El GPS los llevó al cruce y el río los puso en riesgo: rescate de turistas misioneros
19/01/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
El jueves en la noche el río parecía manso, y casi se los lleva. Otra historia que pudo terminar en tragedia en el río Rosario, a la altura de la Florida.
Los ríos de montaña del Valle de Lerma tienen esa trampa silenciosa: parecen sumisos, casi inofensivos, hasta que en minutos se transforman en una fuerza imposible de dominar para quien no los conoce.
El río Rosario volvió a demostrarlo en la noche del jueves pasado, en la zona de La Florida, sobre el viejo camino vallisto de la ruta provincial 49.
Eran cerca de las diez de la noche cuando una camioneta quedó atrapada en pleno cruce del río. La creciente fue repentina y no dio tiempo a reaccionar.
El GPS, ese guía moderno que no distingue entre asfalto, ripio, lluvias o cauces de montaña, los había desviado desde Chicoana por un camino complicado, oscuro y peligroso para transitar de noche. En cuestión de minutos, el nivel del agua subió, el ripio cedió bajo las ruedas y el vehículo quedó varado, con riesgo real de ser arrastrado por la corriente.
En el interior viajaban tres turistas, oriundos de Posadas, Misiones, que recorrían Salta durante sus vacaciones. No hubo margen para intentar maniobras ni insistir en avanzar: abandonar la camioneta fue la única opción posible para preservar la vida. Lograron salir y ponerse a resguardo, mientras el río continuaba creciendo y la noche se cerraba sobre la zona de La Florida, con el sonido del agua marcando el peligro constante.
El llamado al 911
Pasadas las diez y cuarto de la noche, un llamado al 911 alertó a las fuerzas de seguridad. Atentos al aviso, efectivos de la Subcomisaría San Jorge se dirigieron al lugar. Al arribar, el personal policial de Rosario de Lerma encontró a los ocupantes a salvo a la vera del río, pero la camioneta, una Chevrolet negra, seguía en una situación extremadamente delicada, sostenida apenas frente a la fuerza del agua. La escena era crítica: creciente fuerte, completa oscuridad y un cauce imprevisible que podía cambiar en segundos.
Así llegaron Bomberos y junto a los efectivos de la Subcomisaría San Jorge trabajaron durante toda la madrugada. Con sogas y maniobras de prevención lograron asegurar el rodado para evitar que el río se lo lleve. No se pudo hacer más. La prioridad era clara: las personas ya estaban a salvo.
Rescate del vehículo
El vehículo quedó custodiado durante la noche y recién con la luz del día, y cuando el caudal comenzó a bajar, llegó la maquinaria pesada de la Municipalidad de Rosario de Lerma. A la mañana temprano del viernes, una retroexcavadora inició las tareas para retirar la camioneta del río. Una hora después la camioneta fue rescatada.
Una aventura que, en esta ocasión, terminó bien
Con las primeras luces del día, y cuando el caudal comenzó a bajar lentamente, permitiendo la tarea de rescate de la camioneta , llegó la maquinaria pesada de la Municipalidad de Rosario de Lerma. A primera hora del viernes, una retroexcavadora inició las tareas para retirar la camioneta del cauce. Tras un trabajo minucioso, cerca de una hora después el vehículo fue finalmente rescatado.
La camioneta estaba en funcionamiento, aunque presentaba daños menores por el ingreso de arena y sedimentos. Fue trasladada al canchón municipal, donde se realizó la limpieza correspondiente y una verificación mecánica completa. Contra todo pronóstico, el rodado quedó en condiciones de circular.

La camioneta quedó en condiciones de seguir viaje.
Al mediodía, los turistas retomaron su viaje. Antes, agradecieron uno por uno a los policías, al subcomisario Daniel Yurquina, encargado del operativo, a los bomberos y al personal municipal, dejando constancia de su reconocimiento en el sistema oficial de felicitaciones.
Luego continuaron rumbo a Jujuy, con una historia que seguramente relatarán cada vez que recuerden su paso por Salta.
La aventura terminó bien
Pero el mensaje vuelve a quedar claro y merece ser reiterado: en el Valle de Lerma, los ríos no avisan.
Cuando llueve en la montaña, el peligro puede aparecer en minutos, incluso cuando el cauce parece tranquilo y sin amenazas visibles.
Una vez más, la diferencia entre el susto y la tragedia la marcó la rápida respuesta de quienes conocen el territorio y sus riesgos, y saben que en esta geografía la naturaleza siempre tiene la última palabra.
Para quienes visitan la zona, la advertencia es simple y vital: ante la duda, no cruzar y además, de acuerdo a la experiencia de los visitantes misioneros, prestar atención a las directivas del GPS que, por el momento, no suministran información sobre los riesgos de caminos de montaña y las consecuencias para quienes no conocen la dinámica de los ríos de montaña
Fuente de la Información: El Tribuno