Prisión perpetua para el represor Juan Carlos Alzugaray
08/07/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
El 20 de abril de 1975 integró una patota de policías federales y de la provincia que rodearon y mataron a tiros a los jóvenes militantes Locascio Terán y Díaz Romero.
El Tribunal Oral Federal 2 de Salta condenó hoy a prisión perpetua al ex policía federal y ex agente penitenciario Juan Carlos Alzugaray en calidad de “coautor funcional de homicidio agravado por alevosía y por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas”, por la matanza de los jóvenes militantes René Esteban Locascio Terán y Ramón Antonio Díaz Romero, en el marco del terrorismo de Estado.
La sentencia se conoció pasadas las 16.30, en una breve audiencia realizada de manera digital, en previsión de que la zona del Monumento al general Martín Miguel de Güemes, cercano a la sede del tribunal, estuviera abarrotada por los festejos por el triunfo de la Selección argentina de fútbol.
El fallo fue unánime, informó la jueza Gabriela Catalano, que integró el tribunal junto a los jueces Diego Matteucci y Abelardo Basbús. Los fundamentos de la sentencia se conocerán 30 de julio.
El tribunal decidió también que Alzugaray cumpla la sentencia en prisión domiciliaria, como viene ya cumpliendo otras dos condenas que tiene por otros crímenes de lesa humanidad.
El fallo coincidió con el pedido realizado por el equipo de la fiscalía federal, con el fiscal general Carlos Amad y el fiscal auxiliar Juan Manuel Sivila.
René Esteban Locascio Terán y Ramón Antonio Díaz Romero fueron asesinados a tiros el 20 de abril de 1975 en Villa San Lorenzo, municipio cercano a la ciudad de Salta, en el marco del plan sistemático de eliminación de personas. Estaban durmiendo en una casa de la calle Leopoldo Lugones cuando fueron sorprendidos y asesinados.
La fiscalía sostuvo que el ataque fue perpetrado por un grupo integrado por trece hombres, miembros de la Policía Federal y la Policía de la provincia. Estos policías rodearon la vivienda donde estaban descansando Locascio Terán y Díaz Romero, que venían escapando desde Ledesma, en Jujuy, y los ejecutó a tiros sin darles la oportunidad de que se entregaran.
Luego las dos policías, la Federal y la provincial, emitieron un comunicado en el que falsearon lo ocurrido afirmando que los jóvenes habían muerto en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. La fiscalía sostuvo que esta versión es increíble.
“La evidencia demuestra que las víctimas no hicieron un solo disparo. Tampoco utilizaron la granada que llevaban consigo. Si realmente hubiera existido un enfrentamiento, lo esperable habría sido que intentaran defenderse, pero eso nunca ocurrió”, sostuvo el fiscal Amad. Evidentemente, por su decisión, la jueza y los jueces llegaron a la misma convicción.
Entre otros elementos, en el proceso se incorporó la declaración de un testigo que había ido a la Jefatura de Policía a tramitar la liberación de un familiar. Cuando estaba en esa circunstancia presenció la llegada de un grupo de policías que informó al jefe del área de Seguridad de la Policía salteña, Joaquín Guil, que tenían “acorraladas” a unas personas en San Lorenzo. “No los quiero vivos”, respondió el comisario.
En el alegato la fiscalía sostuvo que esa afirmación demuestra que la vivienda ya estaba bajo vigilancia antes de la llegada de las víctimas y que el objetivo del operativo no era detenerlas sino ejecutarlas y después simular un enfrentamiento. Se trató de “una emboscada”, afirmó el fiscal.
Alzugaray estaba con otros policías federales que integraron el grupo de tareas que concretó esa emboscada.
Por este doble homicidio ya fueron juzgados y condenados el exjefe de la Policía de Salta, Miguel Raúl Gentil, y el excomisario general Joaquín Guil, como autores mediatos. Otros integrantes del grupo de tareas fueron identificados, algunos llegaron a ser encausados, pero murieron antes de llegar a juicio.
Fuente de la Información: Página 12