Exintendente robaba rieles con una ganancia diaria de 25 millones de pesos
08/03/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
En el inicio del juicio contra el exintendente de Morillo, Atta Gerala, un testigo dio detalles del saqueo sistemático de las vías del Ferrocarril Belgrano Cargas.
Sostuvo que, por día, entre 3 y 4 camiones con 31 toneladas de rieles robados eran pasados a Bolivia. “Por tonelada se pagaban 200 mil pesos”, afirmó. Para la fiscalía, el “peso político” del imputado fue clave para esta actividad ilícita.
Con fuertes argumentos de la fiscalía respecto a la responsabilidad penal de los imputados, este miércoles dio inicio el juicio seguido contra el exintendente de Morillo, Atta Gerala, y el oficial subayudante y exjefe del Destacamento policial del paraje de Pluma de Pato, Mauro Rodríguez.
El debate se lleva adelante en el Tribunal Oral Federal N°2, integrado por los jueces Domingo Batule (presidente), Diego Matteucci y Gabriela Catalano, con intervención del fiscal general, Eduardo Villalba y la auxiliar fiscal, Roxana Gual.
Gerala responde por los delitos contrabando de mercadería triplemente agravado por la cantidad de personas intervinientes, por tratarse de un funcionario público y por el valor de la mercadería, en concurso real con robo agravado por haber sido cometido en despoblado y en banda, y malversación de caudales públicos, en calidad de autor. Rodríguez, en tanto, está imputado por el delito de cohecho pasivo.
El exintendente, destituido el 20 de noviembre del año pasado debido a la imputación impulsada por la fiscalía, se presentó con antelación y, desde el lugar asignado, protagonizó un momento de incomodidad al sostener una mirada aviesa hacia el fiscal general, quien lo interrogó sobre su estado de ánimo, sin brindar una explicación acorde.
Abierto el debate, el juez dio curso a los alegatos de apertura, oportunidad en que la fiscalía ratificó con contundencia la acusación penal contra Gerala, cuyo aporte consideró clave e indispensable para la comisión delictiva, por la cual su propio hijo, Miguel Gerala, ya fue condenado.
El peso político del acusado Atta Gerala en la maniobra
Sin dudas ni vacilación, el fiscal Eduardo Villalba puso énfasis en el “peso político” que ostenta el exintendente en el municipio de Morillo, ascendencia que, aún en el juicio, jugará un papel clave, pues los habitantes de esa localidad tienen temor a su posible represalia.
“En Morillo no se mueve un alfiler sin que él lo sepa”, sostuvo al describir el peso político que “aún detenta”. No obstante, indicó que la fiscalía tiene un caso sólido, con pruebas suficientes e irrefutables sobre la “participación” del exjefe comunal en el entramado delictivo que, por años, se dedicó al saqueo de las vías férreas, patrimonio del Estado Nacional.
En detalle, explicó que la fiscalía inició su tarea investigativa a partir de una denuncia radicada el 23 de agosto del 2023 por el Correo Argentino, en razón del volumen de envíos de neumáticos que hacía un comerciante de la ciudad de Orán, lo que despertó sospechas en torno a una actividad de contrabando.
Se trataba de David Medina, quien pese a tener antecedentes penales por ese delito, había retomado dicha conducta ilícita, aunque esta vez se detectó que, además de los neumáticos, incorporó a su empresa delictiva el contrabando de material ferroso, en particular rieles.
El circuito delictivo
Expuesta la decisión de ambos acusados de no declarar por el momento, el juez Batule dio paso a la etapa de producción de pruebas, instancia en que la fiscalía convocó al sargento Roberto Meza, de la Unidad de Procedimientos Judiciales Salta, quien comandó la investigación del caso.
El testigo explicó que, de las tareas de campo e inteligencia, se pudo establecer que los rieles llegaban a la finca Cardozo, ubicada a orillas de la localidad de Aguas Blancas, donde se cargaban en balsas y así cruzaban por el río Bermejo a Bolivia. Indicó que “por tonelada se pagaba 200 mil pesos” y que cada camión tenía una capacidad de transporte de 30 a 31 toneladas de rieles robados. Además, por día, se hacían entre 4 y 5 viajes. El cálculo de las ganancias dejaba como saldo mínimo una suma de casi 25 millones de pesos, con cuatro traslados por día.
Meza describió con fotos cómo era la ruta delictiva hasta la finca Cardozo. Indicó que el equipo de investigación, desde la maleza, fotografió cuando se descargaban los rieles de un camión y se acondicionaban en las balsas.
Fuente de la Información: Nuevo Diario