Subastan una oficina de la Compañía Privada
29/03/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
El remate, con base de $162 millones y equipamiento incluido, forma parte del proceso de liquidación.
El 6 de abril se realizará la subasta electrónia de una oficina ubicada en calle Leguizamón 753, en el marco del proceso de quiebra de la firma Compañía Privada de Desarrollo e Inversiones SA. El remate fue dispuesto por el Juzgado de Concursos, Quiebras y Sociedades de Segunda Nominación y tendrá una base de 162 millones de pesos. Como particularidad, el inmueble será ofrecido con todo su equipamiento incluido, desde mobiliario hasta electrodomésticos.
La subasta se inscribe en el proceso judicial que derivó en la quiebra de la empresa, declarada el 2 de septiembre de 2024 luego de que fracasara el intento de acuerdo con los acreedores. El período de exclusividad venció sin una propuesta viable y la titular de la firma, María Mercedes Ibarra, sostuvo que le resultaba imposible mejorar la oferta presentada. En ese contexto, la jueza Victoria Ambrosini de Coraita ordenó el desapoderamiento de bienes y la inhibición para disponer o gravar activos.
El derrotero de la compañía expone un cuadro de alto impacto económico y social. La firma se presentó en concurso preventivo en agosto de 2022, donde se verificaron créditos por más de 8.487 millones de pesos —actualizados a agosto de 2023— correspondientes a más de 300 acreedores, entre ellos organismos públicos como la Municipalidad de Salta, la Dirección General de Rentas y la AFIP. A esa cifra se suman reclamos tardíos y deudas vinculadas a fideicomisos inconclusos que elevan la estimación total por encima de los 12 millones de dólares.
Irregularidades en el manejo de los fondos
Durante el proceso concursal, la magistrada advirtió irregularidades en el manejo de los fondos y consideró "indiscutible" la conexión entre las inversiones de los acreedores y las operaciones inmobiliarias en las que Ibarra intervenía como fiduciaria. También rechazó intentos de excluir obligaciones del pasivo y de pesificar deudas en dólares al tipo de cambio oficial, resolviendo aplicar el dólar MEP.
Los antecedentes de la firma muestran un deterioro sostenido. La estructura empresarial se remonta a 2010 con la creación de Cofinsa, luego reconvertida en Compañía Privada de Desarrollo e Inversiones en 2015. A partir de 2018, la compañía ingresó en un ciclo de desorden societario, patrimonial y financiero que se profundizó con un abrupto desfinanciamiento. Entre marzo de 2020 y mayo de 2022 acumuló 1.097 cheques rechazados en cuentas vinculadas a sus fideicomisos.
El caso derivó en una investigación penal con al menos 19 denuncias por estafa, administración fraudulenta y retención indebida. Detrás de los números, el expediente refleja el impacto en cientos de familias, ahorristas y jubilados que vieron frustrados sus proyectos y perdidos sus ahorros, muchos de ellos invertidos en dólares. La subasta de la oficina forma parte del proceso de liquidación de activos en busca de responder, al menos parcialmente, a ese pasivo.
Fuente de la Información: El Tribuno