Tres peajes en Salta están a punto de quedar en manos de una familia imputada en la mayor causa de corrupción argentina
08/08/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Argentina
El negocio quedó encaminado por dos décadas mientras parte del clan empresario atraviesa el juicio oral de Cuadernos y uno de sus referentes intentó extinguir la acción penal mediante una reparación económica
por Juan Ancalle
Tal como adelantó Gente de Salta, Autovía se alzó como favorita para administrar durante veinte años 596,52 kilómetros de rutas del Noroeste argentino y siete estaciones de peaje, tres de ellos ubicados dentro de la provincia. La firma, sin embargo, le pertenece a la familia Cartellone, tres de cuyos integrantes todavía enfrentan el juicio oral de Cuadernos, la mayor causa de corrupción de la historia argentina.
Uno de ellos incluso intentó cerrar la causa mediante una reparación económica antes de sentarse en el banquillo, un ofrecimiento que la fiscalía rechazó al considerar que los hechos de corrupción no podían resolverse mediante una transacción privada. Así y todo, hace dos días el Gobierno Nacional preadjudicó al grupo Cartellone, el control, cobro de peajes y mantenimiento de casi 600 kilómetros de rutas nacionales.

Cartellone
Más de una causa detrás de los Cartellone
Acusados de haber participado de un esquema de pagos ilegales alrededor de la obra pública, José Gerardo, María Rosa y Gerardo Cartellone llegaron al juicio oral de la causa Cuadernos como presuntos coautores de diez hechos de cohecho activo. Los tres quedaron involucrados en el expediente abierto en 2018 y elevado a juicio al año siguiente. La acusación también alcanzó a dos hombres con lugares centrales dentro de la compañía: Tito Biagini, expresidente del directorio, y Hugo Alfredo Kot, otro de sus ejecutivos. Biagini enfrenta la misma imputación que los hermanos, mientras Kot llegó acusado como partícipe necesario de los diez cohechos.
Reunidos bajo el capítulo conocido como “La Camarita”, los cinco quedaron vinculados por la fiscalía a una trama que habría utilizado contratos de obra pública como escenario para el pago de sobornos. La acusación atribuyó al entorno de Cartellone 30 entregas por 23,63 millones de pesos y 300 mil dólares, relacionadas con diez obras. El dinero, según la hipótesis fiscal, habría llegado a Ernesto Clarens, financista que declaró como arrepentido y señaló a Biagini como su principal interlocutor dentro de la compañía. Los fiscales sostienen que las entregas buscaban obtener decisiones favorables de funcionarios nacionales en beneficio de José Cartellone Construcciones Civiles.
Tito Biagini es, entre los hombres del grupo que llegaron al banquillo, quien quedó expuesto en más de un frente judicial. No sólo fue señalado por Clarens y reconoció haberse reunido con él para gestionar certificados de obras atrasados —aunque negó haber concretado pagos ilegales—, sino que también terminó procesado en otra de las grandes investigaciones de corrupción empresarial del país: el capítulo argentino de Odebrecht. En 2019, el juez Sebastián Casanello amplió su procesamiento por las obras de AySA en las que José Cartellone Construcciones Civiles integró una UTE con Odebrecht, Roggio y Supercemento. La investigación sostuvo que existió direccionamiento de contratos y sobornos tanto para obtener las obras como para destrabar posteriormente pagos del Estado. .
Incluso antes de que Cuadernos llegara al debate oral, Gerardo Cartellone intentó extinguir la acción penal mediante una reparación integral. El ofrecimiento no implicaba admitir las acusaciones, pero habría permitido cerrar su participación en el expediente sin atravesar el juicio. La fiscal Fabiana León rechazó esa salida y reclamó que los hechos fueran discutidos públicamente ante el tribunal. El planteo no prosperó y Gerardo terminó, al igual que José Gerardo, María Rosa, Biagini y Kot, sentado en el banquillo. El juicio iniciado en noviembre de 2025 continúa y todavía debe determinar si las acusaciones de la fiscalía quedan probadas.

El Tramo Noroeste atraviesa cuatro provincias y reúne 596 kilómetros de rutas nacionales. Vialidad Nacional.
Autovía, aunque con otro nombre, ya administró rutas salteñas entre 2016 y 2019. Durante esos años operó parte del corredor de las rutas 9 y 34 que atraviesa Santiago del Estero, Tucumán y Salta, incluida la estación de Cabeza de Buey. Su salida respondió la reorganización del sistema de concesiones que terminó transfiriendo esos corredores a Corredores Viales S.A.
Ahora, siete años después, la firma vuelve a quedar a un paso de controlar rutas en la provincia, aunque con un esquema más amplio: además de Cabeza de Buey, la nueva concesión incorpora El Naranjo y Salta/AUNOR.
Fuente de la Información: Gente de Salta