Condenaron a prisión perpetua a Víctor Márquez por el femicidio de Dalma Bataches
05/03/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Salta
Culminó el primer juicio por jurados de Salta. El jurado popular declaró culpable al acusado por el crimen cometido contra la joven de 22 años. Tras el veredicto, el juez técnico Guillermo Pereyra dictó la pena de prisión perpetua.
El primer juicio por jurados de la provincia de Salta culminó este miércoles con un veredicto de culpabilidad contra Víctor Manuel Márquez (21) por el femicidio de Dalma Salomé Bataches (22).
Tras la deliberación, los doce integrantes del jurado popular determinaron que Márquez es responsable del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género (femicidio), ensañamiento y alevosía. Luego de conocido el veredicto, el juez técnico Guillermo Pereyra dictó la pena de prisión perpetua, de acuerdo a lo establecido por la ley para este tipo de delitos.
“Estoy conforme, era lo que pedíamos, homicidio calificado con los tres agravantes y cadena perpetua”, dijo al finalizar el juicio la madre de la víctima, Andrea Medinas.
Durante el debate oral se logró precisar que la muerte de Dalma fue cometida el 15 de septiembre de 2024. La joven fue asesinada debajo de un puente en el barrio Santa Lucía, en la ciudad de Salta.
La reconstrucción de los hechos, apoyada en registros de cámaras de seguridad, testimonios y pericias forenses, permitió ubicar ese momento como el del ataque fatal. El cuerpo fue hallado tres días después en ese mismo lugar, lo que dio inicio a la investigación que culminó ahora con el primer juicio por jurados realizado en la provincia.
Durante su alegato final, la fiscal María Luján Sodero Calvet sostuvo que la prueba producida a lo largo del debate permite a la fiscalía afirmar, "de manera categórica, que existió una muerte que se caracterizó por el ensañamiento (...) por la alevosía y que se produjo en un contexto de violencia de género”.
La representante del Ministerio Público explicó que la víctima no falleció de manera instantánea, sino que atravesó un proceso agónico. “Dalma no murió de una manera instantánea. Fue muriendo lentamente, poco a poco, en una secuencia de ataques donde hubo golpes, asfixia y politraumatismos severos”, afirmó.
Según detalló, la autopsia determinó que la muerte fue policausal y estuvo vinculada a golpes, asfixia y un traumatismo encéfalo craneano severo.
Las conclusiones fueron respaldadas por los testimonios del médico forense que realizó la autopsia y de la médica anatomopatóloga, quienes explicaron científicamente la secuencia de la muerte y confirmaron que la víctima permaneció con vida durante los distintos ataques hasta el golpe final.
“Cuando la golpeaba, Dalma estaba viva; cuando le pasó el cordón por el cuello, estaba viva; cuando fue a buscar el bloque y volvió para golpearla, estaba viva”, remarcó la fiscal al reconstruir la dinámica del ataque.
En relación con la agravante de alevosía, la fiscal sostuvo que el joven ahora condenado eligió deliberadamente un lugar que aseguraba la impunidad del crimen.
“Márquez eligió un escenario perfecto para un crimen seguro”, expresó al referirse al sector ubicado debajo de un puente, en una zona oscura y aislada. Según se expuso en el juicio, los registros de cámaras del sistema de emergencias 911 permitieron observar el momento en que el acusado y la víctima ingresaron al lugar después de las 18 y cómo, posteriormente, solo él salió del sitio. La fiscal señaló que era 15 de septiembre, fecha de las celebraciones del Milagro en Salta, cuando la mayoría de la gente se concentra en el centro de la ciudad.
Otro de los elementos señalados por la acusación fue la superioridad física del imputado, utilizada para dominar y someter a la joven. Para la fiscalía, esa diferencia fue determinante para consumar el ataque y constituye un elemento característico de la violencia de género.
Durante su exposición final, la fiscal también se detuvo en la historia personal de Dalma y pidió al jurado que pudiera conocer quién era la joven.
“Quiero ponerle cara, quiero ponerle espíritu a esta persona, para que ustedes puedan ver de quién se trató esto. Esta es Dalma”, expresó mientras proyectaba imágenes de la víctima junto a su familia, durante su embarazo, en sus actividades y contexto.
La estrategia de la defensa
En su alegato, el defensor oficial Nicolás Anuch sostuvo una interpretación diferente de los hechos. Pidió que se considere este crimen como homicidio simple y no como femicidio, también negó los agravantes de ensañamiento y alevosía.
Ante el jurado, el defensor pidió analizar el caso desde otra perspectiva y cuestionó la hipótesis presentada por la fiscalía. “Pregúntense ustedes si realmente fue una ejecución detallada, minuciosa y planificada estratégicamente o si fue una escena del hecho totalmente caótica, impulsiva, llena de desorden e irreflexiva”, planteó.
Según su teoría, este crimen debía entenderse en el marco de un consumo problemático de sustancias y de un contexto de marginalidad.
El defensor sostuvo que el lugar donde ocurrió el hecho era conocido como un espacio frecuentado por personas con adicciones. “Los propios peritos dijeron que era un refugio de adictos, un lugar habitual de consumo. La zona estaba llena de piperos”, afirmó.
En ese sentido, argumentó que tanto el acusado como la víctima presentaban indicios de consumo de drogas y alcohol.
“Es sumamente razonable el escenario que planteo: fueron ahí, se drogaron y eso motivó un escenario caótico, impulsivo, gobernado por el consumo extremo de drogas”, expresó.
Para la defensa, la relación entre ambos no evidenciaba una situación previa de violencia de género ni un vínculo de poder. “No se conocían, no tenían relación previa, no eran amigos. No hay ningún elemento probatorio que muestre una relación desigual de poder”, sostuvo. “No se probó que la mató por ser mujer. No es un femicidio”, afirmó.
También sostuvo que la evidencia no demostraba una intención de prolongar el sufrimiento de la víctima.
“No buscamos la impunidad. Solo buscamos que la verdad del caso se plasme donde corresponde. Y si alguno de ustedes encuentra una duda razonable, no debe descartarla”, expresó al jurado.
El veredicto
Tras escuchar los alegatos y las instrucciones del juez técnico, el jurado popular pasó a deliberar en una sala sin que nadie pudiera acceder a lo que sucedía puertas adentro. Al salir dieron su veredicto. Los doce integrantes coincidieron en declarar culpable a Márquez por homicidio calificado por mediar violencia de género, ensañamiento y alevosía.
El juez agradeció a los miembros del jurado su participación y compromiso y pasó a un cuarto intermedio para imponer la pena, que finalmente fue de prisión perpetua. La fiscal Sodero Calvet había recalcado que es la única prevista para este tipo de delitos.
El proceso marcó un hito institucional para la provincia, al tratarse del primer juicio por jurados realizado en Salta, en el marco del nuevo sistema de participación ciudadana en la administración de justicia penal.
Fuente de la Información: Página 12