Investigan la muerte de un agente penitenciario en Orán
06/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
La tragedia se produjo en Orán y se correspondió con una denuncia interna, ya que se trata de un oficial penitenciario hallado sin vida
El inicio del año 2026 quedó marcado por una profunda tragedia en San Ramón de la Nueva Orán, donde un oficial del Servicio Penitenciario de Salta fue hallado sin vida en una vivienda del barrio 100 Viviendas.
El hecho conmocionó a la comunidad y volvió a poner en el centro del debate las condiciones laborales y humanas dentro del sistema penitenciario provincial.
El hallazgo se produjo tras un llamado al sistema de emergencias 911. A partir de esa alerta, intervinieron efectivos de la Policía de la Provincia y personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), que trabajaron en el lugar para relevar pruebas y avanzar en la reconstrucción de lo ocurrido.
La causa se encuentra en plena etapa investigativa y, si bien no existe confirmación oficial, las primeras hipótesis indicarían que se trataría de un atentado contra su propia vida. Desde la Justicia señalaron que no se descarta ninguna línea y que restan pericias clave para esclarecer el hecho.
Más allá del encuadre judicial, la muerte del joven oficial generó un fuerte impacto puertas adentro del Servicio Penitenciario y desató duras críticas por parte de sus compañeros. Trabajadores del organismo manifestaron que la tragedia expuso una problemática estructural que viene siendo denunciada desde hace tiempo: abandono institucional, sobrecarga laboral y una marcada falta de contención psicológica para el personal.
Presión y desgaste
Según relataron fuentes del propio servicio, los efectivos enfrentan jornadas extensas, regímenes horarios desgastantes y una presión disciplinaria constante, sin acompañamiento emocional ni espacios formales de escucha. “Para exigir con el horario están, pero nadie se hace cargo del personal”, fue una de las expresiones que se repitieron con mayor contundencia tras conocerse la noticia.
También señalaron que muchos agentes pasan fechas importantes lejos de sus familias, sin redes de apoyo ni contención, mientras las decisiones se toman desde estructuras jerárquicas alejadas de la realidad cotidiana del trabajo penitenciario. En ese contexto, el desgaste emocional y psicológico se acumula sin que existan políticas claras de prevención, asistencia o acompañamiento para quienes desempeñan una tarea de alta exigencia y riesgo.
La tragedia reavivó críticas directas hacia la conducción del Servicio Penitenciario de Salta, encabezada por Enrique Daniel Torres. Trabajadores del sector lo señalan como responsable político de un modelo de gestión que, aseguran, prioriza la exigencia operativa y la disciplina por sobre la salud mental y el bienestar del personal. En un ámbito atravesado por el estrés, la presión permanente y el aislamiento, la ausencia de políticas de cuidado integral es considerada por los propios agentes como una falla grave del sistema.
El silencio institucional frente a lo ocurrido profundizó el malestar interno y la sensación de desamparo. Para muchos trabajadores, la muerte del oficial no puede ser leída como un hecho aislado, sino como la expresión más extrema de un sistema que ha naturalizado el desgaste humano y el sacrificio personal sin límites.
Fuente de la Información: Nuevo Diario