El exintendente Atta Gerala fue absuelto del robo y contrabando de rieles
16/04/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Por unanimidad, los jueces Domingo Batule, Diego Matteucci y la jueza Gabriela Catalano, fallaron a favor del histórico jefe comunal de Morillo, destituido en 2024, al considerar insuficientes los indicios en su contra
Por Melina Sola
El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta absolvió por el beneficio de la duda al exjefe comunal de Coronel Juan Solá-Morillo, Miguel Atta Gerala, quien estaba acusado del robo y contrabando de rieles del Ferrocarril Belgrano, delitos por los que su hijo fue penado a seis años de cárcel.
En el mismo fallo, el tribunal condenó ayer a tres años de prisión al policía Mauro Rodríguez, al considerarlo responsable del delito de cohecho pasivo.
La acusación de la fiscalía, encabezada por Eduardo Villalba, apuntaba a que Atta Gerala compartía con su hijo la actividad de contrabando de hierro, que desmantelaron las vías del ramal C25, y que lo hicieron durante la época de cepo al dólar, lo que les significó un negocio millonario. Por esta misma causa, en un juicio abreviado que se celebró previamente, fueron condenados el hijo de Atta, José Miguel “Yopi” Gerala; el contrabandista David Medina y el gendarme Jorge Fernando Cabrera.
Antes de leer la sentencia, Batule expresó que existe la “sospecha suficiente” para continuar la investigación sobre Atta, pero que hasta el momento no hay pruebas directas que lo vinculen a los ilícitos.
En ese sentido, el juez señaló que quedó acreditado que Yopi proveía las herramientas para cortar las vías, que utilizaba como mano de obra a integrantes de comunidades originarias de la zona; también, que pagaba coimas a integrantes de fuerzas de seguridad para garantizar que la carga llegara a Aguas Blancas, donde pasaba en balsas por el río Bermejo hacia Bolivia; y que coordinaba todo el accionar con el contrabandista y con clientes del vecino país.
“Es posible que esta decisión sea revisada por otro tribunal”, señaló Batule antes de leer un adelanto de los argumentos que sostienen el fallo. Dijo que, si bien Yopi invocaba el nombre de su padre para negociar coimas con la policía -por ejemplo-, pudo haberlo hecho para ostentar autoridad, es decir para “chapear” sin que su padre supiera del tema.
Respecto al uso de la camioneta de Atta Gerala para concretar el accionar ilícito, los jueces consideraron que no está probado que conociera para qué la utilizaba el hijo. Según el Tribunal, tampoco quedó probado que las herramientas usadas hayan sido las mismas que se guardaban en el taller municipal que funcionaba dentro del domicilio particular del intendente.
En los fundamentos, el juez destacó el testimonio de Raúl Manuel, el presidente de la comunidad wichí de Pluma de Pato: “nos dijo que el tiempo que Yopi hizo esto fue abril, mayo, junio, julio del año 2024. O sea, él estaba presente. La gente de su comunidad era utilizada para realizar esta extracción de los rieles, él fue el que hizo esta denuncia pública y desnudó públicamente el hecho que se estaba cometiendo”, repasó Batule.
“La veracidad de su testimonio y el conocimiento que él tiene sobre lo que allí ocurrió resulta relevante no solo respecto a la no utilización de los bienes de la municipalidad, sino a quiénes eran los responsables y a quiénes no son los responsables. En este sentido, respecto a la responsabilidad de Atta Gerala, entendemos que lo desvincula de cualquier responsabilidad”, agregó.
Sobre el testimonio de Raúl Manuel, el magistrado también reseñó que “decía que Yopi no fue el único ni el primero, que vino otra gente que ya estaba haciendo la maniobra. Y creo que esto se corresponde con lo que nos contó (el testigo) Hugo David, con lo que también nos refirió el sargento ayudante Mesa (investigador de Gendarmería). Él nos dijo que en la zona de Padre Lozano estaba prácticamente desmantelado ya el ramal”, repasó.
Padre Lozano se encuentra más hacia el norte del territorio nacional, más cerca de la frontera de Bolivia. “Cómo venía gente del norte, es posible que empezaron a buscar los primeros tramos del ramal y allí empezaron a sacar, a robar para realizar el contrabando. Y a medida que fueron desbastando esas zonas empezaron a ir más hacia el sur-este, a Pluma de Pato”, especuló el juez.
Siguiendo esa línea, consideró: “evidentemente, en algún momento Yopi Gerala, por ser de la zona, tomó conocimiento de lo que estaba haciendo esta mujer Mariana (contrabandista boliviana) y tomó intervención y dijo: ‘Bueno, aquí quien manda soy yo y quien va a hacer estas cosas soy yo’“.
Amenazas de la policía
En su declaración en el juicio, el referente indígena Raúl Manuel refirió temor a las amenazas de los policías cómplices del robo de rieles y el contrabando.
“Los changos de la comunidad, primos, familiares, estaban trabajando conmigo. Ellos pasaban con el móvil vigilándonos”, contó. Aseguró que hizo la denuncia en la Fiscalía penal de Embarcación pero que la protección prometida no se cumplió.
Manuel denunció los ilícitos a este diario en marzo de 2024 porque en ese entonces circulaban comentarios que volcaban sospechas sobre su comunidad por la sustracción y venta de los rieles. En la entrevista que realizó la periodista Claudia Ferreyra, contó que había avisado de la situación a la policía de Pluma del Pato y de Morillo, también a Gendarmería, pero las autoridades no le tomaban la denuncia.
Fuente de la Información: Página 12