Se cumplen 20 años de la fuga de Torrico, el criminal más odiado de Salta
01/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
El 1 de enero de 2006, el asesino de los hermanitos Leguina huyó de la cárcel junto a Diego Enríquez, su compañero de celda. El recluso cumplió su condena y prontamente saldría en libertad.
Facundo Rodríguez Jefe de redacción de Que Pasa Salta.
Se cumplen 20 años de la fuga de Marcelo Alejandro Torrico, una evasión que dejó al descubierto la peor cara del sistema penitenciario salteño y que todavía genera bronca y escalofríos. Torrico no fue un preso más: fue, y sigue siendo, una de las personas más peligrosas y odiadas de Salta, por el brutal crimen que cometió contra Octavio y Melani Leguina.
Los dos pequeños eran hermanos y asistían a La Casita de Belén, un espacio solidario del barrio San José que brindaba comida y merienda a los chicos más necesitados. Ese dato, con el paso del tiempo, terminó de sellar el rechazo social hacia Torrico, cuyo accionar destruyó una familia y marcó para siempre a toda una provincia.
La noche en que el penal quedó en evidencia
La fuga ocurrió en la madrugada del 1 de enero de 2006, mientras la ciudad celebraba el Año Nuevo. Torrico cumplía reclusión perpetua en el Penal de Villa Las Rosas y aprovechó el descontrol de la noche del 31 de diciembre para ejecutar un plan que no podría haberse concretado sin complicidades internas.

Marcelo Alejandro Torrico, utilizando el uniforme de los guardiacárceles.
Durante años se sostuvo la versión de que había escapado saltando una tapia. Sin embargo, el propio Torrico confesó tiempo después que salió por la puerta principal, luego de que un guardiacárcel le retirara el candado. No hubo persecución ni alarma: fue una salida libre.

Marcelo Alejandro Torrico, huyó del Penal de V° Las Rosas y fue directo a un domicilio en B° Santa Ana.
Sobornos, regalos y traición
Con el correr de los días, surgieron datos todavía más graves. El carcelero involucrado, apodado "el amigo", habría recibido dinero, televisores y hasta una moto como pago por facilitar la evasión. A la medianoche, abrió el pabellón y dejó escapar a Torrico y a su compañero de celda, Diego Enríquez.
Ambos escaparon por los techos y luego se dirigieron a Santa Ana, donde Torrico tenía una pareja. Allí recogieron pertenencias y partieron rumbo a Buenos Aires.
La cacería y la captura
La fuga desató un escándalo nacional. El Gobierno de Salta ofreció una recompensa de 50 mil pesos por datos certeros y se habló de connivencia policial. Durante casi ocho meses, uno de los criminales más buscados del país estuvo prófugo.
Finalmente, Torrico fue detenido a fines de agosto de 2006 en la estación de Retiro, cuando intentaba robar un local de venta de celulares. La Policía Federal concretó la captura y un avión provincial fue comisionado para traerlo de regreso a Salta.
El regreso marcado por el miedo
De acuerdo a una entrevista que brindó hace unos años Vicente Cordeyro: cuando le quitaron las esposas, Torrico se abalanzó, abrazó y agradeció. Dijo que en la cárcel debía favores y que temía ser asesinado.
Fuente de la Información: Qué Pasa Salta