La CGT Salta rechazó la Reforma Laboral y llamó a defender los derechos adquiridos
26/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
En un plenario de secretarios generales realizado en el predio de Luz y Fuerza, la central obrera salteña fijó una postura unánime contra cualquier reforma laboral que implique retrocesos. Ratificaron el estado de alerta y movilización
La CGT Regional Salta se reunió el 23 de enero de 2026 en plenario de secretarios generales y dejó una definición política contundente: no aceptará reformas laborales que empobrezcan a los trabajadores ni acompañará proyectos que impliquen pérdida de derechos conquistados. El encuentro se realizó en el predio del sindicato de Luz y Fuerza y fue encabezado por el secretario general Carlos Rodas, junto al Consejo Directivo.
Durante el plenario, la conducción sindical remarcó que ninguna iniciativa de reforma laboral puede ser debatida ni elevada al Parlamento “a espaldas de los sindicatos”, al tiempo que subrayó que cualquier discusión debe partir de un marco innegociable: la Constitución Nacional, el artículo 14 bis y los tratados internacionales que protegen los derechos laborales y sociales.
“Una reforma laboral puede ser necesaria para mejorar el mundo del trabajo, pero solo es posible discutirla si respeta la Constitución y los derechos adquiridos. Fuera de ese marco, no hay debate posible”, sostuvieron desde la CGT salteña.
Un enfoque federal para un país desigual
Uno de los ejes centrales del documento aprobado fue la necesidad de un sistema laboral federal. La CGT Regional Salta cuestionó la mirada centralista de las reformas impulsadas desde Buenos Aires y advirtió que los problemas del empleo y del desempleo no son iguales en todo el país. En ese sentido, describieron la situación crítica del norte argentino y, en particular, de Salta: altos índices de pobreza, precarización laboral, trabajo no registrado y falta de capacitación especializada, en un contexto donde casi el 55% de los trabajadores se encuentra en malas condiciones laborales e incluso en situación de pobreza salarial.
Para la central obrera, estas realidades no pueden resolverse con recetas uniformes, por lo que reclamaron la conformación de una mesa federal que analice las particularidades regionales y sectoriales antes de impulsar cualquier modificación normativa.
Defensa del rol sindical
La CGT Regional Salta también puso el foco en el respeto por la organización sindical, al considerar que los sindicatos son actores clave para garantizar mejoras salariales y condiciones dignas de trabajo, evitando represalias patronales. En ese marco, rechazaron de plano los argumentos que responsabilizan a los trabajadores o a los gremios por los problemas del empleo. En particular, cuestionaron el discurso sobre la supuesta “industria del juicio”, al que calificaron como un enunciado falso.
Desde la CGT señalaron que la judicialización de los conflictos laborales está vinculada a un código procesal obsoleto y a la mora judicial, lo que genera incrementos desmedidos en las tasas de interés. Recordaron que la central salteña propuso una reforma del código procesal laboral para agilizar los procesos y favorecer la registración del empleo no registrado. “Las tasas de interés y la demora judicial no son responsabilidad de los trabajadores, sino de políticas económicas que priorizan la especulación financiera por sobre la producción”, afirmaron.
Libertad sindical y financiamiento de gremios
Otro punto de fuerte rechazo fue la injerencia del Estado o de la patronal en las cuotas sindicales. La CGT defendió el derecho de los trabajadores a decidir libremente su afiliación y el aporte a la cuota sindical y solidaria, recordando que estas cláusulas están homologadas por la autoridad competente y amparadas por la OIT, como ocurre en la mayoría de los países democráticos. Para la central obrera, estas intromisiones buscan desfinanciar a los sindicatos y debilitar la capacidad de organización colectiva.
Las propuestas
Lejos de una postura meramente defensiva, la CGT Regional Salta planteó propuestas concretas para una transformación del mundo laboral sin pérdida de derechos. Entre ellas, se destacó la creación de un seguro para la “enfermedad inculpable”, que cubra tanto al trabajador como al empleador frente a afecciones de salud no vinculadas a la actividad laboral. Asimismo, reclamaron un programa de capacitación federal, que contemple el impacto de la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial, y se adapte a las necesidades regionales.
En el norte del país, señalaron como estratégicas la minería, la agroindustria y el turismo. También exigieron la regulación de las nuevas modalidades de trabajo, como el teletrabajo, para evitar formas encubiertas de explotación, garantizar condiciones de salud y seguridad, y ofrecer un marco normativo flexible frente a los cambios del mercado laboral.
La CGT denunció la parálisis de los convenios colectivos en algunos sectores y responsabilizó a la patronal por refugiarse en normativas desactualizadas —en algunos casos de 1975—, limitando la negociación a lo salarial y desentendiéndose de las condiciones de trabajo. Reclamaron una actualización normativa permanente y la plena vigencia de la ley 24.467, que contempla disposiciones específicas para las PYMES, reivindicando la negociación colectiva como herramienta de desarrollo con justicia social.
En cuanto a las obras sociales, el plenario abordó la situación crítica del sistema y, en particular, la realidad de los empleados públicos salteños, “cautivos” del IPS, con cortes de prestaciones, cobro de pluses médicos, aportes excesivos y coberturas parciales. La CGT pidió un análisis profundo de las causas financieras y de gestión para avanzar en soluciones reales.
Moción unánime y advertencia a los legisladores
El plenario aprobó por unanimidad cuatro mociones. Entre ellas, se destacó la presentada por Jorge Muguertigue (SUETRA), quien advirtió que los acuerdos provinciales con el Gobierno nacional no generan empleo genuino y profundizan la precarización, en una provincia donde conviven altos niveles de empleo registrado y no registrado.
Por su parte, Martín Guaymas (Camioneros) propuso el rechazo total a la Ley de Modernización Laboral, con una carta abierta al gobernador y una advertencia directa a diputados y senadores nacionales: serán declarados personas no gratas si votan a favor de la reforma. Otra de las mociones, impulsada por César Molina (ADEMUS), declaró a la CGT Regional Salta en estado de alerta y movilización, en plenario permanente y alineada con los lineamientos de la CGT Nacional, hasta el 10 de febrero, fecha del paro nacional. Finalmente, Lauro Paz (Luz y Fuerza) propuso el apoyo a los trabajadores de los pueblos originarios, aun cuando no estén sindicalizados, en un gesto definido como humanitario y de justicia social, respaldando reclamos históricos como la propiedad comunitaria de la tierra, el acceso al agua, la salud y la educación intercultural.
Con un mensaje de cierre claro, la CGT Regional Salta reafirmó que la transformación del mundo laboral solo es posible con diálogo, participación sindical y respeto irrestricto por los derechos adquiridos. En un contexto de reformas impulsadas desde el poder central, la central obrera dejó una consigna que resume su postura: “El camino es la unidad”.
Fuente de la Información: Nuevo Diario