Nahuel, el gendarme argentino que sobrevivió 448 días secuestrado en Venezuela: "Fui una ficha de cambio"
10/07/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Argentina
El efectivo relató su experiencia en el penal El Rodeo I y su proceso de recuperación tras ser liberado, en una entrevista brindada al programa La Voz En Vivo
Nahuel Gallo, integrante de la Gendarmería Nacional, regresó a la Argentina tras permanecer 448 días retenido en Venezuela bajo condiciones de aislamiento casi total. Su historia marcó el proceso de apertura en el país caribeño y además, mantuvo en vilo a muchísimos compatriotas.
Este jueves, en el Día de la Independencia, dialogó con La Voz En Vivo, y calificó su situación como una “aparición forzosa” y un secuestro por motivos políticos.
Según su testimonio, su detención fue utilizada por el régimen venezolano como una herramienta de presión diplomática debido a su nacionalidad y profesión. El gendarme explicó que su caso se politizó rápidamente al ser considerado un “premio suficiente para extorsionar al país”.
El aislamiento en El Rodeo I
El gendarme detalló que durante la mayor parte de su cautiverio en el penal El Rodeo I careció de cualquier tipo de comunicación con el exterior. Recién en el día 445 de su detención pudo realizar una llamada de 10 minutos para informar que seguía con vida.
“La falta de información de tu familia, de tu país, de tu causa, genera mucha incertidumbre día a día”, afirmó Nahuel sobre el impacto psicológico del encierro. El efectivo remarcó que debió generar un “escudo” mental para resistir los 15 meses que duró su desaparición forzada.
En el pabellón donde se encontraba, convivía con aproximadamente 130 extranjeros de 35 nacionalidades diferentes. A pesar de las condiciones, destacó haber formado una "hermandad" con otros detenidos debido al tiempo compartido en el encierro.
Una ficha de cambio política
Nahuel reconoció que su perfil profesional fue determinante para su captura y posterior uso en negociaciones internacionales. "Claramente el simple hecho de ser gendarme y ser argentino para ellos fue un premio", relató durante la entrevista.
Respecto a las gestiones para su liberación, el gendarme agradeció la intervención de la Cancillería y el apoyo de la sociedad argentina. Mencionó que, a diferencia de otros países, la petición de Argentina por su libertad fue “bastante fuerte”.
El entrevistado evitó profundizar en los detalles políticos de la negociación, pero subrayó que el país no está acostumbrado a este tipo de intercambios. “No sé si se hizo bien o mal, pero agradezco a todos los que intervinieron”, señaló.
La vida después del cautiverio
Actualmente, Nahuel se desempeña laboralmente en el edificio Centinela, en la Capital Federal, y busca recuperar el tiempo perdido con su familia y su bebé. El gendarme destacó que la experiencia cambió su forma de valorar las necesidades cotidianas.
“Uno tiene que valorar lo que tiene, desde un cepillo de dientes hasta una media”, reflexionó el efectivo sobre las carencias sufridas. Para él, el acceso a la comunicación y la libertad son los aspectos más fundamentales de la vida humana.
Como parte de su recuperación física y mental, Nahuel retomó la práctica del running, actividad que realizaba antes de su detención. Recientemente participó en una carrera de 9 kilómetros en Palermo durante los festejos del 9 de julio.
Preocupación por los presos actuales
El gendarme manifestó su inquietud por las 22 personas extranjeras que aún permanecen detenidas en El Rodeo I, incluyendo colombianos y ecuatorianos. Según explicó, el estado de los penales en Venezuela es precario y genera temor ante posibles eventos naturales.
“Los penales son lugares muy antiguos y la preocupación de las familias por los presos políticos ante sismos es elevada”, advirtió. Relató que, tras recientes temblores, los detenidos manifestaron haber sido abandonados por los custodios durante los eventos.
Finalmente, Nahuel aseguró que continúa en contacto con familiares de quienes siguen cautivos para visibilizar su situación. Su objetivo es utilizar su voz para alertar sobre las condiciones humanitarias de quienes no han recuperado su libertad.
Fuente de la Información: La Voz