Caso LIBRA: La querella pedirá la indagatoria de Javier Milei, Karina Milei y Mauricio Novelli
05/04/2026. Noticias sobre Justicia > Noticias de Argentina
El amigo del Presidente no habría sido un simple asesor de Hayden Davis, sino que habría tenido control directo en la operatoria de la criptomoneda.
El amigo del Presidente no habría sido un simple asesor de Hayden Davis, sino que habría tenido control directo en la operatoria de la criptomoneda. La denuncia también revela que el colombiano Camilo Rodríguez Blanco, encargado de los pagos a “Javi y Kari”, actuó como intermediario. Presentará elementos hasta ahora desconocidos que complican a la Casa Rosada y al trader
En las próximas horas la querella de Martín Romeo en el caso $LIBRA pedirá la indagatoria de los principales involucrados, empezando por Javier Milei, su hermana y Mauricio Novelli, entre otros, pero sumará elementos que hasta ahora no se conocían y que muestran que el trader amigo del Presidente habría tenido control directo en la operatoria del lanzamiento de la criptomoneda que provocó pérdidas millonarias y beneficios enormes para pocos que manejaban información privilegiada. El mismo se habría encargado de crear un “bot” (o más) para comprar $LIBRA en el momento exacto como para hacerse de una diferencia de fondos bien abultada. A eso se suma que su cuevero cripto de confianza– el mismo que le cambiaba activos digitales por cash para pagos a “Javi y Kari”— actuó como insider desde una billetera porque manejaba datos sobre el token cuando casi nadie los tenía y llegó a derivar 44,5 millones de dólares a una cuenta “recaudadora”.
Todos estos hallazgos contradicen lo que Novelli ya sostuvo en la causa judicial: que fue un simple asesor externo del estadounidense Hayden Davis –creador de $LIBRA-- a quien contactó con el Presidente y al que atribuyó toda eventual responsabilidad en un fraude. Como queda a la vista, además de su presencia en Dallas junto a Davis al momento del tuit de Milei que invitaba a comprar la criptomoneda y las llamadas frenéticas que intercambiaron minutos antes y después, al lobista lo complican movimientos financieros propios y de su financista cripto de cabecera, Camilo Rodríguez Blanco.
A juzgar por los datos sistematizados por esta querella, Novelli no solo habría sabido que estaba todo dado para que la creación de $LIBRA derivara en una maniobra de “rug pull” (por la que los desarrolladores de un proyecto retiran la liquidez y se llevan los fondos), sino que precisamente habría sido protagonista y posible beneficiario. Para multiplicar la confianza en la criptomoneda y tentar a los inversores, Milei daba su respaldo como Presidente a través de un tuit. Ya se conoce, por el contenido de su teléfono y las reconstrucciones periodísticas, que tenían encaminadas negociaciones desde al menos unos seis meses antes. El jefe de Estado sabía con quién trataba, y había sido alertado. Lo conocía muy bien. Le había promocionado $VULC, otro token fraudulento. Novelli hasta supo pagarle un “sueldo” en dólares por las clases en su academia de negocios cuando Milei era diputado.
Claves de un plan
Según parte del material que mostrará Romeo, representado por el abogado Nicolás Oszust, hay dos movimientos claves para entender que la criptoestafa no habría sido un accidente:
* Bots para comprar $LIBRA. De acuerdo a la información del propio celular de Novelli, el 14 de febrero de 2025 a las 15.11 horas --antes del lanzamiento de $LIBRA y del tuit de Milei, que fue 19.01—, el lobista se metió en la billetera Phantom y empezó a operar. Se puede advertir que hizo una transferencia de datos de gran envergadura, propia de la sincronización de una billetera que se prepara para gestionar grandes cantidades de tokens, según traducen expertos. Todo indica que Novelli en ese momento habría creado un “bot” o varios para hacer una operación a gran escala, programada, apenas se pudiera comprar $LIBRA. Es decir, cuando nadie sabía cómo se llamaría el activo, el trader habría dejado todo armado para una compra masiva minutos antes del posteo del Presidente.
Este papel activo de Novelli se contradice con lo que argumentó en un descargo el año pasado. Junto con su socio Manuel Terrones Godoy, plantearon que ellos solo fueron “consultores” de Davis y su empresa Kelsier Ventures. Decían que su función era explicarles el mercado local y el tipo de negocio que podían establecer. Negaron haber intervenido en la elaboración técnica y jurídica del proyecto, en su estructuración financiera, en la administración de fondos y las decisiones sobre liquidez. Se desentendieron totalmente del colapso de la criptomoneda, que se produjo después de que se disparara el valor y que, finalmente, permitió que un puñado de billeteras con información privilegiada se quedara con ganancias millonarias. ¿El bot (o los bots) atribuido a Novelli ayudó a que eso ocurriera? Es posible.
Los criptobros alegaban haber alentado el proyecto ya que prometía que la mitad de lo recaudado con $LIBRA se usaría para fondear a pequeños emprendedores. Pintaban un utópico horizonte de prosperidad y hasta creación de empleo, todo por “altruismo”, remarcaban. Nada ocurrió, al contrario. Davis dijo públicamente que se había quedado con 100 millones de dólares de los argentinos. Arkaham, la plataforma de inteligencia blockchain, calculó pérdidas por más de 286 millones de dólares para unos 75.000 afectados. Novelli y Terrones, días atrás, separaron sus defensas. El segundo ahora contrató otros abogados.
* Posición de privilegio. Está confirmado, según denuncia la querella de Romeo, que el colombiano Camilo Rodríguez Blanco, radicado en Buenos Aires, actuó como intermediario y como testaferro de Novelli. Se trata de un financista, mencionado por el joven trader en varios chats y audios como quien le cambiaba dinero cripto por cash, una estrategia para impedir la trazabilidad del dinero. Lo menciona seguido como “Cami”.
Hay dos tipos de actividades por las que Rodríguez Blanco se vuelve alguien central en la trama. Según la investigación, recibió fondos de Hayden Davis y a su vez los giró a Novelli y Terrones Godoy incluso antes de $LIBRA. Por ejemplo, el 4 de febrero de 2025 ocurrió ese tipo de triangulación con 695.990 USDT (dólar cripto): la fecha es relevante porque ese día (cuando faltaban diez para $LIBRA) Novelli abrió una caja de seguridad en el Banco Galicia de Martínez, que su hermana y su madre vaciaron apenas después del colapso del token. Un informe de la Secretaría para la Investigación Financiera y el Recupero de Activos Ilícitos y la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes presentado el año pasado en la causa advertía que podían “constituir eventuales pagos indirectos a funcionarios públicos a los fines de la concreción de los hechos investigados”.
Llegado el 14 de febrero de 2025, el cuevero fue protagonista del uso de información privilegiada o insider trading relacionada con $LIBRA: una cuenta vinculada con él hizo compras masivas de ese token 22 segundos antes del tuit de Milei, cuando todavía no era público el contrato inteligente (con el código alfanumérico de 44 dígitos) para poder invertir. Antes, Davis, le había aportado fondos. Fueron en total 74 las billeteras que hicieron en ese instante todas juntas 87 transacciones con $LIBRA. Estaban evidentemente programadas, como habría hecho Novelli.
Después de adquirir a un precio bien bajo, cuando se disparó el valor, Rodríguez Blanco vendió y recibió dólar cripto (como posiblemente hayan hecho otros). Luego distribuyó grandes sumas en distintas billeteras en Bitget, OKX y KuCoin. De acuerdo a un documento de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) incorporado a la causa, esas cuentas (y otras) enviaron los fondos a una billetera “recaudadora” a la que llegaron 44,5 millones de dólares y que no se descarta que tenga relación con Novelli. A su vez Arkham Intelligence confirmó en un reporte forense la pertenencia a Rodríguez Blanco de dos billeteras analizadas.
Todo esto podría mostrar que Novelli tenía control de una operatoria destinada a convertirse en criptoestafa. En su escrito judicial de defensa hablaba de todas las buenas intenciones que supuestamente tenía el proyecto Viva La Libertad para pequeños emprendimientos y el crecimiento económico. Pero incluso en los audios hallados en su celular, hay intercambios con otras personas a las que le explicaba cómo era la trampa con total desparpajo: “Ahora lo que hacen es juntar fondos los forros con estas cosas, que la gente diga ‘invierto en un proyecto: 1000 dólares, 2.000, 15.000, 20.000’, lo que poronga sea y ellos se llevan la plata, meten un 10% de la liquidez en el mercado, lo pumpean solo al principio (…) después pum, todos se caga encima. Justifican que hay que holdear (retener para que el precio suba) y cada vez van sacando más liquidez y se terminó, todos los boludos con la pija en el orto”.
Era una forma de decir que se convocaba a invertir en un proyecto con supuestos propósitos loables, pero que estaba todo armado para que ganen unos pocos y el resto pierdan. No es el único audio con ese tipo de relato ilustrativo.
Además de Rodríguez Blanco aparece otro intermediario llamado Orlando Mellino, también detectado en la cadena de transferencias millonarias. Es un jubilado de 75 años vinculado a una empresa constituida en Florida, Estados Unidos, y otra en California. El 30 de enero de 2025, cuando se estaba por reunir con Milei en la Casa Rosada, el empresario Davis le transfirió a Mellino 507.000 dólares en cada operación, es decir, más de 1 millón de dólares, que luego llegaron a billeteras de Novelli y Terrones Godoy.
* Indagatorias
Hasta ahora el fiscal Eduardo Taiano no pidió indagatorias pese a la contundencia del material del celular de Novelli. Incluso pidió nuevas medidas que dilatarán el trámite, lo que dilata el proceso. Los implicados ni siquiera tienen prohibida la salida del país. La querella de Romeo –un especialista en finanzas cripto que perdió 2000 dólares en $LIBRA—apuntaría a la posible existencia de una asociación ilícita destinada a cometer distintos delitos, desde estafa, cohecho, incumplimiento de deberes, negociaciones incompatibles con la función pública, entre otras. Los implicados: Milei, Karina, Novelli, Terrones Godoy, el exasesor de la Comisión Nacional de Valores, Sergio Morales y los intermediarios Mellino y Rodríguez Blanco.
Ya se sabe, y todos los datos están en la causa, que las negociaciones que acercaron a Davis y los hermanos Milei –propiciadas por Novelli y Terrones—preveían un acuerdo que excedía el lanzamiento de una criptomoneda y que apuntaba a una “tokenización” de la economía. Los borradores para eso hallados en el celular de Novelli involucran hasta 5 millones de dólares, incluyendo un tuit del jefe de Estado por 1,5 millones que anunciara a Davis como su asesor en materia de blockchain. Este buscaba validarse y estaba dispuesto a pagarlo.
Milei no solo no ignoraba los antecedentes de Novelli, con quien tenía experiencia directa desde 2021. Desde la época del Tech Forum en octubre de 2024–el evento que fue la antesala negocios cripto y del escándalo—ya había advertencias públicas, como las que hizo el periodista y programador Maximiliano Firtman que señalaba a sus organizadores y auspiciantes –como la empresa Kelsier, de Davis— en la categoría de criptochantas, sin ninguna reputación en el ámbito. Pese a que el jefe de asesores, Demian Reidel, consultó a Firtman, el Presidente aceptó ser orador en el cierre del evento, que era privado y promovía negocios también particulares presentados como posibles grandes inversiones para el país.
Los querellantes damnificados representados por Juan Grabois y Nicolás Rechanik pidieron indagatorias también la semana pasada. Hicieron énfasis en las posibles negociaciones incompatibles de Milei al interesarse en un contrato u operación en razón de su cargo, y promover intereses privados a través de un acuerdo. En la ejecución de ese pacto y luego el posible encubrimiento con eliminación de documentos e incluso la movilización de fondos por parte de los traders justo antes de su congelamiento. Al día de hoy hay embargos irrisorios, ni siquiera tienen los bienes inmovilizados y pueden seguir operando.
Fuente de la Información: Página 12