Imputarán a detenidos por una muerte bajo custodia
30/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
José Antonio “Niti” Cuellar murió mientras se encontraba bajo custodia policial en la Comisaría 50 de Joaquín V. González. “Ahora lo mataron sin saber la verdad”
El Ministerio Público Fiscal de Salta informó que imputará a siete detenidos en relación a la muerte de José Antonio Cuellar, conocido como Niti, de 52 años de edad, quien falleció mientras se encontraba bajo custodia policial de la Comisaría 50, el miércoles último, en la ciudad de Joaquín V. González.
Cuellar era un vendedor ambulante conocido en la zona y residía en el barrio Francisco Arias. El martes fue acusado de abusar de una niña que vendía pan, lo que desencadenó una serie de hechos violentos que culminaron con su fallecimiento. Según pudo recabar este diario, fue agredido antes de su detención y, por lo que se sabe, volvió a ser atacado en la Comisaría. Un testigo ocasional asegura que, además, fue golpeado durante la detención.
Según informaron fuentes judiciales, el mismo martes por la noche el juez Héctor Sebastián Guzmán había dispuesto el traslado del detenido a la dependencia policial de Piquete Cabado. Tras pasar la noche allí, fue trasladado nuevamente, el miércoles por la mañana, a Joaquín V. González.
El control de legalidad se realizó alrededor de las 10.30 o 11 de la mañana. Existen dos certificados médicos: uno correspondiente a la revisión al momento de la detención y otro antes del control de legalidad. Ambos dan cuenta de que Cuellar presentaba lesiones.
El hombre salió del Juzgado de Garantías alrededor de las 13.30 y de ahí lo llevaron a la Comisaría 50. Después de las 14 lo habrían trasladado al hospital, ya “descompensado”, donde finalmente falleció.
El miércoles último, cuando solo se investigaba el presunto abuso, el Ministerio Público Fiscal no brindó información sobre el caso. Recién este jueves, el organismo informó que el detenido “sufrió una descompensación en el marco de un incidente que habría ocurrido entre internos, mientras se encontraba alojado en la Comisaría”.
“Como consecuencia de la situación, el hombre fue trasladado con vida al hospital local, donde recibió asistencia médica y aproximadamente una hora después falleció”, indicó el MPF. La investigación está a cargo de la fiscal María Celeste García Pisacic.
Además, el Ministerio Público Fiscal informó a Salta/12 que imputará a siete detenidos que se encuentran alojados en la Comisaría 50.
El cuerpo del fallecido fue trasladado a la ciudad de Salta para la realización de la autopsia.
Familiares de detenidos señalaron ante Salta/12 la responsabilidad de la Policía, que debía resguardar a este detenido y no dejarlo en la misma celda que los demás. Según indicaron, al menos 30 personas privadas de la libertad comparten el mismo calabozo. Además, expresaron sus sospechas sobre la posibilidad de que el hombre pudiera haber sido golpeado por policías.
Asimismo, según información del Juzgado de Garantías, tras la muerte, los detenidos fueron repartidos en dependencias policiales de Los Rosales, Piquete Cabado, Las Lajitas y General Pizarro. Otros permanecen en la Comisaría 50 y también había detenidos alojados en el propio Juzgado.
Golpeado antes de la detención
De acuerdo con testimonios presenciales, el día anterior el hombre había sido golpeado por familiares de la presunta víctima y por al menos otra persona del barrio, quienes ingresaron a su domicilio. También se indicó que al momento de la detención, cuando fue subido al móvil policial, se habrían escuchado golpes.
Una persona que fue testigo presencial de los hechos previos a la detención habló con este diario pidiendo expresamente que se resguarde su identidad por temor a represalias. Contó que el martes alrededor de las 19.30 una niña llegó a la zona a vender pan y luego se dirigió a la vivienda del hombre. “Él le abrió el portón y ella entró”, relató. La bicicleta de la niña quedó apoyada afuera y permaneció allí durante toda la secuencia.
Esta persona explicó que le llamó la atención que la niña ingresara a la casa de un hombre adulto, por lo que prestó atención a lo que ocurría. Sostuvo que entre las 19.30 y aproximadamente las 21 escuchó que el vecino y la niña conversaban e incluso se acercó a observar desde una abertura de la pared de la casa de este hombre y por la tapia. Indicó que estaba todo tranquilo, “no se escuchaban gritos ni forcejeos”.
Cerca de las 21, una vecina se acercó a conversar con la niña y le pidió el número de teléfono de su madre. La nena le habría dicho entonces: “(el vecino) me quería tocar acá” y le señaló el abdomen, a la altura del estómago y dijo que le sacó la mano.
La niña expresó además temor de contarle lo sucedido a su madre porque “está enferma del corazón”. Aunque después la madre habría negado estar enferma.
Con el correr de las horas, siempre de acuerdo con esta declaración, el relato de la niña fue variando. En un momento dijo que el hombre era conocido de su familia y que solía ir a su casa. Sin embargo, cuando una vecina se comunicó telefónicamente con la madre esa misma noche, esta respondió que no lo conocía. La niña también había señalado que había ingresado a la vivienda para que le parcharan la bicicleta. La persona que habló con Salta/12 notó que la bicicleta permaneció todo el tiempo en el mismo lugar y que nadie la reparó ni la movió.
Pasadas las 21 llegaron al lugar “la mamá, la nenita, los tres chicos (jóvenes), después un hombre, no sé si era el padre”.
Fue en ese momento cuando, según este testigo, la niña comenzó a gritar que había sido violada. La carátula de la causa que se investigaba era abuso sexual simple.
La gente comenzó a concentrarse en el lugar. Inmediatamente después, según este testimonio, los familiares y un vecino entraron al domicilio de forma violenta y golpearon al hombre. “Ellos lo tenían ellos, le pegaron, ¿por qué no lo han sostenido ahí, por qué no han esperado a la policía? Lo pateaban todo, han dejado que se escape (...), Hay un video donde (un vecino) lo garrotea en la cabeza, lo garrotea detrás de la nuca”, describió.
“Ellos entran y le sustraen todas las cosas que tenía”, aseguró esta persona. Contó que Cuellar “vendía vendía tapas, sapos (calzado), ojotas, toallones”, y que vio que los agresores “Sacaron todo y se fueron”.
Según este relato, ningún vecino llamó a la Policía y el hombre escapó y se refugió en la casa de otros familiares. Una multitud corrió desde hasta la calle de esta otra vivienda. En esos momentos llegó la Policía, al parecer, demoraron en detenerlo pero cuando lo hicieron, otro vecino indicó que se escucharon golpes cuando lo llevaban en el móvil.
Al día siguiente, el miércoles se conoció la muerte bajo custodia policial.
“Ahora lo mataron sin saber la verdad”, sostuvo la persona que habló con este diario. “Yo no defiendo a ningún violador depravado, pero sí defiendo la justicia y la verdad y hay un Dios que todo lo ve”, añadió.
Salta/12 consultó con familiares del fallecido pero prefirieron no dar declaraciones y esperar a que avance la investigación. Indicaron también que seguirán el caso con un abogado.
Fuente de la Información: Página 12