Continúan las usurpaciones a pesar de varias denuncias
20/07/2020. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
En el 2009 un grupo de personas se instaló en una propiedad privada de Colonia Santa Rosa y hasta la fecha no fueron desalojadas. Luego de produjeron otras.
A fines de junio en Colonia Santa Rosa, al norte de la provincia, un grupo de personas ocupó, nuevamente, en forma ilegal, varias hectáreas pertenecientes a la familia Manero.
Los Manera son descendientes del fundador del pueblo y quienes donaron los terrenos para la ubicación de los primeros colonos justamente, allá por el año 1935.
Se trata de un remanente de 100 hectáreas de la finca perteneciente a Robustiano Manero, ubicadas en el acceso a Colonia Santa Rosa, sobre la ruta provincial 14, que conduce al pueblo desde la ruta nacional 34.
A pesar de las denuncias efectuadas por los propietarios de los terrenos días pasados, "hicieron literalmente un boquete en la pared que cerca la planta de empaque de frutos y hortalizas, para realizar una nueva toma de los terrenos, cada vez más cerca del establecimiento aludido, que pertenece por supuesto a la firma original y de cuyos títulos no existe la más mínima duda, dado que son títulos perfectos.
Desde la familia perjudicada afirmaron que "esta dinámica, sumada a la inacción de las autoridades policiales y judiciales, evidencia una maniobra de sectores políticos que últimamente se repiten en la zona, sentando peligrosos precedentes ante la Justicia y provocando que cada vez sea más la gente convencida de que puede entrar a un terreno ajeno y apropiárselo".
Las familias que ingresaron en inmediaciones de la planta de empaque ya tomaron los terrenos y los marcaron con palos y nylon. "Día a día se atreven a tomar más espacio porque se sienten respaldados por la inacción judicial", afirmaron los abogados de la familia perjudicada, señalando que esa inacción resulta un acicate para los vecinos que no tiene propiedades a su nombre.
Antecedentes
En los últimos años hubo una serie de usurpaciones que se dieron sistemáticamente en Colonia Santa Rosa. Ocurrieron en 2012 con una toma de 120 hectáreas que estaban destinadas para la construcción de una terminal de ómnibus.
En el año 2015, a raíz de esta ocupación que se concretó sin mayores inconvenientes, las denuncias recayeron en una supuesta "representante social" a quien se la acusaba de vender los terrenos que iban siendo ocupados.
Cada terreno se vendía por 15 mil pesos, según se decía en esa época, de manera que la necesidad de la gente pobre terminó transformándose en un negocio inmobiliario de gran factura para quienes promovieron el asentamiento, porque se llenaron de plata.
Esas denuncias aún permanecen estancadas, mientras que Yamila Veleizan, la acusada reapareció en el escenario de las actuales usurpaciones.
Fuente de la Información: El Tribuno