Sáenz, alineado con Milei, pero en disputa por recursos y territorio
02/03/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
En la apertura del período legislativo de 2026, el gobernador ofreció gobernabilidad a la Casa Rosada y defendió el rumbo macroeconómico. Pero reclamó fondos, cuestionó el “federalismo al revés” y volvió a criticar a los legisladores salteños
Con un discurso extenso, cargado de cifras y con tono de campaña pero también de gestión, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, dejó inaugurado el centésimo vigésimo octavo período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial con una definición política: seguirá acompañando al presidente Javier Milei, pero no a cualquier costo. El límite son los intereses de Salta, repitió.
“Mi convicción democrática me guía en mi accionar para procurar que el Gobierno nacional, votado por la ciudadanía, disponga de las herramientas básicas para llevar adelante el mandato que los argentinos le otorgaron, con un límite innegociable: el interés y el bienestar de Salta y su gente”, afirmó ante diputados, senadores y miembros de su gabinete.
La frase sintetizó el equilibrio que Sáenz viene ensayando desde el inicio de la gestión libertaria: apoyo institucional, votos claves en el Congreso a través de su espacio, y diálogo directo con la Casa Rosada. “Tengo conversación directa, siempre que quiero, con el Presidente”, subrayó. Incluso ironizó con una imagen que buscó impacto, le dijo a Milei que no es justo que un gobernador “vaya con un poncho a pelear por obras” mientras el Presidente canta en el Movistar Arena. “Lo justo es que cantemos los dos y mostremos federalismo real”, lanzó.
Gobernabilidad sí, sumisión no
El mandatario defendió el acompañamiento que él y otros gobernadores dieron a la Nación, recordando que le facilitaron “las herramientas necesarias para que pueda llevar adelante su plan de gobierno”. Y enfatizó: “seguiremos acompañando en lo que entendamos que tenemos que acompañar”.
Pero también marcó diferencias, celebró la baja de la inflación y reconoció que “la macroeconomía está bien”, pero advirtió que si no se activa el consumo, la inversión y las exportaciones, “no veo un camino de salida”.

El cuerpo legislativo (Prensa -)
La tensión más explícita no fue con la Casa Rosada sino con los legisladores nacionales por Salta de La Libertad Avanza. Sin nombrarlos, les pidió por séptima vez que “dejen la soberbia” y acompañen los reclamos por obras y fondos. “Dejen las luces de Buenos Aires y peleen por los salteños”, insistió.
Sáenz trazó así una línea divisoria, donde una cosa es la relación institucional con el Gobierno nacional para garantizar gobernabilidad; otra, el comportamiento de los representantes salteños en el Congreso cuando se discuten recursos y obras para la provincia.
El reclamo por los fondos
El eje más concreto del discurso fue el económico. Sáenz volvió a denunciar que las provincias asumen cada vez más responsabilidades con menos recursos. Según detalló, Salta perdió más de 436 mil millones de pesos en coparticipación en el último año. “Debe entenderse de una vez que sólo si a las provincias les va bien nos irá bien como país”, afirmó, y cuestionó el “federalismo al revés”.
El ministro de Economía y Servicios Públicos, Roberto Dib Ashur, reforzó ese diagnóstico. Destacó que Salta lleva seis años de equilibrio fiscal, con reducción de deuda —de 640 millones de dólares en 2019 a 346 millones en 2025— y orden en las cuentas. Pero advirtió que 2026 será un año más restrictivo.
“No va a ser un buen año en coparticipación, en IVA y Ganancias”, señaló. Tampoco hay buenas expectativas en transferencias no automáticas como subsidios al transporte o incentivos docentes. El ministro explicó que la apuesta será sostener el orden y buscar financiamiento en organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID o Fonplata.
La estrategia oficial combina disciplina fiscal con obra pública selectiva. El presupuesto 2026 prevé una inversión de 4,2 billones de pesos, con el 85 por ciento destinado a salud, educación y seguridad.
Obras: entre la gestión y la pulseada
Sáenz reivindicó que la obra pública provincial no se detuvo ni en pandemia ni tras el retiro de financiamiento nacional. Enumeró 2.763 obras desde el inicio de su gestión y aseguró que Salta es hoy la provincia con mayor cantidad de obras viales nacionales en ejecución.
Sin embargo, denunció demoras en el pago de certificados desde octubre pasado y advirtió que, de seguir así, “estas obras las inaugurarán nuestros tataranietos”. Las rutas nacionales 9/34, 40 y 86 fueron mencionadas como ejemplos críticos.

Inicio del acto (Prensa -)
El ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia, Ignacio Jarsún, subrayó que el desafío será administrar la escasez. “Es el momento más difícil de ser ejecutivo. Cuando no hay recursos, todo es más complejo”, reconoció, y respaldó el llamado del gobernador a que todos los legisladores nacionales —oficialistas y opositores— gestionen fondos para Salta.
Acompañar el ajuste, contener la crisis
En el plano social, el discurso dejó ver el impacto del ajuste nacional. Sáenz afirmó que el 60 por ciento de los salteños se atendió en el sistema público de salud en 2025, incluyendo personas que perdieron cobertura privada. También señaló que la provincia cubre medicamentos de alto costo discontinuados por la Nación.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, Mario Mimessi, sostuvo que la gestión seguirá priorizando la cercanía territorial y los programas alimentarios, en un contexto de mayor demanda. “Estamos redoblando esfuerzos para que la asistencia llegue a cada barrio y a cada paraje. Hoy la demanda social creció y el Estado provincial no puede mirar para otro lado”, afirmó.
En paralelo, el gobernador insistió en la cooperación con la Nación en seguridad y narcotráfico, celebró la presencia de fuerzas federales en la frontera y pidió avanzar con una ley de derribo.
El frente provincial y el mensaje político
Sobre el final, Gustavo Sáenz volvió a reivindicar su “frente provincial” amplio, en el que conviven radicales, peronistas, macristas y libertarios. “No distinguimos si son radicales, peronistas o libertarios arrepentidos”, dijo, en una frase que resonó como guiño y advertencia. El mensaje fue claro, asegurando que su proyecto político no se subordina a una identidad nacional sino a la defensa de la “patria chica”. “Primero Salta, primero los salteños”, repitió.
En esa línea se expresó la senadora nacional Flavia Royón, quien confirmó el acompañamiento legislativo con matices. “Voy a acompañar lo que considere que realmente sirva y sea útil; lo que no, no”, sostuvo. Defendió su voto al presupuesto al advertir que “no tener presupuesto implica darle total discrecionalidad al Gobierno nacional”, y respaldó la reforma laboral como un intento de “formalización”, aunque aclaró que fue crítica de algunos capítulos y no los acompañó.
Así, en el arranque del año legislativo, el gobernador reafirmó su alineamiento con el gobierno de Javier Milei, sostuvo la gobernabilidad y defendió la estabilidad macro. Pero también dejó planteada, una vez más, la disputa por los recursos y la representación política, varias veces repitió que acompañar no implica callar ni resignar obras.
Fuente de la Información: Página 12