Fondo de Reparación Histórica: Yrigoyen, Santa Rosa, San Martín y Santa Victoria Este, bajo análisis
06/04/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Irregularidades en obras clave del norte provincial.
Otra de las obras denunciadas ante la UDEC sería la de la nueva planta depuradora de líquidos cloacales de Hipólito Yrigoyen. En el informe de la Auditoria quedaron expuestos nueve proyectos de infraestructura por los que se pagaron millonarios adelantos financieros y no tuvieron ejecución alguna con el Fondo de Reparación.
Entre esas obras resalta la planta de tratamiento cloacal de la citada localidad del departamento Orán, vecina al ingenio San Martín del Tabacal. En esa contratación, en 2013 se pagó a Mega un anticipo equivalente a 300.399 dólares. La obra se había licitado en agosto de 2012 y adjudicado por $6.528.678 a la citada empresa. El 19 de abril de 2013 la firma recibió $1.958.603 (el 30% del monto del contrato) en concepto de anticipo financiero, pero jamás inició los trabajos.
En Hipólito Yrigoyen, hasta hoy, un canal de riego sigue siendo la cloaca que vierte los efluentes crudos en el río Colorado, afluente del Bermejo. Según el informe de auditoría, en su momento Cosaysa argumentó que las obras nunca se iniciaron debido a "inconvenientes con los permisos de las tierras" donde se debían ejecutarse los trabajos. Pese a ese inconveniente (esgrimido también en el caso de la planta de tratamiento de Orán, como evidencia de una inexcusable imprevisión en la Unidad Coordinadora del FRH y la unidad ejecutora específica), se transfirieron fondos que luego fueron reasignados a las obras de las plantas depuradoras de Pichanal y Colonia Santa Rosa, adjudicadas a la misma contratista.
En Colonia Santa Rosa
Más allá de esa reasignación de fondos, resaltada en el informe final de auditoría, las obras de ampliación de la planta de tratamiento de líquidos cloacales, colectora máxima y sistema de bombeo de Colonia Santa Rosa terminaron paralizadas, con un avance físico del 65,28%.
Por si fueran pocas anomalías e inconsistencias, en esa localidad del departamento Orán la red cloacal prevista en los barrios Las Palmeras y La Misión nunca se ejecutó.
En una inspección realizada el 1 de noviembre de 2021 a la planta de tratamiento cloacal de Colonia Santa Rosa, auditores del Area 4 de la AGP se encontraron con las trincheras para las lagunas facultativas ejecutadas a medias y sin impermeabilización con arcilla. Tampoco se construyeron las cámaras de vinculación, las cámaras vertedoras ni la canaleta Parshall. La estación de bombeo sólo contaba con la estructura de hormigón armado y el predio carecía de cercado perimetral. La laguna facultativa primaria estaba fuera de funcionamiento y se la utilizaba como trinchera de residuos. Los efluentes cloacales se volcaban directamente en la laguna secundaria y desde allí se descargaban, sin tratamiento adecuado, a un cauce natural.
En el informe, el equipo de auditores resumió: "La obra se encuentra paralizada y no se cumplió con el objetivo principal de servicio a la comunidad y protección al medio ambiente".
En San Martín
Entre los proyectos de infraestructura investigados por la UDEC se contarían, asimismo, las obras de construcción de la nueva toma de aducción del embalse El Limón y la ampliación de la planta potabilizadora del dique Itiyuro. Por estas se pagó a la empresa Juan Pedro Garín Construcciones un anticipo financiero equivalente a 2.272.415 dólares, con una demora de 247 días en el inicio de los trabajos.
En Santa Victoria Este
Otra obra bajo la lupa judicial sería la de la primera etapa de construcción del sistema de redes cloacales domiciliarias y colectoras en Santa Victoria Este. Se le asignó a esas obras un presupuesto oficial de $3.390.303. El monto del contrato original firmado con la empresa Ecosuelo ascendió a $6.567.164. Esa obra figura en registros oficiales con importes ejecutados por $4.127.163 (con el FRH) y $2.439.999 (con otros fondos). Aunque la ejecución física fue de apenas el 28,58%, se pagó a la contratista $4.270.000 en 2014.
Al sistema de tratamiento de líquidos cloacales de esa localidad de Rivadavia (primera etapa) se lo licitó, paralelamente, con un presupuesto oficial de $2.542.088. En los registros de Cosaysa esa obra figura con un Importe ejecutado de $2.297.164 en 2015. Sin embargo, no tuvo ejecución física alguna con el Fondo de Reparación. La sumas, expuestas a valor histórico, implicaban como en otros casos enormes montos en dólares.
El mismo criterio de análisis cabe para la ampliación de la red de agua potable que estaba programada en Santa Victoria Este para las comunidades aborígenes de La Esperanza y El Cañaveral. Esa obra tenía asignado en la ley de creación del FRH un monto de $600.000. Nunca se ejecutó, pero figura con un monto de $4.270.000 efectivizado en 2014.
El cuadro general expuesto en el informe
De las 176 obras programadas con el Fondo de Reparación e incluidas en el universo auditado, solo 84 (menos de la mitad) se finalizaron, mientras que las 92 restantes (el 52%) no se terminaron con los recursos contraídos con el endeudamiento internacional de cerca de 200 millones de dólares que sigue pagando la Provincia, con el agregado de intereses.
De los cerca de 1.100 millones de pesos asignados a los 176 proyectos de infraestructura, solo $251 millones se tradujeron en obras terminadas con el financiamiento del Fondo, mientras que otros $796 millones se insumieron en obras inconclusas.
Desde esa óptica, solo el 24% de los fondos específicos se volcó en proyectos concluidos, mientras que 76% se diluyó en obras que terminaron paralizadas, truncas y en muchos casos con los contratos rescindidos.
Las condiciones con las que se acordaron los reintegros a la Provincia de los millonarios anticipos financieros pagados a empresas y municipios por obras que nunca se ejecutaron fueron execrables.
Los millonarios importes se devolvieron a su valor histórico e incluso en cómodas cuotas, sin contemplar la alta inflación acumulada en esos años.
En contraste, esos índices se aplicaron sobradamente en las redeterminaciones de precios aprobadas a favor de las contratistas.
Hasta las más holgadas economías hogareñas, con semejantes criterios y desmanejos, se hundirían, incluso hoy con índices inflacionarios nada comparables con los de aquellos años.
Fuente de la Información: El Tribuno