Lucha contra el narcotráfico: planes que terminan siendo como fuegos artificiales
20/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Frente a la crisis, las sucesivas administraciones han apelado a la presentación de programas con nombres rimbombantes y despliegues escénicos que, a criterio del especialista Abel Cornejo, carecen de sustentabilidad y profundidad operativa.
Por Santiago Mendieta
Frente a la crisis, las sucesivas administraciones han apelado a la presentación de programas con nombres rimbombantes y despliegues escénicos que, a criterio del especialista Abel Cornejo, carecen de sustentabilidad y profundidad operativa.
Al ser consultado sobre la efectividad de iniciativas recientes como el Plan Roca o el Plan Güemes, Abel Cornejo se mostró sumamente escéptico respecto de su impacto real en el territorio. “Terminan siendo como fuegos artificiales: provocan un efecto de impacto inmediato, pero después se apagan”, describió. “Estas políticas requieren menos espectacularidad y mucha más eficiencia. Reitero: continuidad, financiamiento y el fortalecimiento de la Justicia federal”.
El experto sostuvo que el fortalecimiento de los fueros judiciales con competencia penal es indispensable, pero requiere también de un compromiso ético e ideológico claro por parte de quienes asumen dichas magistraturas. “Se están eligiendo muchos jueces federales con competencia penal y no sé si se les plantea concretamente cuál es su idea al respecto”, cuestionó. “No hay lucha efectiva si todos los poderes del Estado no actúan de manera coordinada”, añadió.
Un pacto
La necesidad de un gran consenso político, similar a los Pactos de la Moncloa en España, en materia de seguridad se vuelve evidente cuando se analiza el nivel de infiltración del narcotráfico en las estructuras del propio Estado. Cornejo recupera el pensamiento del jurista Giuseppe Maggiore para ilustrar la gravedad de la claudicación estatal: “Como él decía: ‘cuanto más baja el Estado, más asciende la mafia’”.
A partir de allí, estableció una correlación directa entre control territorial y prosperidad económica: “Invertir en seguridad es invertir en desarrollo. El norte es una de las zonas más ricas del país, pero hoy está impregnada por el narcotráfico y eso expulsa la producción lícita”, opinó.
El aspecto más dramático del fenómeno es su vinculación directa con la degradación socioeconómica que atraviesa el país, donde el crimen organizado se presenta como un empleador alternativo ante la falta de horizontes lícitos. “Si no hay un proyecto nacional, el narcotráfico aprovecha la crisis económica y la pobreza para reclutar personas en estado de indigencia”, explicó.
La seguridad se convierte, de este modo, en un termómetro preciso de la situación social general. “Por eso no se puede escatimar en financiar la inversión en seguridad; es dinero bien invertido. Hay que ser mucho más severos con la incautación y garantizar transparencia en el destino de lo que se haga con el secuestro de dinero y bienes del narcotráfico, para que se reinviertan inmediatamente en la lucha”, propuso.
Respecto del plano legislativo, el ex procurador se distanció de quienes reclaman nuevas leyes, al considerar que las herramientas actuales son suficientes si se ejecutan con determinación. “Legislativamente, yo diría que hay que hacer muy poco. Me parece que hay que aplicar con mucho más rigor y eficiencia la ley”, aseveró. “A veces no hace falta tanto legislar, sino que las comisiones de seguimiento del Congreso funcionen de manera constante y sesionen en la frontera para ver exactamente qué es lo que está pasando”, añadió.
Aparente calma
Al abordar la aparente calma que se percibe en las capitales de Salta o Tucumán, en comparación con los niveles de violencia explícita que sufre Rosario, Cornejo desmitifica la idea de que el Norte esté a salvo del flagelo, al sugerir que la falta de enfrentamientos abiertos responde a una preocupante e invisible consolidación del delito.
Fuente de la Información: La Gaceta