La Corte de Justicia de Salta frena la restitución de un niño de 3 años en Las Lajitas
09/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Durante la feria judicial, la Corte de Justicia de Salta aceptó la queja presentada por la Asesoría de Menores e Incapaces de Anta y suspendió el traslado inmediato de un niño de 3 años a Tierra del Fuego.
La Corte de Justicia de Salta intervino en la feria judicial y frenó la restitución de un niño de tres años de Las Lajitas, departamento Anta, ordenada por el Juzgado de Familia de Tierra del Fuego. El máximo tribunal cuestionó la actuación de la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Salta, que había rechazado un recurso de inconstitucionalidad, y abrió una revisión constitucional en un caso atravesado por denuncias de violencia familiar, pedidos de traslado encubiertos y la movilización de vecinos que acompañaron a la madre para evitar que el pequeño fuera separado de su entorno.
La Corte aceptó la queja de la Asesoría de Menores e Incapaces, declaró “mal denegado” el recurso de inconstitucionalidad rechazado por la Cámara y ordenó la remisión completa de los expedientes. Con esta decisión, el niño permanecerá en Las Lajitas mientras se analiza de fondo el caso. El fallo se apoya en el artículo 297 del Código Procesal Civil y Comercial, que habilita el control de constitucionalidad.
La medida deja sin efecto la cautelar dictada el 7 de enero por la jueza Patricia Rahmer, que había pospuesto la restitución hasta contar con un diagnóstico psicológico del niño y restablecía el régimen de comunicación con el padre.
El Día de Reyes, vecinos de Las Lajitas se movilizaron en defensa de la madre y del niño, rodeando la vivienda familiar para impedir que fuera entregado por la fuerza pública. La comunidad reclamó que se priorice la seguridad del pequeño y acompañó a Tatiana, la madre, en su resistencia frente a las órdenes judiciales.
Semanas antes, el padre había solicitado autorización para llevar al niño a Rosario por 27 días. El progenitor está denunciado por violencia de género y familiar.
El defensor oficial civil Ángel Virgilio Varela y la asesora de incapaces María Susana Zenzano Poma objetaron el pedido y advirtieron que se trataba de una “restitución encubierta”. Señalaron que el traslado era contrario al interés superior del niño, violaba resoluciones previas de la Cámara y resultaba riesgoso en el contexto de violencia.
El 30 de diciembre, la jueza Rahmer convocó a una audiencia bajo apercibimiento de ordenar medidas para la entrega del niño en caso de inasistencia de la madre. Esa decisión fue recurrida por los funcionarios del Ministerio Público, quienes remarcaron que el pedido del progenitor era jurídicamente improcedente y exponía al niño a un daño emocional irreparable.
El 26 de diciembre, Zenzano Poma había presentado un recurso de reposición con apelación en subsidio, en el que alertó sobre el estado de salud del niño y el riesgo de separarlo de su centro de vida en Las Lajitas. Informó que el pequeño atraviesa un estrés postraumático por un hecho de violencia cometido el 28 de agosto y que no puede tolerar separaciones prolongadas ni traslados interprovinciales.
El 18 de diciembre, el Juzgado de Joaquín V. González recibió un exhorto del juez de Familia y Minoridad Nº 2 de Tierra del Fuego, Antonio Velázquez, solicitando que se efectivice la restitución ordenada en el expediente iniciado por el padre.
En audiencias realizadas el 28 de noviembre y el 12 de diciembre la madre denunció episodios de violencia. El defensor público Virgilio Varela consideró acreditados los hechos padecidos por la madre cuando se encontraba con el niño en brazos, violencia directa contra el pequeño, encierro en una habitación oscura y secuelas emocionales actuales: miedo, pesadillas, llanto nocturno y apego extremo.
Hace cinco años, Tatiana dejó Las Lajitas por la crisis laboral de la pandemia y se trasladó a Tierra del Fuego con su primera hija. Allí conoció al padre de su hijo menor y, según denunció, sufrió reiterados episodios de violencia. Una agresión en la que sintió su vida amenazada la llevó a regresar a las Lajitas en Salta hace dos años. Desde entonces trabaja en la zona y vive en la casa familiar, donde ella y sus hijos encontraron contención y apoyo.
Los episodios de violencia que se mencionan requieren que el máximo tribunal revise el alcance de sus decisiones bajo la doble exigencia que marcan los tratados internacionales: incorporar la perspectiva de género y garantizar el interés superior del niño.
Aunque el centro de vida ha sido hasta ahora el criterio que orientó las decisiones judiciales, en este caso aparece la dimensión de la violencia vicaria, en los hechos que la madre relata y que forman parte de las denuncias presentadas en Salta. Esto obliga a repensar qué significa proteger a un niño: si se trata únicamente de garantizar continuidad territorial o si, como marcan los tratados internacionales, debe reconocerse que el interés superior del niño no puede desligarse de la violencia de género que atraviesa su entorno.
Fuente de la Información: Página 12