Este martes Diputado trata la “Ley Octorina” cuando todavía resuena la marcha del 8M
10/03/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Mientras las calles de Salta volvieron a llenarse de consignas por el 8M, la agenda institucional de la provincia también tendrá esta semana un capítulo vinculado a la violencia de género y a los derechos de mujeres indígenas.
Este martes la Cámara de Diputados de Salta tiene previsto tratar el proyecto de ley que busca visibilizar, sensibilizar y prevenir los crímenes de odio contra mujeres, niñas y adolescentes de pueblos originarios, una iniciativa que en los territorios y en las organizaciones sociales es conocida como la “Ley Octorina”.
El proyecto cuenta con media sanción del Senado provincial desde el 29 de agosto de 2025, luego de un proceso de debate que se extendió durante años y que tuvo como antecedente central las denuncias impulsadas por Octorina Zamora, la lideresa wichí que durante décadas expuso la violencia sexual ejercida contra mujeres indígenas en el norte de la provincia. Zamora falleció en junio de 2022 sin llegar a ver aprobada la norma. Sin embargo, su figura quedó profundamente ligada al proyecto, al punto de que tanto su familia como organizaciones indígenas y feministas lo identifican simbólicamente con su nombre.
La iniciativa provincial apunta principalmente a incorporar herramientas de visibilización, capacitación y generación de información pública sobre este tipo de violencias, además de promover instancias de formación dentro del Estado para prevenir prácticas discriminatorias o abusivas contra mujeres indígenas. Entre otros aspectos, la propuesta contempla la elaboración de informes anuales y acciones de sensibilización institucional, con el objetivo de producir datos y diagnósticos que permitan dimensionar un fenómeno históricamente invisibilizado. Sin embargo, referentes de comunidades originarias remarcan que la sanción de la ley no resuelve por sí sola el problema.
Uno de los puntos que señalan como centrales es la necesidad de garantizar la participación real de las mujeres indígenas en el diseño y aplicación de las políticas públicas, una demanda que aparece de manera reiterada en los debates sobre derechos indígenas en la provincia.
Durante años, las denuncias sobre abusos sexuales contra niñas y adolescentes de comunidades originarias —prácticas que en muchos territorios fueron nombradas como “chineo”— quedaron atrapadas entre el silencio institucional, la falta de investigación judicial y la invisibilización social.
Fue justamente esa realidad la que Octorina Zamora decidió enfrentar públicamente, interpelando tanto al Estado como a la sociedad salteña.
Su legado, señalan quienes acompañaron su lucha, no radica únicamente en haber impulsado una ley, sino en haber instalado en la agenda pública un problema que durante décadas fue negado o naturalizado. Por eso, aun cuando el proyecto provincial no lleva formalmente su nombre, para muchas comunidades la iniciativa seguirá siendo recordada como la “Ley Octorina”.
La posible sanción definitiva en Diputados aparece, así como un paso institucional relevante. Pero, como repiten las organizaciones territoriales, el desafío sigue siendo más amplio: alcanzar el indispensable objetivo de que esas leyes plasmadas en buenos modos, sean transformadas en políticas públicas efectivas que garanticen que las mujeres indígenas sean escuchadas en los espacios donde se toman las decisiones que afectan sus vidas.
Fuente de la Información: Nuevo Diario