Marcha en Salta contra la ofensiva de Estados Unidos sobre Venezuela
04/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos denunciaron la agresión militar, exigieron el cese del secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores. Alertaron sobre una nueva avanzada imperialista en Latinoamérica
Durante la madrugada de este sábado, Estados Unidos atacó Caracas y secuestró al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a “la primera combatiente”, su compañera Cilia Flores. Los hechos generaron reacciones en distintos puntos del país y del mundo. En la ciudad de Salta, organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos se movilizaron a la plaza 9 de Julio para expresar su repudio a la ofensiva estadounidense y solidarizarse con el pueblo venezolano.
La convocatoria se desarrolló con consignas contra la invasión y el intervencionismo.
La tarde cayó sobre la plaza principal de la capital salteña cuando un centenar de personas se congregaron para manifestarse en solidaridad con el pueblo venezolano. La convocatoria surgió de la Asamblea Lesbo trans Feminista, las Fieras de Abyia Yala y el Comité Salta de Solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela, acompañados por movimientos sociales y partidos de izquierda. También marcharon las organizaciones que integran la Red Contra la Violencia Institucional.
Con pancartas y cánticos antiimperialistas, los manifestantes dieron varias vueltas alrededor de la plaza, reclamando el cese inmediato del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su compañera Cilia Flores.
Entre las participantes estuvo Marcela Gutiérrez, integrante de la organización de derechos humanos Coca Gallardo, que forma parte de la Mesa de Derechos Humanos de Salta y también es miembra de la Internacional Antifascista.
Gutiérrez es argenzolana, hija de la historia compartida entre Argentina y Venezuela. Durante la última dictadura militar argentina creció en el exilio junto a su familia en tierras venezolanas, donde forjó vínculos y raíces profundas. Con el retorno de la democracia volvió a Salta, aunque en 2024 decidió radicarse nuevamente en Venezuela. Este fin de año viajó a su provincia natal para celebrar con sus seres queridos, pero la escalada militar y el secuestro de Maduro la han dejado en un estado de incertidumbre, sin saber si podrá regresar al país que también considera suyo.
Gutiérrez contextualizó el ataque dentro de un proceso prolongado de hostigamiento. “Venezuela ha sido asediada por medidas coercitivas desde hace más de diez años. Nunca pudieron doblegar al gobierno de Chávez ni al de Maduro. Primero utilizaron la excusa del narcotráfico, pero ahora quedó en evidencia que lo que buscan, es un saqueo de los recursos. Abiertamente lo dijo Trump (...), que ellos van a poner un gobierno de transición y que van a administrar todos los recursos”, manifestó.
Marcela explicó que mantiene comunicación con la Cancillería y personas que viven en Venezuela. “Estoy en contacto directo con gente que la está pasando muy mal, no solamente en Caracas, sino también en otros puntos del país. En particular, con personas que viven en la Isla Margarita, que no saben cómo se va a desenvolver esta situación ni cómo van a poder enfrentar el abastecimiento”, advirtió.
“Es una situación de incertidumbre que se viene prolongando desde agosto cuando empezaron las amenazas tangibles con la movilización de los buques al Mar Caribe”, explicó.
Sobre las versiones de personas heridas o fallecidas en el ataque, Gutiérrez aclaró que aún no hay confirmación oficial, “pero en algunos grupos de camaradas chavistas circuló la imagen de una joven teniente de la aviación y también se mencionó que un hombre habría muerto por los misiles en la zona del aeropuerto. Pero no hay confirmación oficial. Seguramente tiene que haber habido algún civil asesinado para poder acceder y doblegar a la seguridad presidencial. No solamente civiles, sino también militares. Trump dijo que del lado de ellos no hubo ninguna baja”, sostuvo.
Desde su militancia en derechos humanos, Gutiérrez inscribió el ataque en una larga historia de intervenciones estadounidenses. “Trump ha violado toda la normativa vigente en materia de derechos humanos internacionales. Su injerencismo lo hemos visto en otros países. Es la septuagésima vez que Estados Unidos interviene un país con la excusa de armas de destrucción masiva, con la excusa del narcoterrorismo, siempre con alguna excusa. La realidad, sabemos cuál es, son gobiernos que no se doblegan ante la narrativa estadounidense de ser los dueños del imperio”, sostuvo.
Impacto regional
“El pueblo venezolano sabe que va a sufrir, incluso quienes no están de acuerdo con este gobierno saben que su soberanía está siendo vulnerada. Estados Unidos ha llevado hambre y miseria a todos los países donde ha incursionado y no va a ser la excepción con Venezuela que es un país muy rico, con una ubicación geopolítica fundamental para el acceso a todo el resto de los países de nuestra Abya Ayala”, analizó Gutiérrez.
También alertó sobre el impacto regional del conflicto: “No vienen solamente por Venezuela, vienen por los recursos de toda América Latina”.
Gutiérrez señaló que Estados Unidos “es un pueblo que está en crisis, y que Trump, al igual que Galtieri con la guerra de las Malvinas, busca ganar cierto consenso, por lo menos de la población que más responde a la derecha. Entonces busca generar discursos. Él considera que el petróleo venezolano es de ellos. Entonces no tenemos que perder de vista esto, que hay una cuestión también electoralista en el trasfondo”
Añadió asimismo que Marcos Rubio, el secretario de Estado norteamericano, “también tiene pretensiones presidenciales. Así que hay que estar muy atentos con todo lo que ocurre en Venezuela”.
Consultada por la posición del gobierno argentino, fue categórica: “La posición de Argentina es vergonzosa. Milei ha demostrado ser un cipayo que no tiene ninguna noción sobre lo que significa la soberanía, la no injerencia ni la autodeterminación de los pueblos. Fue el primer presidente en hacerse eco de este avasallamiento y no compartimos para nada. Es un títere del gobierno yanqui, él está dispuesto a entregar nuestros recursos sin que EEUU tenga que disparar una bala acá en Argentina. Por eso no entiende la dignidad que tiene el gobierno venezolano. Entonces, un repudio absoluto”.
También puso el foco en la solidaridad internacional, “que ya se ha venido mostrando desde hace varios meses, y desde hace años”. Explicó que Venezuela mantiene fuertes vínculos con los países no alineados y con los BRICS.
Gutiérrez diferenció el gobierno de Trump de la población estadounidense. Destacó en ese sentido que también desde ese país hubo expresiones de apoyo. “El pueblo estadounidense ha manifestado contundentes muestras de solidaridad con el movimiento Hands of Venezuela, con delegaciones importantes que han asistido tanto a la Cumbre de los Pueblos como integrantes de la Internacional Antifascista”, remarcó.
“Lo que esperamos es derretir y derribar esta narrativa que se ha instalado de que Venezuela es un narcoestado, no lo es. La misma DEA ha asegurado que Venezuela no es productora, ni siquiera es paso obligatorio de la droga que llega a Estados Unidos y tampoco representa grandes índices de consumo de drogas dentro de su población, por lo menos no de las drogas de las que habla Trump”, agregó.
“Apostamos a la solidaridad, a la difusión de la verdad de lo que está ocurriendo en Venezuela, a exigir la integridad y la prueba de vida del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la primera combatiente Cilia Flores, y a estar más unidos que nunca”, expresó.
En ese marco, subrayó: “Hay un pueblo digno que va a luchar, que está dispuesto a enfrentarse al ejército, aunque sea el ejército más poderoso del mundo, con dignidad y con amor a su patria”.
La situación personal de Gutiérrez también quedó atravesada por el conflicto. “No sé cómo va a estar la situación, porque ya han salido algunos integrantes de lo que sería este supuesto gobierno de transición diciendo que van a impedir el regreso de quienes sean chavistas y van a fomentar el regreso de los opositores. Entonces hay que ver cómo se plantea toda la situación”. “Yo vivo en Venezuela actualmente. Vine a Salta de paso, para pasar las fiestas, pero ahora tengo que reconsiderar la situación porque no sé exactamente qué es lo que va a ocurrir”, explicó.
Gutiérrez advirtió además sobre el impacto estructural que podría tener un cambio de régimen forzado. “Venezuela tiene un porcentaje altísimo de empleados públicos. Esto va a significar una reorganización estatal absoluta. También hay un gran porcentaje de integrantes de las fuerzas de los distintos cuerpos de seguridad”, señaló.
En esta línea dijo que le preocupa particularmente “cómo se va a desarrollar la vida cotidiana dentro de Venezuela, donde también existe una grieta y donde se ha instalado el odio como una forma de vida”. Recordó que el año pasado tras las elecciones “hubo ataques a militantes del chavismo” y expresó su temor de que esos episodios se repitan. “Sabemos que la prensa hegemónica respalda este tipo de acciones”, añadió. “Temo que esto pueda desembocar en una guerra civil o en enfrentamientos entre hermanos y hermanas venezolanas”, alertó.
Asimismo, Gutiérrez insistió en que nada de lo que ocurre es casual. “Esto se viene forjando hace muchos años. América Latina sigue siendo el mayor poseedor de recursos y de riqueza”, afirmó. “Tenemos que tenerlo claro y no permitir que estos discursos de odio, de fascismo y de xenofobia lleguen a calar en el pueblo argentino más de lo que lo vienen haciendo”, sostuvo.
Distintas organizaciones hicieron circular comunicados en los que denunciaron el carácter imperialista de la agresión estadounidense, reivindicaron a Abya Yala como territorio de memoria viva y resistencia, y alertaron sobre el avance del saqueo de los bienes comunes, desde el agua hasta el petróleo, bajo el discurso de la “democracia” y la “seguridad”. Los pronunciamientos coincidieron en señalar que lo que para las potencias son “recursos”, para los pueblos es vida.
Fuente de la Información: Página 12