El concejal libertario Casasola pidió licencia mientras avanza la investigación en su contra
06/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Maximiliano Casasola pidió dos meses de licencia mientras en la Comisión de Disciplina del Concejo Deliberante sigue el trámite para determinar si corresponde que siga siendo parte de este Cuerpo.
Con el proceso ya listo para una definición, la decisión ahora se cruza con el tratamiento de su apartamiento en el recinto.
El concejal de La Libertad Avanza, Maximiliano Casasola, formalizó este martes un pedido de licencia por dos meses ante el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, en el marco de la investigación interna que lleva adelante la Comisión de Disciplina, Juicio Político y Responsabilidad Patrimonial por una denuncia de violencia de género en su contra.
La solicitud ingresó por la mesa de entradas y, como establece el procedimiento, deberá ser tratada y votada en el recinto por el conjunto de los concejales.
En el pedido de licencia el edil argumentó que su apartamiento busca garantizar “un tiempo razonable para que la Justicia se expida”, mientras el expediente institucional continúa su curso.
El movimiento llega en un momento clave del proceso. Según pudo reconstruir este diario, la Comisión de Disciplina ya atravesó las etapas centrales de producción de prueba. Primero, la información de la administración de justicia, luego la declaración de la denunciante (que se escuchó el 24 de abril) y finalmente, el descargo del concejal, la semana pasada.
Con esa secuencia cumplida, el expediente había quedado prácticamente cerrado en términos probatorios, por lo que este martes restaba avanzar en la evaluación de una posible sanción dentro del ámbito del Concejo.
Sin embargo, la reunión en la que se iba a comenzar a discutir esa definición tuvo que ser postergada. La concejala Malvina Gareca explicó a Salta/12 que el “nuevo elemento” fue la solicitud de licencia del edil. “Hoy pospusimos la reunión sobre la sanción porque apareció un nuevo elemento y tenemos que analizarlo”, señaló, trasladando el encuentro para la semana entrante.
De este modo, la novedad del pedido de licencia —ingresada en paralelo a la reunión de la comisión— obligó a reordenar el proceso. Por lo que los concejales deberán dar su veredicto en un doble plano. Por un lado, resolver si corresponde o no una sanción disciplinaria; y por otro, tratar en el recinto la licencia solicitada por Casasola.
Un proceso que entró en su tramo final
La Comisión de Disciplina fue activada a comienzos de marzo, tras la difusión pública de la denuncia penal contra el concejal. Luego de una primera etapa, el caso se reactivó a mediados de abril con una dinámica más concreta: audiencias, incorporación de pruebas y evaluación de los hechos.
El 24 de abril, la denunciante se presentó ante la comisión y brindó una declaración que, según describió Gareca, fue extensa y de fuerte carga emocional. Sin dar detalles para preservar su intimidad, la concejala indicó que el relato permitió reconstruir una relación prolongada atravesada por situaciones de violencia que escalaron con el tiempo. “Fue una declaración muy angustiante”, sintetizó.
También remarcó que la denunciante se encuentra bajo tratamiento psicológico, por lo que insistió en la necesidad de resguardar su identidad y evitar exposiciones innecesarias.
En tanto, la semana pasada, Maximiliano Casasola compareció ante la comisión y ejerció su derecho de defensa. Según los partes oficiales, el edil brindó su versión de los hechos, en una instancia en la que quedaron expuestas las diferencias entre ambos relatos. “Él niega absolutamente todo”, señaló Gareca, quien también advirtió que existen inconsistencias en su exposición.
En paralelo, el concejal hizo hincapié en aspectos del proceso penal al que también está sometido, como la desestimación de una ampliación de denuncia por parte de la fiscal Verónica Simesen de Bielke, aunque desde la comisión subrayaron que eso no invalida la causa original, que sigue su trámite.
La denuncia
La denuncia que dio origen al proceso fue radicada el 20 de diciembre de 2025 y es investigada por la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género Nº1. Según el testimonio de la denunciante, mantuvo una relación de aproximadamente diez años con Casasola y convivieron en el barrio Castañares.
De acuerdo a su relato, atravesó distintos episodios de violencia. El hecho más reciente ocurrió a mediados de diciembre, en el marco de una discusión que habría escalado. Días después, según la denuncia, la situación derivó en una agresión física. Tras ese episodio, la mujer dejó el domicilio y se refugió en la casa de sus padres.
La causa fue caratulada como presuntas lesiones agravadas. En ese marco, la Justicia dispuso medidas de protección, entre ellas la prohibición de acercamiento por parte del concejal y la implementación de un botón antipánico, herramientas clave para resguardar a la víctima mientras avanza la investigación.
Antecedentes y clima político
El caso se suma a otros episodios recientes dentro de La Libertad Avanza en Salta. Meses atrás, el concejal Pablo Emanuel López fue denunciado por su expareja, Estela Méndez, en un hecho que derivó en su salida del cuerpo y su posterior reingreso como monobloque tras ser el candidato más votado en las elecciones de mayo.
Para Malvina Gareca, la reiteración de casos obliga a una reflexión política más amplia. Mientras tanto, la conducción del espacio —con referencias como Emilia Orozco y Alfredo Olmedo— mantiene un perfil bajo y sin definiciones públicas.
Con ese trasfondo, el expediente contra Maximiliano Casasola en la Comisión de Disciplina quedó en condiciones de resolución.
Ahora, con la licencia en juego y la postergación de la reunión por esta novedad, la decisión final queda en manos de los concejales. La definición pondrá en juego no sólo el futuro del edil y la respuesta institucional frente a una nueva denuncia de violencia de género.
Fuente de la Información: Página 12