron en realidad fueron los otros dos médicos y no Dip.
Esto no condice con lo que las constancias de la causa muestran. Es tan simple como esto.
De hecho, cuando desde la Fiscalía decidí no hacer uso del derecho de réplica fue justamente porque entendí que todo estaba tan claro que no meritaba ni siquiera una respuesta.
Eso está plasmado en las actuaciones: lo que se dijo, lo que se firmó y lo que sucedió el día de la audiencia en que declaró el profesional muestra absolutamente todo.
Hay una autopsia que está firmada de común acuerdo entre tres profesionales, que es muy extensa la autopsia y es muy detallada en cada una de las lesiones que presenta el cuerpo: la causa, el efecto, la data, la vitalidad. Todo está muy claro.
Y sobre todo cuando se explica la causa de muerte, eso está graficado con todo detalle. Cuando se habla de las lesiones defensivas, no estamos hablando de un informe de autopsia breve, en el que no se hayan explicado cosas y que después pueda venir un perito de parte a tratar de ampliar un informe y explicar cosas que no se hayan dicho. Y ahí sí podemos decir, bueno. Pero no sucedió eso.
Era un informe extensísimo. No podía haber más detalle en ese informe. Y de repente aparece un perito de parte que expresamente dijo: “me retracto”. Y la retractación es fuerte, es algo que es muy contundente, es muy radical retractarse.
Lo que dijo la defensa no ocurrió de esa manera. Cuando comienza el perito a dar algunas explicaciones que no tenían ninguna correlación con lo que se había dicho en el informe, la pregunta de la Fiscalía fue razonable en ese contexto y fue decir: “¿Usted se está retractando?”.
El perito podría haber contestado: “No, no me estoy retractando, estoy dando una explicación, estoy ampliando, de ninguna manera me retracto”. Pero no. Dijo: “Sí, me retracto”.
Eso tiene un efecto fáctico y jurídico. Y dio explicaciones totalmente distintas. Dijo que la causa de muerte era otra, que las lesiones no eran provocadas por traumatismo, que las lesiones no eran vitales, que eran livideces, que además no eran todas contemporáneas. Todo.
Y esto es un punto también central: no estamos hablando de que se modificó un criterio respecto a un punto. Se modificaron todos los criterios respecto a todos los puntos: lesiones, causa de muerte, compatibilidad y vitalidad.
¿Sintió que lo que hizo él fue para encajar con la versión del imputado?
Así lo dije en el alegato y, por supuesto, sí lo afirmo. Porque lo que tenemos es que la autopsia se hace en los primeros días: el hecho ocurrió un día 4, la autopsia se presenta un día 10, y estamos hablando de que el imputado declara después y luego viene el informe del licenciado Enrique Prueger.
Entonces sí consideré que se trató de amoldar lo que estaban concluyendo en relación a la versión o a la hipótesis del imputado, que era la caída, tratando de explicar que la rotura del hueso hioides era producto de una caída, de un supuesto efecto latigazo, que no está en ninguna señal del cuerpo.
También se discutió la mecánica de la asfixia.
Sí. Nosotros nos basamos en lo que explicó el doctor Chirife como posibilidad. Él habló de compresión torácica, con signos como petequias.
Planteó la hipótesis de la “posición jinete” o cabalgada. Las señales en el cuerpo son compatibles con ese tipo de mecanismo.
Durante los alegatos usted decidió no hacer uso del derecho a réplica. ¿Por qué?
Porque entendí que todo estaba tan claro que no meritaba ni siquiera una respuesta.
Usted señaló que durante el juicio se reprodujeron patrones de violencia de género. ¿Qué evaluación hace?
Mi posición es firme. La percepción durante todo el juicio fue que se siguieron reproduciendo estos patrones en la forma en que se interrogaba.
Se preguntaba si era sumisa, cómo se vestía, si cocinaba, si gastaba. Se utilizaron términos como “mandona”.
Cuando se buscaban explicaciones, eran realmente muy débiles. Se utilizaron estereotipos y prejuicios.
Esto lo dije en el alegato y lo sostengo.
Fuente de la Información: El Tribuno