Santiagueño preso en Salta, presunto "soldado" de cárteles mexicanos "pegado" a 364 kilos de cocaína
25/02/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Argentina
Los informes nacionales develan que los mexicanos operan entre Bolivia y el norte. La logística, los sellos y los dólares como imperio de liderazgo.
Por Gustavo Gallardo
Las redes de los cárteles narco de México se extienden hasta Bolivia y el norte argentino, según surge de investigaciones judiciales y que fueron ventiladas por medios nacionales. Esto cobra mayor dimensión con los graves atentados y enfrentamientos en México entre bandas y el Ejército, tras el abatimiento de un capo narco, y que muestra el poderío "militar" de estas organizaciones.
En noviembre del año pasado, una carga de 364 kilos de cocaína, valuada en $7.744.000.000, que tenían el sello de Prada, atribuida al Cártel de Sinaloa, fue descubierta por un accidente de la avioneta que la transportaba, en Rosario de la Frontera, Salta, cuando chocó un vehículo estacionado en medio de una pista improvisada-
Allí, el santiagueño Julián Darío Mansilla, habría estado esperando por la mercadería. Mansilla permanece detenido en Salta y formaría parte de un grupo narco que trabajaba para el Cártel de Sinaloa. Pero en la región también operaría el Cártel de Jalisco Nueva Generación.
¿Líderes del Cártel? Nemesio Oseguera Cervantes, alias "Mencho", muerto a tiros el domingo pasado en las sierras de Jalisco en manos del Ejército de México. Y el de Sinaloa, el "Chapo" Guzmán, hoy detenido en una cárcel de máxima seguridad en EE.UU.
La noticia de la presencia de estos cárteles en el norte argentino fue develada en las últimas horas por los medios nacionales. Éstos destacan que la droga en Salta no fue casualidad, sino el "blanqueo" de un negocio global, cuya mayor tajada parece ser devorada por los narcos mexicanos.
Además del Cártel de Jalisco, se sospecha que también opera fuerte el Cártel de Sinaloa, es decir un binomio que polarizaría y lideraría hoy el negocio por imperio de dólares y violencia.
La idea sería "tejer alianzas para explotar la ruta de la cocaína producida en la provincia de Chapare, en Bolivia y en el Vraem (tal como se denomina a la zona del Valle formado por los ríos Apurímac, Ene y Mantaro de Perú), a través de puertos de la Argentina y sur de Brasil para que los cargamentos ilegales zarpen rumbo a Amberes, Rotterdam, Lisboa, Galicia y el lejano Oriente", publicó ayer La Nación.
La historia de Mansilla
Según la investigación y que fuera publicada por EL LIBERAL, Mansilla fue detenido el 4 de noviembre de 2025 en Salta, tras desenterrarse 228 kilos de cocaína que totalizaron una carga de 364, el día después de que una aeronave aterrizara de emergencia y chocara al automóvil del santiagueño en el paraje San Felipe, Rosario de la Frontera, Salta.
Una avioneta boliviana descendió para aterrizar en una pista clandestina en una finca no alambrada, en Rosario de la Frontera, cerca de las rutas provinciales 3 y 31.
Al tocar tierra, la nave chocó un Volkswagen Gol Trend, lo que produjo el incendio y la destrucción, tanto del vehículo y parte de la aeronave, en cuyo interior se hallaron 136 kilos de cocaína, en bolsas plásticas. Pese a la violencia del impacto, dos hombres bolivianos huyeron y fueron rescatados en una camioneta.
Flojo de coartada
Un detalle nada intrascendente. El auto pertenecía al santiagueño, quien se presentó en una comisaría y afirmó, al parecer como coartada, que minutos antes del accidente le robaron el auto en un asalto y lo atribuyó a cuatro sujetos "fuertemente armados". Nadie le creyó y acabó preso.
Sobre otros detalles de la aeronave, se pudo establecer que en el interior no sólo se hallaba la droga, sino también dispositivos de GPS y antena satelital de origen boliviano, así como lo serían los pilotos que iban al mando de la misma. Luego, la policía desenterró numerosos paquetes con otros 200 kilos de cocaína y armó el rompecabezas con cinco detenidos, incluido el santiagueño.
La guerra de los logos para diferenciar la mercancía
De acuerdo con la causa, la droga de Salta tenía la misma marca que el alijo de 1,6 toneladas secuestrado en julio de 2022 en México y que pertenecía a la banda que comandaba Joaquín "Chapo" Guzmán.
La marca que figura en cada uno de los ladrillos de cocaína hallados en la aeronave parcialmente incendiada y enterrados en una caleta, en el límite entre Salta y Santiago del Estero, corresponde a una línea de marroquinería de alta gama, con sede en Milán, Italia.
Con un logo similar los organizadores del transporte de cargamento de 1.600 kilos de cocaína marcaron los ladrillos con droga que fueron secuestrados hace más de tres años en la capital mexicana.
Además de la marca de las carteras de alta gama, los paquetes con cocaína llevaban el logotipo de uno de los mayores fabricantes de automóviles eléctricos de EE.UU. Según las autoridades, los narcos detenidos que llevaban el cargamento de cocaína formaban parte del Cártel de Sinaloa.
Más de tres años después y a 6.100 kilómetros de distancia, el logotipo de las carteras de alta gama apareció en los paquetes del cargamento de 364 kilos de cocaína secuestrado en un campo de Rosario de la Frontera, en Salta, al cual se encuentra "pegado" el santiagueño.
Mansilla y sus cuatro socios con prisión preventiva
La jueza federal de Garantías N°2, Mariela Giménez, dictó la prisión preventiva para los dos pilotos y los otros tres hombres, entre ellos el santiagueño.
Las imputaciones recayeron sobre los pilotos de nacionalidad boliviana Juan Pablo Quinteros Peredo y Henry Álvaro Mercado Cuajera; también, el santiagueño Julián Darío Mansilla, Jonathan Alejandro Gómez y Jorge Alberto Cuellar.
Los gendarmes hallaron la avioneta siniestrada y un automóvil Volkswagen Gol Trend incinerado. Dentro de la aeronave, en tanto, encontraron tres bolsones, en cuyo interior había un total de 136 kilos de cocaína.
Luego, el santiagueño denunció en una comisaría que le habían robado su auto, coincidente en marca y modelo con el que fue hallado quemado junto a la aeronave.
Con el aporte de información de los primeros dos detenidos, se encontraron otros 228 kilos de cocaína que distribuidos en bolsones que contenían los ladrillos, habían sido enterrados en un campo de la zona. Los pilotos cayeron en la terminal de ómnibus de Rosario de la Frontera.
Fuente de la Información: El Liberal