El país productivo bajo un manto de neblina
24/02/2026. Noticias de Interés > Noticias de Argentina
El futuro de la Argentina está confuso. Con 22 mil empresas que cerraron en los últimos dos años, la baja de la cortina metálica de FATE y el reciente paro de la CGT.
El clima de estanflación que paraliza el consumo y la creciente tensión interna dentro del oficialismo que ve fantasmas por todos lados y un presunto plan de sabotaje, son el combo perfecto para la incertidumbre. En este contexto, la vicepresidenta Victoria Villarruel tiró nafta sobre el fuego y aprovechó el momento para marcar distancia del rumbo económico del Gobierno.
En esa dirección, publicó un mensaje con fuerte tono nacionalista que fue interpretado como una crítica casi directa a las políticas impulsadas por la administración de Javier Milei. A través de la red social X, la titular del Senado cuestionó la apertura irrestricta de importaciones y defendió la necesidad de proteger la industria nacional. Es toda una señal de que Villarruel ve la debilidad de Milei para salir de la crisis y señala además en tono electoral mirando el 2027 y hablándole al peronismo, que "la que gobierna verdaderamente no es Milei, sino su hermana".
La senadora Patricia Bullrich, la gran armadora de la rosca que le permitió al gobierno aprobar el primer capítulo de la nueva ley laboral en el Congreso, también hundió el estilete y llamó a los empresarios "a jugarse de una vez por todas e invertir" frente al nuevo mecanismo legal. Pero en el círculo rojo se comenta en voz baja que nadie va poner un peso en las actuales circunstancias que atraviesa la economía y ante la falta de un marco legal que garantice el futuro de las inversiones.
Luego de expresar su profunda preocupación por el cierre de FATE, con 920 obreros que quedan en la calle, la UIA también se sumó a la cadena de lamentos y advirtió acerca de la pérdida de 65 mil puestos de trabajo en los últimos dos años, lo que representa un 5,4% del total. El comunicado enmarca estos datos en un contexto de situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionadas sobre todo por los precios de China que no se pueden empardar.
Los industriales reclaman “que se nivele la cancha”: igualdad de condiciones para competir, un esquema impositivo razonable, con baja de impuestos, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno.
Aun los empresarios que más coinciden con los lineamientos de política económica que impulsa Milei y que son optimistas en cuanto a la marcha de la macro miran con preocupación el desfasaje de los tiempos de la transición, que genera apertura sin convergencia competitiva y que impacta fuerte en la destrucción de empleos e industrias.
Fuente de la Información: Impulso Baires