Violencia de género y acceso a la justicia: las falsas denuncias no llegan ni al 1%
22/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Siete de cada diez víctimas no denuncian. El Observatorio de Violencia contra las Mujeres informó que las denuncias falsas registradas en la provincia representan el 0,64% del total de denuncias por violencia de género.
Siete de cada diez víctimas no denuncian. El Observatorio de Violencia contra las Mujeres informó que las denuncias falsas registradas en la provincia representan el 0,64% del total de denuncias por violencia de género, mientras que el principal problema continúa siendo el subregistro y las dificultades para acceder a la justicia.
El Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVcM) difundió datos elaborados por el Observatorio de Violencia de Género de los Ministerios Públicos Fiscales que muestran que las falsas denuncias vinculadas a violencia de género representan una proporción mínima de los casos registrados.
En Salta, durante 2025 se contabilizaron 150 falsas denuncias sobre un total de 23.564 denuncias por violencia de género, lo que equivale al 0,64%. Al mismo tiempo, según la Encuesta de Prevalencia de Violencia contra las Mujeres de la Iniciativa Spotlight, el 77% de las mujeres que atravesaron situaciones de violencia de pareja nunca realizó una denuncia.
Los datos fueron difundidos en el marco del debate por el proyecto de ley impulsado por la radical Carolina Losada. La iniciativa propone agravar las penas por falsa denuncia, falso testimonio y encubrimiento en causas de violencia de género, delitos contra la integridad sexual y hechos que afectan a niñas, niños y adolescentes.
El relevamiento nacional analizó 8.254.672 investigaciones penales registradas entre 2023 y 2025 en 17 jurisdicciones del país y arrojó una conclusión que el organismo considera significativa: las falsas denuncias representan apenas el 0,09% del total, es decir, una cada 1.098 investigaciones penales. De esta manera, la evidencia oficial muestra una diferencia sustancial entre el fenómeno que suele ocupar gran parte de la discusión pública y la escala real que tiene en términos estadísticos.
El caso Salta
Los datos provinciales adquieren relevancia porque muestran una proporción superior a la media nacional, aunque continúan representando una fracción reducida del total. Según el Sistema Único de Denuncias (SUD) del Ministerio Público Fiscal de Salta, durante 2024 se registraron 113 falsas denuncias sobre un total de 22.359 denuncias por violencia de género, lo que equivale a 0,51%.
Mientras que en 2025 la cifra ascendió a 150 casos sobre 23.564 denuncias, equivalente a 0,64%.
La diferencia con el promedio nacional —0,09%— aparece como un dato que podría requerir análisis posteriores sobre posibles criterios de clasificación, modalidades de registro o particularidades jurisdiccionales. Sin embargo, incluso con una incidencia mayor a la media, los números siguen ubicando el fenómeno en una dimensión estadísticamente reducida.
En términos concretos, menos de una denuncia cada cien fue considerada falsa. Además, el incremento entre un año y otro —37 casos más— tampoco configura por sí mismo una tendencia que permita hablar de un crecimiento exponencial.
El otro dato que cambia la discusión
Sin embargo, el dato más significativo del informe aparece en otra variable. Según la Encuesta de Prevalencia de Violencia contra las Mujeres realizada por la Iniciativa Spotlight en 2022, el 77% de las mujeres que atravesaron situaciones de violencia de pareja nunca hizo una denuncia.
Ese número desplaza el eje de la discusión porque mientras las falsas denuncias en Salta representan el 0,64%, el principal problema continúa siendo la enorme cantidad de situaciones de violencia que quedan fuera del sistema judicial y de protección estatal. El contraste es contundente. Por un lado, menos del uno por ciento de denuncias falsas; por el otro, casi ocho de cada diez mujeres que atraviesan situaciones de violencia, nunca llegan a denunciar.
Las razones detrás de ese fenómeno son múltiples y aparecen reiteradamente en estudios e investigaciones. De acuerdo a testimonios de mujeres salteñas, algunas de esas razones son el miedo a represalias, la dependencia económica, los vínculos afectivos, la ausencia de redes de acompañamiento, la revictimización institucional o el descreimiento frente a las respuestas judiciales.
En ese sentido, el OVcM señaló que construir políticas públicas basadas en evidencia resulta central para garantizar el acceso a la justicia y evitar nuevas barreras para quienes atraviesan situaciones de violencia.
El informe agrega además otro elemento: el 86% de las falsas denuncias registradas no corresponde a hechos de violencia de género, sino a conflictos patrimoniales, laborales o vecinales. Solo el 8% de la ya mínima cantidad de falsas denuncias se vincula con violencia de género o violencia intrafamiliar.
“Lo que existe es impunidad”
Desde organizaciones que acompañan situaciones de violencia y abuso sexual infantil, las cifras también son leídas con preocupación frente al avance de iniciativas legislativas regresivas. Yanela Barrios, referente de Madres Protectoras Salta, integrante de Ronat Salta y embajadora del Colectivo Resilientes & Inquebrantables, cuestionó el sentido político de los proyectos sobre falsas denuncias.
Barrios aseguró que estas iniciativas “no aparecen de manera aislada ni inocente”, sino que forma parte de “una avanzada política judicial y mediática que desde hace años viene buscando instalar esta idea de que las denuncias de violencia de género y de abuso son un problema social, cuando en la realidad se demuestra exactamente lo contrario”, afirmó a Salta/12.
La referenta sostuvo que el problema central sigue siendo la impunidad y las dificultades que enfrentan las víctimas para llegar a una instancia judicial. Indicó que el bajo número de mujeres que llegan a denunciar o que pueden denunciar, tiene como uno de los factores “la revictimización del sistema judicial para llegar a una condena”.
También advirtió sobre el impacto que estos discursos podrían generar, “no es casualidad que permanentemente quienes hablan de falsas denuncias lo hagan mientras crecen las voces de las víctimas que exigen justicia”, dijo.
Recordó que en Argentina ya existe el delito de falso testimonio y herramientas legales para sancionar denuncias falsas, enmarcados precisamente en los artículos 245 y 275, del Código Penal. Por lo que insistió en que el proyecto “no busca proteger derechos ni mejorar la justicia; buscan (la autora y sus adherentes) generar miedo, silenciamiento y disciplinamiento para quienes denunciamos violencia o abuso”.
Las cifras difundidas por el Observatorio plantean una discusión distinta a la instalada habitualmente. Porque mientras el debate gira sobre un fenómeno que en Salta representa apenas el 0,64% de los casos, los datos oficiales siguen mostrando una realidad mucho más amplia: la violencia que permanece oculta.
Fuente de la Información: Página 12