“Nos cortó la vida por la mitad”: conmovedora despedida para Emanuel Aguirre, uno de los operarios de Aguas del Norte
10/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Vecinos y amigos despidieron en Villa Angelita a Emanuel Aguirre, el joven operario que murió en la tragedia de Rivadavia Banda Sur
Su padre, Miguel Aguirre, habló del profundo dolor de perder a “un hijo del corazón”, denunció negligencia y aseguró que luchará “hasta las últimas consecuencias”.
El frío, la lluvia y el silencio sólo fueron interrumpidos por los abrazos, los aplausos y el llanto. En Villa Angelita, entre las calles Zambrano y Lavalle, cientos de vecinos esperaron la llegada del cortejo fúnebre de Emanuel Aguirre, el joven de 24 años que falleció el martes pasado mientras realizaba tareas cloacales en Rivadavia Banda Sur junto a otros operarios de Aguas del Norte.
La escena fue desgarradora. Amigos de la infancia, compañeros de fútbol, docentes, vecinos y familiares se acercaron para acompañar a los padres del joven en una despedida cargada de dolor. El cortejo hizo una parada especial en el barrio donde Emanuel creció antes de continuar viaje hacia Coronel Moldes, donde finalmente serán inhumados sus restos.
“Era su casa, vino a despedirse de su casa también”, expresó a El Tribuno, entre lágrimas Fanny Flores, tía del joven, mientras aguardaba la llegada del cuerpo. Conmovida, relató el sufrimiento que atraviesa toda la familia desde el día de la tragedia. “Esto marcó un antes y un después. Mi hermana ya no es la misma, perdió su alegría. Emanuel era su único hijo”, contó.

La mujer explicó que la parada en Villa Angelita tenía un enorme valor simbólico porque allí Emanuel había pasado gran parte de su infancia y mantenía muchos afectos. “Acá hay gente que no pudo viajar y necesitaba despedirlo. Este barrio lo vio crecer”, sostuvo.
Fanny también pidió que se respete la memoria del joven y que la Justicia pueda avanzar sin interferencias. “Queremos el nombre y apellido del responsable de todo esto que pasó, que nos cortó la vida por la mitad”, afirmó.
Una despedida atravesada por el dolor
El arribo del cortejo paralizó el barrio. Los vecinos se acercaron en silencio, algunos con pancartas y otros llevando café caliente para acompañar a la familia en medio de la fría tarde otoñal. Muchos permanecieron bajo la lluvia esperando apenas unos segundos para abrazar a los padres de Emanuel.
Entre los presentes estaba Victoria, amiga de la infancia de Miguel Aguirre, quien no pudo contener las lágrimas al recordar a la familia. “Nos sentimos muy mal, como si fuese nuestro hijo. Hay una vida entera truncada. Todavía no podemos creer lo que pasó”, expresó.
Raquel, otra vecina del barrio, recordó a Emanuel desde pequeño, jugando en las calles de Villa Angelita junto a sus amigos. “Siempre venía a jugar a la pelota, acompañaba a su papá. Lo conocemos desde chico y nos queda el mejor recuerdo. Era un chico respetuoso y muy querido”, dijo emocionada.
El momento más conmovedor se vivió cuando Miguel Aguirre, padre del joven, descendió del vehículo junto a Carmen Flores Lara, madre de Emanuel. Rodeados de abrazos y aplausos, ambos intentaron sostenerse en pie mientras la comunidad les expresaba su apoyo. La madre del joven apenas podía caminar del dolor y debió ser contenida por familiares y vecinos.
“Perdí un hijo, no un obrero”
En medio de la despedida, en diálogo con El Tribuno, Miguel Aguirre recordó con profundo dolor la muerte de su hijo y dejó fuertes cuestionamientos hacia las condiciones laborales en las que trabajaban los operarios.
“Es un momento triste, pero estoy fortalecido por toda la ayuda que he recibido. Mi hijo fue un regalo de Dios. Un hijo valiente, bueno, sano, dócil”, expresó.
Sin embargo, el padre fue contundente al referirse a la tragedia: “Nunca me van a meter en la cabeza que esto fue un accidente. Eso fue negligencia. Falta de capacitación, falta de instrumentos, falta de arneses y de elementos necesarios para hacer ese trabajo”.
Miguel reconstruyó además cómo ocurrió el hecho. Según contó, Emanuel ingresó primero al pozo cloacal para destrancar una obstrucción y se descompensó por los gases tóxicos. Luego, Raúl Torres intentó rescatarlo y también perdió la vida.
“Raúl murió por salvar a mi hijo. Dio la vida por un amigo. Eso habla de la calidad de persona que era”, afirmó.
También relató que un tercer operario descendió para intentar ayudarlos y logró salvarse porque otro compañero alcanzó a sostenerlo desde arriba. “Recordar esas imágenes que me contaron sus compañeros es muy doloroso. Saber que mi hijo murió así, pudiéndose haber evitado, me destruye”, agregó.
“Yo nunca hubiera permitido que hiciera ese trabajo”
El padre de Emanuel aseguró que desconocía la magnitud y peligrosidad de las tareas que realizaba su hijo en Aguas del Norte.
“Él llegaba con olor a cloaca. Mi esposa tardaba días en sacar el mal olor de la ropa. Pero yo nunca imaginé que se metían a esos pozos”, contó con angustia.
Incluso reveló que muchas veces debía prestarle herramientas personales porque, según dijo, no contaban con los elementos necesarios para trabajar.
“Yo le daba palas, pinzas, gomas, alambres, tijeras. A veces ataban los caños con pedazos de cubierta porque no tenían cómo solucionar las pérdidas”, denunció.
Con la voz quebrada, resumió el vacío que deja la muerte de Emanuel: “Él perdió un gran obrero, pero yo perdí un hijo de 24 años”.
“Fue un hijo del corazón”
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista ocurrió cuando Miguel reveló que Emanuel había sido adoptado.
“Él es hijo del corazón. Estuvo abandonado en una incubadora y nosotros lo sacamos de ahí cuando tenía un mes. Nos llevó cinco años poder adoptarlo y ponerle nuestro apellido”, recordó.
El padre relató que Emanuel transformó completamente sus vidas y aseguró que siempre fue un joven noble y solidario. “Nunca se enojaba. Uno lo retaba y él agachaba la cabeza y decía: ‘Tiene razón, papá’. Era un hijo incomparable”, dijo emocionado.
“Fue un regalo de Dios para nosotros. Lo único que lamento es no poder verlo físicamente, pero sé que está conmigo”, agregó.
El sueño de una fundación en memoria de Emanuel
En medio del dolor, Miguel Aguirre aseguró que buscará justicia y adelantó que cualquier eventual indemnización será destinada a crear una fundación con el nombre de su hijo.
“Todo lo que se le pueda sacar a estos sinvergüenzas va a ir para los amigos de Emanuel, para que hagan una fundación”, afirmó.
La organización llevará el nombre “Fundación Emanuel”, inspirado en el significado bíblico del nombre: “Dios con nosotros”.
“Nosotros no queremos recibir ni un peso. Esa plata es de mi hijo y tiene que servir para ayudar a los jóvenes”, señaló.

La investigación y el estado de los sobrevivientes
La tragedia ocurrió el martes 6 de mayo en Rivadavia Banda Sur, cuando cuatro operarios trabajaban en una tubería cloacal de entre cinco y siete metros de profundidad. Las primeras hipótesis indican que inhalaron gases tóxicos mientras realizaban tareas de desobstrucción.
Además de las víctimas fatales Emanuel Aguirre y Raúl Torres, otro trabajador sobrevivió. Se trata de Leonardo Sebastián Méndez, de 29 años, quien fue trasladado en vuelo sanitario a la capital salteña para continuar internado en terapia intensiva con seguimiento cardiológico especializado.
Según el parte oficial, el joven permanece hemodinámicamente estable, aunque bajo asistencia mecánica y monitoreo permanente tras presentar signos de isquemia cardíaca.
Mientras tanto, el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) continúa realizando pericias toxicológicas y autopsias bajo estrictos protocolos, luego de los cuestionamientos de las familias por la demora en la entrega de los cuerpos.
En La Unión, localidad de origen de los trabajadores, vecinos y familiares realizaron una marcha silenciosa para reclamar justicia y exigir que se investiguen las condiciones en las que los operarios realizaban estas tareas.
Fuente de la Información: El Tribuno