Mujeres indígenas piden al Senado que agilice la aprobación de la ley sobre abusos sexuales
20/03/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
La "Ley Octorina" volvió a la Cámara alta por modificaciones de forma en Diputados
Mujeres de pueblos originarios reunidas en la organización de base indígena Na Nechepa (Levantémonos) expusieron ayer ante integrantes de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de Salta la importancia de que se apruebe la “Ley de visibilización, sensibilización y educación a efectos de prevenir los crímenes de odio consistentes en las agresiones sociales a niñas, adolescentes y mujeres indígenas”, conocida como Ley Octorina.
Las mujeres, entre ellas Tujuay Gea Zamora (hija de la destacada mujer wichí Octorina Zamora), Laurentina Nicacio y Fabiola Benítez, recordaron que este proyecto de ley “reconoce como crímenes de odio racial la violación y violencia sexual perpetrados sistemáticamente sobre mujeres, adolescentes y niñas, principalmente por su pertenencia indígena".
“Esta realidad invisibilizada atraviesa nuestras comunidades cotidianamente, sostenida por un aparato que legitima y justifica estas aberraciones como ‘prácticas culturales’”, afirmaron.
Según informaron, en la reunión con los legisladores de la Comisión de DDHH, que preside el senador Walter Cruz (del departamento Iruya, integrante del Pueblo Kolla y que es autor de este proyecto de ley) pudieron “compartir la preocupación por la realidad de nuestras comunidades y apoyar la sanción de esta Ley como punto de partida en el reconocimiento de esta problemática”.
Asimismo, estas mujeres señalaron que este proyecto de ley “es fruto de la lucha y la valentía de muchas hermanas que compartieron sus testimonios, que lucharon y luchan por visibilizar esta realidad; así como también del acompañamiento de una gran red de organizaciones feministas en nuestra provincia".
Con el conocimiento de que "lo que no se nombra no existe“, estas mujeres invitaron a organizaciones sociales y de la sociedad civil en general ”a conocer este proyecto de Ley, compartir discusiones y acompañar su sanción en Senadores", y a seguir organizándose para “garantizar la reglamentación y ejecución” de esta ley para “contar con datos oficiales de esta realidad y construir políticas públicas que faciliten el acceso a la justicia, condenen estos actos y garanticen la reparación de las víctimas".
Y añadieron: “Hoy las mujeres indígenas llegamos a la legislatura salteña inspiradas por el legado de Octorina ‘Hablamos con nuestra propia voz, nos representamos a nosotras mismas’”.
Reunión ampliada
Este proyecto de ley ya fue tratado por ambas cámaras y regresó a la Cámara alta en revisión por modificaciones de forma realizadas en Diputados.
El Senado informó ayer que analizó la iniciativa en un encuentro ampliado con referentes de las comunidades indígenas.
Entre los puntos centrales de la Ley Octorina, prevé la capacitación obligatoria en perspectiva de género e interculturalidad para los agentes de los tres poderes del Estado; la visibilización del daño, al reconocer y nombrar prácticas de violencia sistemática (como el “chineo”) eliminando eufemismos; y la creación de protocolos con pertinencia, que aseguran el acceso a intérpretes y asistencia especializada.
Una lucha histórica
En la reunión Tujuay Zamora destacó que la aprobación es urgente para que un problema histórico sea reconocido por el Estado en una provincia como Salta, con alta diversidad, donde estas prácticas se perpetran desde hace cientos de años. “Lo que no se nombra no existe; el encubrimiento de las violaciones debe tener un nombre. Chinear es violar, ramear es violar, romper es violar. Es trascendente que este problema se nombre y constituye un paso fundamental para reivindicar a las mujeres que sufrieron estas violaciones”, afirmó.
Asimismo, subrayó que la ley no solo reconoce la lucha de las organizaciones, sino que también reivindica el recorrido de su madre Octorina Zamora, quien durante décadas denunció las violaciones en banda perpetradas por grupos de hombres criollos contra niñas y mujeres indígenas.
Por su lado, el senador Cruz adelantó la voluntad del cuerpo de analizar los cambios introducidos por la Cámara de Diputados, que precisan el sujeto de protección como “mujeres, niñas y adolescentes indígenas” en reemplazo del término “personas” en el artículo 1°. El legislador remarcó que el espíritu de la norma coincide con las conclusiones del Parlamento de Mujeres y Diversidades Indígenas realizado en 2022 en Chicoana.
“Urge tener esta herramienta para no dilatar los tiempos y vamos a avanzar en el consenso sobre el texto que recibimos una vez que tome el estado parlamentario correspondiente”, concluyó Cruz.
Fuente de la Información: Página 12