Líder de jóvenes evangélicos y jugador de selección es juzgado por abuso sexual
14/03/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
El imputado fue condenado en 2023 con pena condicional por el delito de estupro, por haberse aprovechado de la inmadurez sexual de una menor. Esa primera denuncia disparó la segunda que se juzga hasta el jueves próximo en el Poder Judicial de Salta
El imputado fue condenado en 2023 con una pena condicional por el delito de estupro, por haberse aprovechado de la inmadurez sexual de una menor. Esa primera denuncia disparó la segunda que ahora se juzga hasta el jueves próximo en el Poder Judicial de esta capital.
Durante más de tres años, desde sus apenas 14, una joven fue ultrajada en varias oportunidades. Aterrorizada por el mismo hombre que ganó su confianza, la víctima ocultó el horror que sufrió durante ese tiempo. Una denuncia previa contra su agresor, también por abuso sexual, le dio el valor -gracias a la insistencia de su madre- para contar el calvario que le arruinó la adolescencia. Este viernes comenzó el juicio contra Pablo Matías Ezequiel Molina López (40).
Nuevamente en el banquillo de acusados, Ezequiel Molina ya había sido condenado en un juicio abreviado hace tres años por el delito de abuso sexual con aprovechamiento de la inmadurez sexual de la víctima (estupro) en contra de una menor. En ese momento, el juez Marcelo Rubio, vocal de la Sala V del Tribunal de Juicio, le impuso una pena de tres años de prisión condicional.
Fue el principio del fin de las atrocidades perpetradas por Molina López, quien actualmente tiene 40 años. A raíz de esa primera denuncia, llegó una segunda acusación: una joven (mayor de edad al momento de denunciar) relató haber sido abusada sexualmente desde los 14 hasta los 18 años.
El juicio, que se lleva a cabo en la Ciudad Judicial de esta capital, comenzó hoy y se extenderá hasta el próximo jueves. La jueza Cecilia Flores Toranzo está a cargo de las audiencias. En representación del Ministerio Público Fiscal se encuentra la fiscal interina Celina Morales Torino, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS). La abogada querellante es la doctora Sandra Domene, y el letrado Darío Palmier defiende al acusado.

Ezequiel Molina López, acusado de abuso sexual.
El acusado es juzgado como autor del delito de abuso sexual con acceso carnal (seis hechos), en concurso real. La intervención de la UDIS se inició a partir de la denuncia presentada el 4 de abril de 2024 por una joven mayor de edad, quien afirmó haber sido víctima de abusos sexuales entre los años 2018 y 2021 por parte del hijo de los pastores de una iglesia evangélica ubicada en el centro de la ciudad.
De una fiesta de 15 al abuso
Cuando la víctima era una adolescente, su hermana la invitó a un cumpleaños de 15 en una iglesia evangélica. A partir de ese momento, la menor comenzó a asistir al templo donde se encontraba Molina López y sus padres, los pastores.
El imputado comenzó a acercarse a la adolescente hasta lograr un encuentro en la puerta del colegio donde asistía la joven.
Según la denuncia de la víctima, él estaba a bordo de una Combi perteneciente a su padre, el pastor de la iglesia, utilizada para trasladar a miembros de la congregación al templo donde se realizaban las prédicas y actividades.
La invitó a tomar algo y la llevó al cerro San Bernardo, por una calle sin salida antes de llegar al boliche Castillo (Mao Mao), donde la violó mientras ella vestía el uniforme del colegio y una campera azul debido al frío.
Fue en 2018. El mismo año, también abusó de ella en un estacionamiento de la iglesia, en calle Lerma. La joven contó que la hizo subir a la parte trasera de la Combi. Los ultrajes continuaron en distintos lugares, incluso en una de las casas donde se realizaban reuniones relacionadas con la iglesia.
Lobo con piel de cordero
Según las descripciones de la víctima, en esa iglesia Pablo Molina era integrante del grupo de música, estuvo a cargo de la escuelita dominical y de un grupo de jóvenes, junto a quien en ese momento era su novia y luego esposa, además de otras personas.
El ahora imputado, por segunda vez, aparentemente utilizó su rol dentro de la iglesia y la misma religión como un medio para perpetrar uno de los delitos más aberrantes y, al mismo tiempo, difíciles de denunciar. No solo por la situación que atraviesan las víctimas, sino porque se trata de ultrajes en contextos de soledad, encubiertos, donde los abusadores buscan no dejar huellas. Sin embargo, en las víctimas quedan secuelas atroces.

Consecuencias devastadoras en niñas abusadas.
La joven contó a los profesionales que, desde un primer momento, Ezequiel Molina López le infundió temor. Le decía que siempre la estaba observando, le llenaba la cabeza con relatos moralistas haciéndoles creer a ella y a su hermana que no podían tener novio, por ejemplo. Sostuvo que, junto a su padre, controlaban todo, incluso las claves de los celulares de sus hermanas y el de ella.
Consecuencias devastadoras: Sin ganas de nada
Como consecuencia del traumático y aberrante hecho que tuvo que soportar durante años y desde que era una preadolescente, la víctima decidió incursionar en el mundo de las drogas en Salta. Consumía paco, marihuana y cualquier sustancia que estuviera a su alcance. La depresión en la que se sumergió fue tal que en dos oportunidades pensó en quitarse la vida.

Hace unos años, Ezequiel Molina entre los mejores deportistas salteños en la portada de la Secretaria de Deportes de Salta.
Vinculado a la Selección Nacional de Fútbol 7PC
Durante varios años, Pablo Molina fue jugador de la Selección Argentina de fútbol 7. El salteño representó al país en torneos internacionales como los Juegos Paralímpicos de Río 2016, los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, el Campeonato del Mundo Inglaterra 2015 (8va posición) o el Torneo Pre-Paralímpico Salo 2016 (7mo lugar), entre otros eventos.
Fuente de la Información: Gente de Salta