Femicidio en El Tipal: "Lobo con piel de cordero, la asesinó brutalmente, psicópata"
16/04/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
La declaración de Rosario Kvedaras fue la más contundente hasta el momento. Apuntó contra Figueroa. Le pidió que diga la verdad" "Vivimos una película de terror".
"Psicópata", "lobo con piel de cordero", "manipulador", esos fueron algunos de los califcativos que usó Rosario Kvedaras en la audiencia de ayer en el juicio por el femicidio de su hermana, Mercedes Kvedaras. Fue hasta ahora el testimonio más contundente en lo que va del proceso. Al costado, estaba el acusado, José Figueroa, quien mantenía la cabeza gacha. "Nos está haciendo vivir una película de terror", agregó la joven, quien llegó desde España para prestar declaración. Y le pidió que se "haga cargo" de haber "asesinado brutalmente" a su hermana.
Rosario dio una declaración extensa, atravesada por el dolor y la tensión. Ante los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans reconstruyó el vínculo que su hermana mantenía con el imputado. "Fue quien le quitó la vida. Le pido que dé el ejemplo sus hijos y acepte lo que hizo. Que diga la verdad. En esta sociedad no existe nada que justifique lo que hizo. No hay ningún motivo. Esto no le deseo ni al asesino de mi hermana. Se tiene que hacer cargo", expresó al empezar a testificar.
La escena en la sala acompañaba ese clima: había amigas de Mercedes, que previamente se habían reunido afuera de la Ciudad Judicial con una foto de la víctima y rosas blancas. En ese contexto, la testigo respondió la primera pregunta de rigor de la presidenta del tribunal ¿Lo conoce al imputado?, dijo Flores Toranzos. La respuesta marcó el tono de toda su declaración: "Sí, lo conozco. Es mi cuñado, el padre de mi sobrino, amigo de mis hermanos, esposo de mi hermana, fue quien le quitó la vida".
A partir de allí, su relato avanzó sobre una trama que, según describió, se fue cerrando sobre Mercedes con el paso del tiempo. "Yo era su confidente. Me compartía cosas que no le decía a nadie", sostuvo. Y agregó: "Me dio varias señales de que estaba en una situación límite".
En ese punto, situó un quiebre días antes del crimen. "La venía monitoreando desde el 29 de julio. Me dijo que tenía miedo. También se lo dijo a mi hermano y a mi mamá", afirmó. Ese mismo día, recordó, la notó distinta: "Estaba afónica, se denotaba el estrés". No ahorró críticas incluso hasta para su madre María Jiménez de los Rios. "Dijo que Mercedes no se separaba porque estaba influenciada por ella para no hacerlo".
"Le dije a (Mercedes) que diga la verdad, que la tenía que acompañar. Y si ella se iba de su casa, no era una madre abandonica", remarcó.
Según su testimonio, la víctima llevaba tiempo intentando salir de la relación. "Se quería separar desde hace mucho. Él era muy posesivo, no la trataba con amor. Ella tenía rechazo hacia él. No la respetaba, le rompió la autoestima. Le faltaba amor propio", describió. En esa línea, apuntó a un mecanismo de control: "La manipulaba con celos", y sostuvo que Mercedes dilataba la decisión por "lástima o remordimiento".
Uno de los momentos más sensibles fue cuando leyó mensajes de texto intercambiados con su hermana. En esos mensajes, incorporados al debate, Mercedes expresaba su intención de separarse y el desgaste emocional que atravesaba.

El relato se volvió más crudo al detallar episodios de agresión física. Recordó que en una oportunidad, según le había contado la víctima, el acusado "la tomó del cuello y la ahorcó". Dijo que esto ocurrió en otra vivienda, no en la casa de El Tipal donde se produjo la muerte de Mercedes el 4 de agosto de 2023. También mencionó otras situaciones: "Le tiró salsa en la cara cuando estaban comiendos sushi" y "le vació una botella de agua en la cabeza" cuando salieron del gimnasio.
"No es capaz de pedir perdón"
En su declaración, Rosario Kvedaras sumó escenas de control cotidiano por parte de José Figueroa a Mercedes Kvedaras. Relató un episodio tras una reunión con amigos (Andrés Cuneo y Francisco Vazquez), en la que Mercedes se quedó hasta las tres y media de la madrugada en el quincho de sus casa y Figueroa se fue a dormir. "Al día siguiente se enojó", le contó la hermana. Y agregó que en ese contexto, Figueroa le manifestó a Mercedes: "No voy a ser más tu secretaria ni tu tarjeta automática". Es que al día siguiente debía llevar el auto al service.
"Es un psicópata. Él asesinó brutalmente. Es un lobo con piel de cordero. Le agredía verbalmente, tenía poder económico. Nos engañó a todos, daba una imagen de familia perfecta. No tuvo freno emocional para dañarla. Nos tiene viviendo una película de terror, amigos y familiares. Es incapaz de pedir perdón", fue uno de los momentos más duros.
"Mi hermana tenía mucho temor. No era normal que ella pidiera ser acompañada", contó en relación al 29 de julio. Y dijo que nunca se tendría que haber juzgado su nivel de miedo.
Cuando su hermana ya había fallecido, Rosario volvió a la casa de El Tipal antes de regresar a España. Y allí encontró un cuaderno con anotaciones de su hermana. En esos escritos, Mercedes "decretaba" que hería un amor compañero y que sus hijos sean felices.
Fuente de la Información: El Tribuno