Don Eduardo, su guitarra y el recuerdo
08/07/2026. Análisis y Reflexiones > Análisis y Reflexiones
Cuando se recuerda a don Eduardo Yamil Falú, lo primero que debe señalarse, con total justicia y sin timidez, es que fue uno de los grandes guitarristas del mundo, de la talla de Narciso Yepes, Manuel de Falla, Francisco Tárrega o Andrés Segovia
Por Abel Cornejo
De la Talla de Narciso Yepes, Manuel de Falla , Frnacisco Tárrega o Andrés Segovia. El propio Paco de Lucía, eximio intérprete de la guitarra flamenca lo consideraba de tal suerte. El nombre yamil en áraba significa luminoso, como si hubiese adivinado su futuro al bautizarlo. Falú nació un 7 de julio de 1923 en la localidad metanense de Galpón. Llevaba su impronta salteña no sólo en su grave tonada, sino en su fina educación y señorío provinciano. Sus padres, de origen sirio, fueron Juan Falú y Fada Falú -ambos con el mismo apellido pero sin parentesco entre sí-, tenían un almacén de ramos generales. A los 11 años Falú comenzó a tocar la guitarra de manera autodidacta, mostrando un talento precoz que lo llevaría a convertirse en uno de los más grandes exponentes de la música folklórica argentina. Se mudó a la ciudad de Salta cuando tenía 14 años para estudiar y allí, con una presentación en Radio LV9 Radio Salta como parte del grupo Los troperos , dio inicio a su carrera artística. En la década de 1940 se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó a ganar reconocimiento en el circuito musical de la Capital.
Durante las décadas del 50 y 60, su carrera tomó un curso ascendente merced a sus colaboraciones con poetas y escritores, en particular Jaime Dávalos, con quién compuso algunas de sus obras más emblemáticas, como también con Ernesto Cabeza, la primera guitarra de Los Chalchaleros. Canciones como La canción del jangadero, Trago de sombra y Zamba de la Candelaria se convirtieron en clásicos del repertorio folklórico argentino. Fue de los pocos guitarristas que pudo interpretar en un instrumento dotado de doce cuerdas. Y probablemente su concierto más famoso es que el dio un atardecer en los jardines de la Alhambra de Granada. Allí ente sus espectadores, lo aplaudió el célebre Paco de Lucía. Los memoriosos cuentan que duraron diez minutos los aplausos de la ovación brindada al guitarrista salteño. También causó sensación en España el concierto que dio en el Real Alcázar de Sevilla, en 1984.
Cómo músico, intérprete y compositor, desarrolló un estilo único que combinaba la tradición musical del noroeste argentino con elementos de la música clásica, tendiendo un puente entre el mundo del folclore y lo académico. Esto le permitió innovar dentro del género y elevar la guitarra a nuevos niveles de expresión artística. A lo largo de toda su carrera realizó numerosas giras internacionales, llevando su talento a países de América Latina, Europa, Asia y Estados Unidos. La habilidad de Falú para transmitir la esencia de la vida y la cultura argentina a través de su música generó admiración en el mundo entero y lo hizo merecedor de múltiples reconocimientos y premios. Su obra como compositor, además de su labor como intérprete, es parte fundamental del cancionero argentino. Sus composiciones abarcan desde canciones y piezas para guitarra solista hasta obras más complejas como Romance de la muerte de Juan Lavalle. Además de músico, compositor e intérprete, fue un destacado educador comprometido con la transmisión de la tradición musical argentina a las nuevas generaciones. A lo largo de su vida, impartió clases y talleres, y su influencia perdura hoy en la formación de muchos guitarristas y músicos jóvenes. Una anécdota desafortunada fue su frustrada candidatura a vicegobernador de Salta en 1991, donde el Tribunal electoral local le negó su condición de residente salteño para ser candidato. Su bonhomía quedó reflejada cuando renunció a esa postulación, y dijo: “que digan de mí cualquier cosa, menos que no soy salteño”. Eduardo Falú falleció el 9 de agosto de 2013, en Córdoba, cuando tenía 90 años. Su legado y el rescate de su figura y trayectoria, sigue siendo una asignatura pendiente para Salta. Pero es otra historia sobre la que ya volveremos.
Fuente de la Información: El Once TV