“Argentina está ofreciendo su territorio a la estrategia militar de Estados Unidos” Marcela Perelman
29/11/2025. Noticias de Interés > Noticias de Argentina
En diálogo con La Base América Latina, Marcela Perelman —investigadora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)— explicó por qué la designación del exjefe del ejército argentino, del nuevo ministro de Defensa, representa un peligro
La designación del exjefe del Ejército argentino, Carlos Alberto Presti como ministro de Defensa, encendió alarmas entre organizaciones de derechos humanos y especialistas en política militar.
En diálogo con La Base América Latina, Marcela Perelman —investigadora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)— explicó por qué el nombramiento representa un giro preocupante: rompe con una tradición democrática clave y fortalece la subordinación de Argentina al Comando Sur de Estados Unidos.
“Es la primera vez que un militar se sienta en la mesa del gabinete”
Perelman fue contundente desde el inicio:“Es la primera vez que tenemos un militar sentado en la mesa de gabinete. Argentina tenía una tradición clara de separar seguridad interior y defensa, y eso hoy está siendo roto.”
El CELS advierte que el problema no es solo quién ocupa el cargo, sino desde dónde se gobierna. Para Perelman, lo que está ocurriendo es una militarización de la política, un fenómeno que ya se había iniciado con la presencia creciente de uniformados en áreas estratégicas:
- inteligencia estatal,
- seguridad interior y manejo de protesta social,
- conducción política de las Fuerzas Armadas.
“No vemos un partido militar dentro del Ejército. Lo que vemos es una tendencia del gobierno a incorporar militares directamente a la gestión política. Eso conlleva el riesgo inverso: la politización de las Fuerzas Armadas.”
Alineamiento con Washington: ‘sin interpretación, es política oficial’
El giro militar tiene un eje geopolítico claro: Estados Unidos. Perelman lo explica sin rodeos: “No es una lectura entre líneas: el gobierno argentino declaró abiertamente su subordinación a la estrategia militar de Estados Unidos.”
Según el CELS, la Argentina ya trabaja en línea directa con el Comando Sur. Se habló públicamente de instalar bases militares estadounidenses, acercarse a la OTAN y actuar como aliado permanente de Washington en organismos multilaterales.
Perelman recordó un episodio clave: una embarcación de la Armada argentina —en misión en aguas del Caribe— recibió la orden de permanecer allí y sumarse al operativo militar estadounidense. El jefe naval se negó alegando motivos técnicos, y eso habría desatado la reacción del gobierno:
“Ese episodio habría sido el desencadenante directo para nombrar a un militar como ministro. El mensaje fue claro: las fuerzas deben alinearse con el programa militar de Estados Unidos.”
¿Hijo de un represor? El gobierno puso la dictadura sobre la mesa
El nuevo ministro es hijo de Roque Carlos Presti, un represor de la última dictadura militar. Perelman aclara que ese hecho no implicaría responsabilidad individual. Pero el problema —advierte— es que fue el propio gobierno el que lo conectó con la dictadura:
“En el comunicado oficial dijeron que esta designación debe ‘cerrar la etapa de demonización de las Fuerzas Armadas’. Ahí está todo dicho.”
Para el CELS, el mensaje oficial es preocupante porque redefine qué es “demonizar” a las Fuerzas Armadas: considerar ilegítima la dictadura, sostener la verdad histórica y defender los juicios por crímenes de lesa humanidad.
“Son ellos quienes traen la dictadura al presente. No nosotros. Y lo hacen a pocos meses de cumplirse 50 años del golpe de Estado.”
El caso de Argentina no es un hecho aislado. Se enmarca en una tendencia regional de rearme militar, presión estadounidense y criminalización de la protesta social. La advertencia del CELS no es menor: si las Fuerzas Armadas dejan de obedecer al poder civil, el pacto democrático de los últimos 40 años entra en zona de riesgo.
El debate está abierto —y la calle empieza a ocupar su lugar.
Fuente de la Información: Diario Red