La justicia federal rescató del trabajo esclavo a 30 originarios
10/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Habían sido llevados desde Rivadavia a un campo usurpado en Anta. Los trabajadores vivían en condiciones inhumanas junto niños. El encargado de llevar a trabajar a la gente en condiciones humanas deplorables sería un exdiputado por Anta
Un impresionante operativo de Gendarmería Nacional contra la trata de persona y el trabajo esclavo se desplegó el jueves pasado a partir de las primeras luces de la mañana en una finca cercana a la localidad de El Quebrachal, en el departamento Anta, donde la fuerza federal rescató al menos treinta personas entre ellos varios niños que se hallaban en la más absoluta de las precariedades, viviendo bajo plásticos y trabajando de sol a sol en la extracción de postes de quebracho de manera ilegal.
La medida se produjo tras una denuncia trasladada desde la justicia provincial al fuero federal cuando personal de la Policía Rural comprobó que en esas tierras, propiedad de una empresa con sede en Buenos Aires, estaba operando una red de usurpadores y de deforestadores profesionales, que actúan bajo el paraguas político de un referente de la vecina provincia de Santiago del Estero.
En ese lugar, se dice que un exdiputado provincial por el departamento Anta había enarbolado un cartel de posesión y poco después un contratista del norte salteño trajo de las localidades más paupérrimas de la provincia un batallón de originarios, junto a sus familias para cortar postes de quebracho y alambrar la propiedad que supuestamente consideran ya como propia.
El lote en cuestión es una finca de miles de hectáreas donde solo un treinta por ciento se encuentran desarrolladas y arrendadas, según aseguró un abogado de la zona al ser consultado por nuestro medio.
Del operativo participaron tanto el personal federal como policías de la División Rural, que fueron comunicados de los allanamientos minutos antes de los mismos para que no hubiese ninguna filtración, dijo una fuente.
Una fuente relató que cuatro meses atrás se abrió una causa por usurpación de tierras en contra de un ladero político de Santiago del Estero, quien tendría vinculaciones con uno de los socios de la más importante entidad del fútbol.
Operativo
El operativo lo realizó la Justicia federal el día jueves. Los federales se constituyeron en el lugar junto a la policías de la División Trata de Personas, División Arca y Policía Rural de El Quebrachal
Tras llegar a la finca en cuestión encontraron más de 30 personas trabajando en alambrados, con centenares de postes extraídos ilegalmente de los montes usurpados y acampando en condiciones deplorables, junto a niños y menores.
Se pudo comprobar que se trata de aborígenes del norte que realizaban trabajo esclavo, mientras acopiaban cientos de postes que eran retirados para trasladarlos a la vecina provincia de Santiago del Estero.
Obviamente los postes y rollos de quebracho se extrajeron sin permisos de explotación forestal, pese que los dueños del campo hicieron múltiples denuncias en la Secretaría de Medio Ambiente, dijo un letrado de la zona.
El propietario es una firma de Buenos Aires cuyos dueños no vienen a la zona. Al parecer no tienen ni encargado en el campo de la discordia. Esa propiedad tiene un sector que está desarrollado y lo tienen arrendado y la parte no desarrollada está usurpada hoy por hoy. En ese sector no desarrollado y usurpado es donde se desarrollaron los acontecimientos de trata de persona y trabajo esclavo, señaló una fuente de El Quebrachal.
La fuente aseguró a El Tribuno que los postes labrados de quebracho colorado que se extraen robando y depredando el bosque nativo de ese lugar son sacados en camiones. Lo que sorprende, es que el encargado de llevar a trabajar a toda esa gente en condiciones humanas deplorables sería un exdiputado por Anta, cuyo hijo habría estado en el lugar cuando cayó el operativo federal.
En el lugar la fuerza labró las infracciones y rescató a los aborígenes que son de Rivadavia, junto a todo su grupo familiar incluido los niños y menores, informaron fuentes del departamento Anta.
Tierra de nadie, ideal para los delitos
El operativo federal volvió a desnudar una problemática que no tiene solución para los bosques nativos.
Para algunos vecinos, estas personas trabajan protegidos y en las jurisdicciones de dos provincias.
Los usurpadores mueven cifras millonarias y devastan zonas que no están desarrolladas o protegidas bajo el amparo de terceras personas y roban madera dura, como las especies de quebracho, palo santo y algarrobo.
Todos se trasladan en vehículos de alta gama y utilizan camiones para el transportar el saqueo del bosque nativo hacia otras provincias donde las enajenan.
En esa zona y por las rutas de ripio, además, operan bandas dedicadas al tráfico de cocaína y a la preparación de zonas liberadas para la lluvia blanca o el aterrizajes de vuelos clandestino, dijo un habitante del lugar con sobrados conocimientos.
Fuente de la Información: El Tribuno