Pañuelos Blancos marcharon abrazando la memoria y contra la provocación negacionista
30/11/2025. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
La Plaza 9 de Julio volvió a teñirse este sábado por la tarde del símbolo más potente de la lucha por los derechos humanos en la Argentina.
En un llamado histórico, organismos de derechos humanos, referentes sociales, espacios educativos y sectores políticos confluyeron en la Marcha de los Pañuelos Blancos para reafirmar el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, y repudiar la convocatoria nacional de los autodenominados “pañuelos negros”. La jornada, que comenzó a las 16, tuvo un fuerte carácter federal: Salta se sumó así a la movilización simultánea en las plazas del país, en rechazo a lo que los organismos calificaron como “una provocación negacionista” por parte de sectores que reivindican a militares condenados por delitos de lesa humanidad. Desde distintos sectores de la lucha por los DDHH invitaron a la comunidad educativa y a la sociedad salteña a participar, destacando que “la memoria es un compromiso colectivo” y recordando la necesidad de sostener el reclamo histórico por los 30.000 detenidos-desaparecidos. “Nos unimos al llamado de los organismos de Derechos Humanos de Salta para reafirmar el compromiso con la verdad, la justicia y el Nunca Más”, señalaron en las convocatorias.
“Otra vez vuelven a la carga"
La dirigenta peronista y referenta de derechos humanos, Silvia Troyano, fue una de las voces más firmes contra el intento de instalar una marcha de pañuelos negros que, según expresó, “busca pedir la libertad de asesinos”. “Otra vez… vuelven a la carga los personeros del dolor y la muerte”, expresó. “El pueblo con memoria no debe permitir que canallas pretendan recrear su odio en la Plaza de Mayo, donde madres y abuelas con pañuelos blancos rogaron por la aparición con vida de sus hijos”. “Basta de miedos, basta de indiferencias. Jamás se cerrará la grieta si no se respeta esa cruel página de la historia”, remarcó.
Entre los presentes estuvo la Asociación Ragone, encabezada por Fernando Pequeño Ragone, quien destacó el carácter unitario de la convocatoria. “La unidad de la lucha de todos los sectores en contra del plan ultraconservador y ultraliberal del gobierno nacional, y en contra de una posible marcha que reivindique los pañuelos negros, ha sido la consigna de esta tarde (por ayer)”, afirmó. Según explicó, la movilización en la Plaza 9 de Julio confluyó también con sectores del Partido Obrero en el marco de una marcha por Palestina, y hacia la noche se esperaba la convergencia con la Marcha del Orgullo número 22. “Cada sector reivindica desde su lugar la consigna de unidad en la lucha, porque la memoria, la verdad y la justicia atraviesan todas las identidades y todas las luchas”, señaló.
Pequeño Ragone remarcó que mientras los organismos sostienen la cifra histórica de 30.000 desaparecidos, desde los movimientos de la diversidad se habla de 30.400, para marcar la presencia del colectivo LGBTI+ entre las víctimas.
También subrayó que, a las puertas de cumplirse 50 años del golpe del 24 de marzo, “el pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo vuelve a instalarse como un símbolo de resistencia frente al desguace que impulsa el gobierno nacional”.
Pañuelos blancos vs negros
Pequeño Ragone analizó, además, el trasfondo político e histórico del enfrentamiento simbólico entre los pañuelos blancos y los pañuelos negros, al que definió como “una disputa por la soberanía política del país”. Sostuvo que los pañuelos blancos condensan la lucha incansable de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, el reclamo por juicio y castigo a los genocidas, la defensa de la memoria colectiva y la reivindicación de los 30.000.
Lo sintetizó como “la defensa de los cimientos de nuestra soberanía política, que se asienta en el respeto a los derechos humanos”. En contraposición, advirtió que los pañuelos negros representan “la sombra del olvido y la impunidad”: sectores que reivindican la dictadura, piden la liberación de represores, cuestionan los juicios de lesa humanidad y vuelven a la teoría de los dos demonios. Esa embestida, afirmó, “es parte de una ofensiva mayor del gobierno nacional contra los trabajadores, los jubilados, la educación pública, la ciencia y los organismos de DDHH”.
Fuente de la Información: Nuevo Diario