Renuncia Manuel Adorni, el jefe de Gabinete de Milei acorralado por un escándalo de corrupción
28/06/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Argentina
Fin. La caída agónica, por capítulos, de Manuel Adorni terminó este sábado. El cuestionado jefe de Ministros de Argentina acusa a “los interminables ataques mediáticos” de forzar su decisión
Fin. La caída agónica, por capítulos, de Manuel Adorni terminó este sábado. Javier Milei aceptó la renuncia de su jefe de Gabinete, investigado por la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito desde hace casi cuatro meses y protagonista del mayor escándalo de su Ejecutivo. Milei lo había desplazado ya como portavoz, pero se negaba a ceder más y mantenía la protección sobre quien fue uno de sus hombres de máxima confianza. Cambió de opinión cuando hasta su hermana y secretaria de Presidencia, Karina Milei, le retiró el apoyo.
Adorni hizo público su paso al costado a través de una carta dirigida a Milei y publicada en sus redes. “Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo”, escribió. El hasta hoy jefe de ministros acusó a la prensa de ser la responsable de su decisión: “Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia. Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”.
En público, Karina Milei lo calificó de “persona íntegra, valiosa y muy querida”. En privado, hacía semanas que el presidente estaba entre la espada y la pared. La causa judicial contra Adorni avanzaba con nuevas sospechas contra él cada semana y las encuestas mostraban que ocho de cada diez argentinos querían que renunciara.
El rechazo se extendía a sus aliados parlamentarios —que amenazaban con votar una moción de censura para apartarlo— e incluso a los integrantes de su propio partido, preocupados porque su imagen se parecía demasiado a la de esa casta que prometieron combatir al llegar al poder: un político que usó el avión presidencial para viajar con familiares —su esposa, Betina Angeletti—, que apenas pudo se fue en jet privado al lujoso balneario de Punta del Este y que realizó abultados pagos en efectivo imposibles de justificar con sus ingresos.
La gota que colmó el vaso no fue un gasto exorbitante, como los 250.000 dólares que desembolsó —en cash y sin factura, según el contrastista— para reformar una de las dos viviendas adquiridas como alto cargo del Gobierno, sino otro mucho más pequeño: un monitor y dos proyectores para videojuegos que compró por un monto equivalente a unos 4.500 dólares en agosto del año pasado. Según investiga la Justicia, esa compra, que casi duplicaba su sueldo como portavoz presidencial, la realizó online desde su cuenta, pero con las tarjetas de crédito de dos de sus empleados. También se sospecha que se valió de otra empleada para pagar 6.800 dólares en junio del año pasado por somieres y sábanas.
Adorni estaba en la cuerda floja desde la víspera del inicio del Mundial de fútbol, cuando presentó su última declaración patrimonial y rectificó las dos anteriores para incluir medio millón de dólares que había omitido. En una entrevista televisiva dijo que ese dinero lo obtuvo gracias a inversiones en criptomonedas casi una década atrás. Sus declaraciones mostraban que prefería ser sancionado por evasión fiscal que investigado por presunta corrupción, pero pusieron también de relieve que había mentido. En marzo, a los periodistas, a los que respondió que tenía todo en regla. En abril, ante el Congreso, cuando insistió que tenía todo su patrimonio declarado. Desde el palco de la Cámara de Diputados lo vivaba Milei.
La semana pasada, Milei intentó bajar la exposición mediática de Adorni al reemplazarlo como portavoz por un economista de la ultraderechista Fundación Faro, Adrián Ravier. Los jefes de bloque del oficialismo en la Cámara de Diputados maniobraron para frenar los pedidos opositores de interpelación. Sin embargo, los nuevos gastos conocidos de Adorni volvieron a reavivar el escándalo que ha despojado al Gobierno del control de la agenda —al opacar datos económicos favorables, como el superávit comercial récord y el descenso de la inflación—, y ha frenado la aprobación de leyes que impulsa el Ejecutivo.
El Gobierno anunciará su reemplazo en las próximas horas. El nombre que suena con más fuerza es el del actual ministro del Interior, Diego Santilli, uno de los hombres más experimentados del Gabinete.
Fuente de la Información: El País de España