Nuevo giro en el crimen que conmocionó a Salta: el femicidio de Jimena Salas vuelve a quedar impune
17/07/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Javier Saavedra, el principal acusado, apareció muerto en una celda de la Alcaldía General de Salta antes del inicio del juicio, pero el deceso no impidió que fue calificado en el veredicto como autor material del crimen; ese fallo fue anulado
A más de nueve años del brutal femicidio de Jimena Beatriz Salas, la Justicia de Salta dio un nuevo giro en una causa que se movió por ejes controvertidos. La Sala II del Tribunal de Impugnación anuló la declaración de culpabilidad de Javier Nicolás Saavedra, quien había sido señalado como el autor material del crimen pese a haber fallecido antes del inicio del juicio oral, y confirmó las absoluciones de sus dos hermanos.
La decisión implica, en paralelo, abrir nuevamente el expediente por el asesinato de Salas, ocurrido el 27 de enero de 2017 en la localidad salteña de Vaqueros para continuar con la búsqueda de los responsables del crimen.
Según el fallo firmado por los jueces Javier Francisco Araníbar y Ramón Medina, al que tuvo acceso LA NACION, se hizo lugar al recurso presentado por el abogado defensor Marcelo Arancibia y concluyó que la sentencia dictada en noviembre de 2025 incurrió en un error jurídico al atribuirle responsabilidad penal a una persona fallecida.
El Tribunal de Impugnación resolvió la declaración de nulidad de oficio de la mención de “certeza de autoría” de Javier Nicolás Saavedra y del denominado “Hombre 2” en la parte resolutiva de la sentencia original. Los jueces fundamentaron que, al haber fallecido Javier Saavedra antes del juicio, la acción penal quedó extinguida, lo que impide legalmente emitir un pronunciamiento de responsabilidad penal en el apartado final de la sentencia, aunque se mantenga el análisis de su conducta en los considerandos como contexto necesario para la causa.
Finalmente, el tribunal dispuso que el Ministerio Público Fiscal debe continuar con la investigación para identificar a otros posibles responsables.

El 7 de noviembre de 2025, la Justicia de Salta había declarado a Javier Nicolás Saavedra como autor del crimen
A la vez, confirmó la absolución por el beneficio de la duda de Adrián Guillermo y Carlos Damián Saavedra, rechazando tanto el recurso presentado por de la fiscalía en busca de fijar condenas como la apelación de la defensa, que pretendía una absolución lisa y llana.
La investigación preliminar apuntaba a la participación de Javier Nicolás Saavedra en el asesinato y así se preparó la fundamentación de la acusación en el juicio. Pero ese principal imputado fue hallado muerto dentro de una celda de la Alcaldía General de Salta un día antes del inicio del debate oral. La autopsia determinó que se trató de un suicidio, lo que obligó a postergar el comienzo del juicio.
Pese a ello, el Tribunal de Juicio resolvió avanzar con el debate y, al momento de dictar sentencia, sostuvo que Saavedra había sido el autor material del femicidio. Al mismo tiempo, absolvió por el beneficio de la duda a sus hermanos Carlos Damián y Adrián Guillermo Saavedra.
Durante aquel proceso, los jueces habían argumentado que, más allá de la muerte del imputado, correspondía analizar toda la prueba para determinar la verdad de los hechos.
Y los fiscales de juicio solicitaron durante el debate que se declare acreditado, a pesar del fallecimiento de Javier Nicolás Saavedra, que él fue el causante de la muerte de Salas. “Esto se fundamenta en el derecho a la verdad de las hijas y la familia de la víctima, como un imperativo ético y moral para que las niñas conozcan toda la cadena de responsabilidades en el hecho histórico”, señalaron en ese momento. El tribunal aceptó la propuesta, pero todo cambió ahora.
En diálogo con LA NACION, el abogado querellante, Pedro Arancibia, criticó con dureza la decisión del Tribunal de Impugnación de retirar la mención de Javier Nicolás Saavedra como autor material del femicidio en la parte resolutiva del fallo.
Arancibia criticó a los magistrados, acusándolos de priorizar un “tecnicismo arbitrario” por sobre la realidad probatoria del juicio. Sostuvo que “es una contradicción jurídica permitir que la autoría de Saavedra se mencione en los considerandos, pero se omita en la resolución final bajo el argumento de que la acción penal se extinguió por su suicidio, ya que la sentencia debe ser una unidad íntegra que refleje la certeza alcanzada mediante pruebas de ADN, testimoniales, de peritajes a su teléfono y otra gran cantidad de pruebas que lo involucraron y que son contundentes”.
Para la querella, esta omisión vulnera el derecho constitucional e internacional a la verdad que asiste a los familiares de Jimena Salas. Arancibia subrayó que el acceso a la justicia no solo implica la posible aplicación de una pena, sino el esclarecimiento total de los hechos: saber quién, cómo y cuándo mató a la víctima,.
En ese sentido, y debido a que considera que “el fallo actual carece de formación en derechos humanos y confunde principios procesales básicos”, el abogado querellante aseguró a LA NACION que recurrirá ante la Corte de Justicia de Salta “para que se restablezca en la sentencia el valor simbólico y reparador de identificar oficialmente al responsable del crimen”.
Un crimen que conmocionó a Salta

Jimena Salas tenía 44 años cuando fue asesinada de 57 puñaladas
Jimena Salas fue asesinada el 27 de enero de 2017 dentro de su vivienda situada en la localidad salteña de Vaqueros. La mujer recibió 57 puñaladas en un ataque de extrema violencia. El cuerpo fue encontrado por Nicolás Cajal Gauffín, esposo de la víctima. Ese hombre fue uno de los sospechosos a lo que apuntaron los responsables de la pesquisa.
La investigación atravesó múltiples cambios de rumbo durante estos años. En 2021, el marido de la víctima fue llevado a juicio acusado de encubrimiento, aunque terminó absuelto por falta de pruebas.
Tiempo después, una nueva línea investigativa orientó las sospechas hacia los hermanos Saavedra. La principal evidencia contra Javier Nicolás Saavedra fue un estudio de ADN que estableció una coincidencia positiva con uno de los perfiles genéticos hallados en la escena del crimen.
Sin embargo, la causa nunca logró explicar completamente otro de los rastros biológicos encontrados durante la investigación. Los peritos identificaron un segundo perfil genético, denominado “Hombre 2”, cuya identidad continúa siendo desconocida y que ahora vuelve a convertirse en una de las principales incógnitas del expediente.
Se consignó que el esposo de la víctima fue la primera persona llevada a juicio por el femicidio, en ese caso la acusación giró en un contexto de violencia de género. Sin embargo, la imputación para el marido de Salas fue de encubrimiento. Y en el mismo debate oral realizado en 2021 se acusó a Sergio Vargas como partícipe secundario, en rol de entregador. El tribunal no encontró pruebas suficientes contra esos hombres y resolvió la absolución por el beneficio de la duda. Los investigadores rotaron entonces la hipótesis del crimen. Tras el fracaso en el primer debate oral, la nueva teoría de la investigación señaló que el asesinato fue cometido durante un asalto. Y allí aparecieron los hermanos Saavedra, con antecedentes menores de robo y agresiones. Al juicio de 2021 se llegó dos ADN recolectados en la escena del crimen y que por entonces no se vinculaban con identidades para sostener una acusación. El perfil genético de los hermanos Saavedra dio otro giro en el caso.
Al fundamentar la acusación durante el juicio, la fiscalía había señalado que “uno de los elementos iniciales fue el análisis de las fotografías que la víctima tomó minutos antes de su muerte, en las que se observa a un hombre sosteniendo a un caniche gris con collar rojo. El animal, identificado como Bonis, pertenecía a Javier Saavedra y a su novia, y se convirtió en un elemento clave para la investigación”.
En esa hipótesis, el perro era utilizado como cebo para llamar la atención de vecinas y lograr el objetivo de entrar en sus hogares. En ese aspecto, la fiscalía destacó “el testimonio en debate de otra vecina, quien relató haber sido abordada ese mismo día, con la misma modalidad, pero que en este caso, no aceptó quedarse con la perra y ante el tribunal, reconoció a Javier Saavedra como la persona que la había visitado en su casa el 27 de enero de 2017″, el día del homicidio de Salas.
“Las pericias genéticas realizadas por el Servicio de Biología Molecular del CIF, constituyen uno de los pilares científicos de la acusación. En distintas muestras recolectadas dentro de la vivienda —entre ellas, de una remera perteneciente a una de las hijas menores de Jimena Salas, de una puerta interior, de un maletín y de un elemento metálico hallado en la escena— se detectó material genético coincidente con el perfil de Javier Nicolás Saavedra", se explicó en la fiscalía en el momento de definir la imputación. Y se agregó que bajo una uña de la víctima se encontró material genético de una persona que aún no fue identificada.
El Tribunal de Impugnación ordenó la reapertura del expediente y el seguimiento de esa pista en un caso que tuvo controvertidas idas y vueltas. Esas peripecias judiciales que derivaron en diferentes teorías del crimen y en las sospechas iniciales sobre la pareja de la víctima llevadas a un juicio trazan semejanzas entre el femicidio de Salas con las investigaciones de los homicidios de María Marta García Belsunce y Nora Dalmasso. En ese último expediente, solo se llegó a una presunta identificación de ADN una vez que la causa prescribió por el paso del tiempo.
Fuente de la Información: La Nación