Dragones: ataque racista de un grupo de criollos contra una mujer indígena
15/05/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Habitantes criollos golpearon y arrastraron a una mujer del Pueblo Wichí. La agresión, ejecutada sobre todo por jóvenes mujeres, era festejada por una veintena de hombres, entre insultos, y que daban instrucciones para que el ataque no se detuviera
Diana Ferreyra, integrante del pueblo indígena Wichí y habitante de la pequeña localidad de Fortín Dragones, en el departamento San Martín de la provincia de Salta, denunció este 14 de mayo que fue atacada por al menos cinco adolescentes y un hombre mientras otro grupo de hombres arengaba, profería insultos y gritos racistas. Todos los atacantes son criollos y serían familiares entre sí.
Ferreyra recién pudo hacer la denuncia ayer, en Embarcación, porque la noche anterior, ni bien ocurrido el ataque, se descompensó en el Destacamento policial de Dragones, cuando precisamente intentaba denunciar la agresión que había sufrido, que quedó grabada en videos tomados por testigos.
Ferreyra acusó con nombre y apellido a Aldo Armando Abán, de 34 años, a tres familiares a las que identificó, de 17, 16 y 15 años de edad, y a otras dos menores de edad no identificadas, por los golpes de puño, patadas y demás agresiones que sufrió la noche del 13 de mayo, en momentos en que se encontraba en un terreno ubicado en la calle José Domingo Vera, de Dragones, cuya posesión le había sido concedida formalmente y en el que se preparaba a construir una vivienda.
Según relató en la denuncia, estaba con su hermana Micaela Ferreyra, cuando estas personas “junto con aproximadamente veinte personas de sexo masculino, ingresaron de manera brusca al sector de su terreno, comenzando a romper todo a su paso”, incluso las maderas con las que se iba a construir la vivienda. Enseguida la atacaron a trompadas y patadas, y hasta con palos.
Inicialmente la atacaron las cinco adolescentes, que eran “enviadas y arengadas por Aldo Abán“. Ferreyra detalló que la mordieron en los brazos y la espalda, ”la ahorcaron (su madre dijo que usaron un alambre), le tiraron del cabello y una de ellas le propinó un rodillazo en la nuca”.
Después ”fue llevada a rastras hasta la camioneta marca Jeep, color bordó“ en la que se movilizaba Abán y ”una vez en la parte trasera del rodado Aldo Abán se aproximó y le propinó una fuerte patada en la espalda y en el sector derecho de las costillas”. Diana Ferreyra dijo que el golpe la desvaneció momentáneamente pero pudo retirarse por sus propios medios porque los atacantes impedían que sus familiares se acercaran a ayudarla. También su hermana fue golpeada.
Esas personas “constantemente proferían amenazas”: “Les vamos a quemar todo”. Aldo Abán decía: “Yo soy de aquí y la Policía no me puede hacer nada”, cada ataque era festejado por el grupo que presenciaba, que hizo fogatas en el lugar, contó Ferreyra. En los videos difundidos se pueden escuchar algunos insultos racistas, indicaciones u órdenes dirigidas al grupo que atacaba físicamente, y gritos “chaqueños” típicos, proferidos de tal modo que es claro que buscaban intimidar y, a la vez, estigmatizar, porque esos gritos suelen usarse en ocasiones celebratorias, pero también se utilizan cuando se arrean animales.
Ayudada por su familia, Ferreyra llegó al Destacamento policial, pero se descompensó y tuvo que ser llevada en ambulancia al Hospital de Embarcación, donde quedó internada en observación hasta anoche, cuando le dieron de alta, informó a Salta/12 su madre, Marta Herrera.
En su denuncia Diana Ferreyra contó que en la mañana del 13 de mayo tuvo un altercado con Aldo Abán, de quien dijo que “pretende tomar posesión” de su terreno. Ayer este hombre llegó con la camioneta cargando alambre tejido y postes y en dos horas cercó “un sector que no le corresponde” y en esa ocasión la amenazó diciéndole que la sacaría “a como diera lugar”, dijo Ferreyra, quien recordó que es “legítima propietaria del inmueble”.
Ferreyra también hizo constar en su denuncia que en ningún momento hubo intervención de la Policía de Dragones. “Los agresores actuaron libremente, ejerciendo violencia de manera desmedida”, sostuvo. Marta Herrera contó a este diario que los hermanos de Diana fueron tres veces a pedir que la policía fuera a detener el ataque. Los policías locales recién fueron cuando se lo ordenaron a través del Sistema 911, y. previsiblemente, llegaron cuando ya había pasado todo.
El antecedente de la muerte de un niño
Conocidos de la familia Ferreyra especulaban ayer con que el ataque está vinculado al siniestro vial en el que hace dos años falleció un hijo de Diana que entonces tenía seis años de edad.
Según señalaron, los atacantes son parientes del chofer que chocó con su camión a Salomón Emanuel Arena y le provocó la muerte. “El chofer (Matías Iván ”Puchín” Arias) de ese camión estaba drogado, el chofer es pariente de toda esta gente que la agarró a ella”, sostuvo Marta Herrera. “A mí se me hace que por ahí viene un poco el conflicto”, ratificó. Herrera insistió en que este hecho quedó impune.
Marta contó que su hija trabaja vendiendo comida. Hace dos años solicitó y obtuvo autorización del juez de paz de Embarcación para ocupar un terreno baldío en Dragones, el que ahora le disputa Abán.
Durante dos años Diana ahorró para comprar los materiales para construir la vivienda, este miércoles “fue a limpiar el lotecito ese y ahí le cayeron un montón de criollos. Chaqueños, como les dicen aquí”, relató. Marta insistió en que su hija “tiene los papeles” del terreno y “él (por el denunciado) no tiene nada”.
Además de tirar las tablas a la calle, de tirar el termo, el mate y la silla, los atacantes también rompieron un gazebo que Marta le había prestado a su hijo para que se protegiera.
El ataque fue difundido inicialmente por la docente wichí Rosa Rodríguez, de Misión Carboncito. “Los chaqueños, atacando para desalojar a la hermana Diana Ferreyra por ser indígena, entre otras cosas”, informó en un mensaje en el que pidió ayuda para difundir la agresión.
“La patearon, le envolvieron un alambre al cuello y la arrastraron”, relató a su vez la médica wichí Tujuay Zamora, que también difundió los videos y calificó el hecho de “gravísimo”.
Fuente de la Información: Página 12