La Corte Suprema de Brasil reconoce el racismo estructural
01/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias Internacionales
El Supremo Tribunal Federal reconoció por unanimidad la existencia de racismo estructural en Brasil y ordenó al Estado la adopción de medidas para enfrentar violaciones persistentes a los derechos de la población negra
Por Giovanne Ramos
Por unanimidad, el Supremo Tribunal Federal (STF) reconoció el pasado jueves 18 la existencia de racismo estructural en Brasil y la ocurrencia de graves violaciones a preceptos fundamentales de la población negra. El fallo, dictado en el marco de la acción constitucional ADPF 973, estableció una serie de obligaciones concretas para el Estado.
El tribunal ordenó la revisión o la elaboración de un nuevo plan nacional de combate al racismo estructural y la revisión de los procedimientos de acceso a oportunidades educativas y laborales mediante cupos raciales. Además, los órganos del Poder Judicial, los Ministerios Públicos, las Defensorías Públicas y las Policías deberán crear protocolos de atención para personas negras, con el objetivo de mejorar el acogimiento institucional y enfrentar las disparidades.
La ADPF 973 es el resultado de una articulación del movimiento negro y fue presentada por siete partidos políticos (PT, PSOL, PSB, PCdoB, Rede Sustentabilidade, PDT y PV), que solicitaban el reconocimiento de un “estado de cosas inconstitucional”, una categoría jurídica para violaciones masivas y persistentes de derechos, y la adopción de medidas.
El relator, el ministro Luiz Fux, presentó su voto en noviembre y ahora ajustó su posición. Una corriente integrada por él y por los ministros Cristiano Zanin, André Mendonça, Nunes Marques, Alexandre de Moraes, Dias Toffoli y Gilmar Mendes consideró que existen graves violaciones y adhirió a las medidas. Sin embargo, entendieron que un conjunto de acciones ya adoptadas o en curso impide la configuración formal del “estado de cosas inconstitucional”.
Otra corriente, formada por los ministros Flávio Dino y Edson Fachin y por la ministra Cármen Lúcia, admitió una omisión estatal sistémica y reconoció la existencia del “estado de cosas inconstitucional” derivado del racismo estructural e institucional.
El juicio se cerró con los votos de los ministros Gilmar Mendes y Edson Fachin. Mendes afirmó que la jurisprudencia del STF demuestra que el racismo en Brasil tiene una dimensión histórica y social, con impactos sistemáticos sobre grupos minoritarios, en especial la población negra.
Para él, este escenario también se manifiesta dentro de las instituciones públicas, lo que caracteriza el racismo institucional. El ministro votó por declarar la omisión del Poder Ejecutivo federal y por la elaboración de un plan nacional de enfrentamiento del racismo institucional, con coordinación entre los distintos niveles del Estado y participación de la sociedad civil, además de metas, etapas y mecanismos de monitoreo.
El presidente del STF, el ministro Edson Fachin, reconoció el estado de cosas inconstitucional y defendió la revisión y actualización del Plan Nacional de Promoción de la Igualdad Racial. Según señaló, las acciones estatales existentes no han sido suficientes para enfrentar desigualdades persistentes.
Fachin afirmó que esta insuficiencia mantiene al racismo como un problema estructural, limita el ejercicio de la ciudadanía por parte de la población negra y compromete la consolidación de la democracia. El ministro defendió respuestas institucionales coordinadas, con participación de diversos organismos, posibilidad de asignación de recursos públicos y formulación o revisión de políticas públicas bajo supervisión.
Publicado originalmente en: almapreta.com.br
Fuente de la Información: Página 12