Un joven está desaparecido desde el 31 de diciembre en Santa Victoria Oeste
22/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
La última noche de 2025, a eso de las 22, Nicolás Vargas, de 30 años, dejó su mochila y su teléfono en el Hospital donde está internada su madre por un ACV y ya no se supo nada más de él.
Nicolás Mario Vargas fue visto por última vez alrededor de las 22 del 31 de diciembre de 2025, en Santa Victoria Oeste. Caminaba por la cancha que conduce al río del mismo nombre, como yendo para la ruta 7, que conduce a Los Toldos.
A más de veinte días de su desaparición, no hay ningún otro dato que pueda orientar la búsqueda para conocer qué fue de él. Desapareció sin dar ningún aviso. Dejó a su madre internada, con un ACV, en el Hospital Juan Carlos Dávalos de Santa Victoria Oeste, donde dejó también su mochila y su teléfono celular.
En la incertidumbre se cruzan comentarios sobre que pudo haber ido a trabajar afuera, a Bolivia o a algún lugar del país. Pero ningún dato de la realidad sustenta estos rumores, no solo porque nadie lo ha visto fuera de Santa Victoria Oeste, sino también porque Nicolás nunca antes en sus 30 años de edad ha ido a trabajar fuera de su territorio, donde se dedica a la agricultura a pequeña escala y la cría de ovejas y vacunos, en San Juancito, donde vive con su madre.
El paraje San Juancito, a unos 15 kilómetros de la zona urbana de Santa Victoria Oeste, está dentro de la Comunidad San Felipe, perteneciente al pueblo Kolla, en el departamento Santa Victoria Oeste, en la Puna salteña.
El coordinador de San Felipe es Sebastián Abán, el vocero que contó a este diario la preocupación que mantiene en vilo a su comunidad, donde los lazos de parentesco se cruzan. Él mismo es tío segundo de Nicolás Vargas.

Vargas lleva más de 20 días desaparecido (Gentileza)
A principios del año Abán estaba fuera de Santa Victoria Oeste y se enteró de la desaparición de Nicolás recién el 6 de enero por un mensaje de otro vecino, Luis Cruz. El coordinador dijo que recién se conoció que estaba desaparecido porque en el Hospital se había decidido el traslado a la ciudad de Salta de su madre, Catalina Vargas, y buscaban a sus familiares. Al final, por la desaparición de Nicolás, el traslado no se hizo y Catalina Vargas sigue en el mismo hospital.
Abán dijo que de regreso en Santa Victoria Oeste intentó obtener información sobre Nicolás y si se lo estaba buscando, qué organismos estaban interviniendo. Así supo que se había enviado a un grupo de policías con un perro entrenado para buscar a personas extraviadas. El animal siguió su olor hasta el puente que va a la ruta 7, donde lo vio una vecina la noche del 31 de diciembre. En se punto se pierde el rastro.
Entonces surgió la especulación de que el joven pudo haberse arrojado del puente, pero en ese lugar el río está seco y (en el supuesto de que hubiera sucedido algo así) el cuerpo tendría que verse. Abán se inclina por pensar que pudo haberse subido a un vehículo en ese lugar. “Los adivinadores lo dan vivo”, dijo.
Por eso se comenta que podría haber ido a trabajar a Bolivia, quizás llevado por alguno de los médicos de aquel país que trabajan en Santa Victoria Oeste. Pero el mismo Abán añade enseguida que si bien suele hacer changas en otros campos, Nicolás Vargas jamás antes ha ido a trabajar fuera de ese territorio. Y también el coordinador interpreta que si hubiera decidido irse, se hubiera llevado su mochila, sus pertenencias personales, su teléfono.
Abán vio a Nicolás Vargas el 30 de diciembre. Lo vio bien, “estaba tranquilo”, recordó. El coordinador está perplejo. A Nicolás “casi no le gustaba” consumir bebidas alcohólicas, se reunía con familiares y conocidos, era una persona trabajadora, describió.
Abán y otros hombres vienen buscando a Nicolás “en el monte”. El lunes fueron río abajo, lo siguieron hasta que el curso se vuelve muy caudaloso y ya se dificulta andar. Después, cuando anduvo preguntando novedades de la búsqueda oficial, el agente de guardia en la Comisaría local le dijo que debería pedir que fueran buzos a buscar en el río.
El grupo policial que había ido a rastrillar se fue el lunes, dijo Abán. El Ministerio Público Fiscal de Salta dijo que la búsqueda se hace también con drones.
En medio de la incertidumbre, la Comunidad está molesta con las autoridades del Hospital, porque no comprenden por qué no se informó antes que nadie iba a cuidar a Catalina Vargas.
Abán resumió los pedidos de la Comunidad: que siga la búsqueda de Nicolás Vargas; que el hospital informe cuándo fue la última vez que el joven fue visto en ese lugar, si dijo algo antes de irse, y que explique por qué demoró en dar la información sobre su ausencia. Y también pide ayuda para costear los gastos de la búsqueda y del traslado y estadía de Catalina Vargas a la ciudad capital. Se puede colaborar al alias mgarnica9349.nx.ars (Mirta Garnica es pariente de Nicolás Vargas y es quien hoy está asistiendo a su madre).
Fuente de la Información: Página 12