Sentido común vs psicosis
05/05/2020. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
El 18 de marzo de 2020 se conocía la noticia de que un abogado salteño había traído el Covid-19 a Salta. De inmediato se desató la psicosis y la histeria colectiva se expandió por las redes sociales y los grupos de Whatsapp. Para cuando la Justicia
“Estuvo en la Caja de abogados, yo lo vi. Anduvo por todos lados el hijo de puta”, consignaba un audio, mientras otros más escatológicos presagiaban el “Apocalipsis” mismo. Otros describían situaciones tales como: “Todos vamos a morir” y los más iracundos lanzaban dolorosas amenazas para el “apestado”. Mientras un ato de cretinos se ocupaban de expandir el pánico portando en sus psiquis un importante grado psiquiátrico.
En tanto los más imaginativos auguraban desgracias que se asemejaban a que el fin de la raza humana se aproximaba y algunos con cierto grado anarquista daban por hecho que, desde las más altas esferas del Gobierno provincial se estaban ocultando las verdaderas cifras de una pandemia que mataría a miles y miles de salteños como moscas a un ritmo exponencial.
Ergo, los audios de Whatapp fueron la “vedete” de ésta verdadera aquelarre de agoreros. En uno de ellos una voz femenina hacía de su sainete un andrajoso y triste espectáculo mediante su dramático soliloquio, a lo que un conocido abogado del Fuero Penal calificó como “merecedora de un Oscar Academy Awards a mejor actuación dramática”.
El conventillo y el “paciente cero”
El salteño tiene un pasatiempo predilecto y es el de dar malas noticias, llegando al gozo casi orgásmico al ver la desazón en el rostro de su interlocutor. El sadismo intelectual impera por sobre toda noción de sentido común.
En 1995 se estrenó la película “Outbreak” de Wolfgang Petersen, pero en Argentina se vio hasta el hartazgo con el título de “Epidemia”. El film protagonizado por Morgan Freeman muestra acabadamente el concepto de “paciente cero”, cuando un letal virus con un índice de mortalidad del 100% proveniente de Zaire llamado “motaba”, llega a los Estados Unidos, traído por el personaje que interpreta Patrick Dempsey; a lo que por analogía el ato de patanes módicos online, en la ciudad de Salta, apuntaron en la persona del sujeto llegado de España, a quien ya le habían puesto precio a su cabeza.
Aquella noche incluso llegaron a abarrotarse las estaciones de servicio como si el abastecimiento de combustible se hubiera acabado, tras la llegada del apocalíptico virus. En tanto las promesas de quitarle la piel a tiras al portador de la peste se seguía multiplicando en las redes sociales.
A todo esto y ya en horas de la mañana del 19 de marzo, comenzaron a llegar las buenas noticias de que el infectado al que todo Salta buscaba para desollar vivo y arrojar sus partes nobles a los chanchos, no aparecía en ningún registro de las cámaras de seguridad.
Obvio que llamó la atención de que conforme se consumían las “últimas horas de la raza humana” y que aún no se había virilizado una hipotética captura de pantalla del irresponsable paseándose por la sede de la Caja de Abogados, o por los pasillos de Ciudad Judicial, o por un par de conocidos locales comerciales de la Ciudad de Salta; la “atroz novedad” se fue diluyendo. Pero nadie tuvo la decencia de llevar tranquilidad a la ciudadanía.
Promediando la semana posterior al “Día después” de que llegara el “apestoso” proveniente de España directo a Salta, en el que supuestamente la provincia entera sería un reguero de cadáveres, con fosas comunes y todo el show apocalíptico posible, irradiado desde los grupos de Whatsapp y redes sociales; fue el doctor José Ortin, quien informó a MUY CRITICO que su colega venido de Europa no había pisado la Ciudad Judicial.
Por su parte, Ortin opinó que el fiscal penal 6, Marcos Ezequiel Molinati, debería haber dado a conocer esta información para llevar tranquilidad a la población.
No fue el único que confirmó la buena noticia. Una fuente de la Defensoría Oficial también confirmó que el abogado investigado por incumplir el protocolo en Buenos Aires, no se había estado paseando por tribunales.
Sin necesidad de una confirmación oficial pero con la tranquilidad de que efectivamente el “paciente cero” no aparece, ni apareció jamás en las grabaciones de la totalidad de las cámaras de seguridad del edificio de Ciudad Judicial y de la sede del Colegio de Abogados; para la desazón de los apocalípticos que desataron el pánico y anhelaron el pandemónium que jamás ocurrió… 46 días después, la cantidad de infectado en Ciudad Judicial es de CERO (0).
Fuente de la Información: Muy Crítico